La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró el domingo que en México “no mandan intereses extranjeros” y sostuvo que el país es una nación “libre, independiente y soberana”. Durante la inauguración del Hospital General “Dr. Agustín O’Horán” del IMSS-Bienestar, en Mérida, Yucatán, la mandataria defendió la soberanía nacional y afirmó que la llamada cuarta transformación continuará mientras exista respaldo popular.
“Ya no son los tiempos de privilegios, corrupción y saqueo de nuestro país. Aquí ya no deciden unos cuantos, aquí no mandan intereses extranjeros, ni grupos de poder económico. México es una nación libre, independiente y soberana, y mientras exista esta unión entre pueblo y gobierno, mientras exista el compromiso con la justicia, la honestidad y la dignidad nacional, la transformación seguirá avanzando”, declaró.
Sheinbaum sostuvo además que nadie detendrá la continuidad de la llamada Cuarta Transformación. “Lo decimos claro: nada ni nadie va a detener la transformación de nuestra patria, porque este movimiento nació del pueblo, creció con el pueblo y gobierna para el pueblo”, expresó.
La presidenta también señaló que México “jamás volverá a arrodillarse” ante intereses que, dijo, buscaron convertir al país “en tierra de privilegios y abandono”.
“México tiene raíces profundas, una historia inmensa y un pueblo digno que jamás volverá a arrodillarse frente a quienes quisieron convertir a México en tierra de privilegios y abandono. Hoy México camina con la frente en alto, con dignidad, con esperanza, con justicia y nadie, absolutamente nadie, podrá detener la fuerza de un pueblo consciente, organizado y decidido a defender sus derechos, su futuro y su esperanza”, afirmó.
El sábado, durante la inauguración de la Unidad Académica Kanasín de la Universidad Nacional Rosario Castellanos -también en Yucatán-, Sheinbaum sostuvo que “ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México” y afirmó que el movimiento que encabeza se mantendrá por decisión popular.
La mandataria advirtió que “ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México”, al señalar que dentro de su movimiento no debe haber cabida para actos de corrupción o conductas contrarias a sus principios.
Las declaraciones de Sheinbaum ocurren luego de que el viernes pasado se diera a conocer la captura y/o entrega en Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y de Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas estatal, ambos señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad federal, Mérida Sánchez ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo y fue detenido por el Servicio de Alguaciles estadounidenses en el cruce fronterizo de Nogales el pasado 11 de mayo.
La acusación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que incluye al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios y exfuncionarios, señala al exsecretario por asociación delictuosa para la importación de narcóticos -incluyendo fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina-, así como posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos vinculados con operaciones de narcotráfico.
Según el expediente, Mérida Sánchez habría recibido más de 100 mil dólares mensuales en sobornos de parte de la facción criminal a cambio de favorecer sus operaciones, ordenar a policías estatales no detener a integrantes del grupo, perseguir organizaciones rivales, filtrar información sobre investigaciones y alertar anticipadamente sobre operativos militares y cateos.
En el caso de Enrique Díaz Vega, los fiscales estadounidenses lo señalan como presunto enlace entre los líderes de “Los Chapitos” y el entonces gobernador sinaloense, además de facilitar la designación de funcionarios para proteger las actividades de la organización criminal.
El documento judicial sostiene además que Díaz Vega habría participado en reuniones previas a la elección de 2021 en Sinaloa con integrantes de la facción criminal y presuntamente entregó información de adversarios políticos que posteriormente habrían sido secuestrados y amenazados para abandonar la contienda electoral.
El domingo, el senador de Morena, Enrique Inzunza Cázarez, también acusado en Estados Unidos, aseguró que permanece en Sinaloa y rechazó los señalamientos en su contra. A través de su cuenta de X, el legislador afirmó que las imputaciones “son mendaces y carecen de todo sustento”.
Foto: Archivo Cuartoscuro
“Estoy en Sinaloa, mi tierra, de la que estoy orgulloso, con las y los míos, gente buena y honesta”, escribió.
Inzunza negó además haber tenido contacto con autoridades estadounidenses o que haya buscado un abogado. “Es falso lo que se publica por medios de la derecha sobre contacto alguno con autoridades extranjeras. Tampoco tengo ni contrataré abogados. No hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad”, publicó.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York identifica al senador morenista como presunto enlace entre integrantes del cártel y funcionarios locales. Entre los delitos que se le imputan se encuentran conspiración para importar narcóticos y posesión de armamento de uso exclusivo, cargos que podrían derivar en una pena mínima de 40 años de prisión e incluso cadena perpetua.
