Tras un aplazamiento, SpaceX lanzó con éxito el viernes la última versión de su megacohete Starship, en un vuelo de prueba crucial para la empresa del multimillonario Elon Musk, que prevé una sonada salida a bolsa.
Se trata del duodécimo vuelo de Starship, que despegó desde Texas, y del primero de su última versión, ligeramente más grande que la anterior, con sus 124 metros de altura.
Las dos partes de la nave parecen haberse separado según lo previsto, pero el propulsor no generó el empuje necesario para realizar un aterrizaje controlado, declaró el portavoz de la empresa, Dan Huot, durante la retransmisión en directo del lanzamiento. (AFP)
