Jonathan Blitzer, redactor de planta de The New Yorker, afirmó que la política migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump atraviesa una etapa sin precedentes por el alcance de las detenciones, el aumento de recursos destinados a las agencias migratorias y las consecuencias que, a su juicio, tienen estas medidas sobre las comunidades inmigrantes y el sistema democrático estadounidense.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el periodista sostuvo que “es casi imposible documentar todo lo que está pasando” y aseguró que el gobierno estadounidense “está realmente abusando de la ley como para atacar a las comunidades inmigrantes”.
Blitzer señaló que actualmente más de 60 mil personas permanecen detenidas en centros migratorios en Estados Unidos, una cifra que calificó como histórica. Según explicó, la mayoría de los detenidos no tiene antecedentes penales y muchos mantienen procedimientos pendientes ante tribunales migratorios.
“El gobierno está tratando de tener cada vez más gente y usar este sistema de detención como para presionar a los detenidos de abandonar sus peticiones legales para quedarse en Estados Unidos con sus familias”, afirmó.
Además de las afectaciones a los migrantes, consideró que la situación representa “un asedio a las instituciones democráticas en el país”.
Respecto al crecimiento de las operaciones migratorias, Blitzer explicó que la administración ha incrementado de manera significativa los recursos destinados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y al Departamento de Seguridad Nacional. Indicó que esa expansión ha derivado en la contratación de agentes que, según dijo, carecen de la preparación adecuada para desempeñar esas funciones.
“Están contratando gente como agentes que no tienen las calificaciones, que no están recibiendo el entrenamiento necesario como para hacer este tipo de trabajo”, señaló.
También sostuvo que algunos agentes participan en situaciones para las que esas corporaciones no fueron concebidas, mientras que el propio gobierno ha transmitido el mensaje de que no enfrentarán consecuencias legales por sus actuaciones. En ese sentido, mencionó las declaraciones del asesor presidencial Stephen Miller, quien, dijo, ha comunicado a los agentes que permanecerán protegidos frente a eventuales responsabilidades legales.
A ello sumó las decisiones judiciales recientes que, de acuerdo con su interpretación, han ampliado el margen de actuación de los agentes migratorios. Blitzer aseguró que actualmente existe respaldo legal para considerar elementos como la apariencia física o el idioma de una persona al momento de realizar detenciones.
Foto: Archivo Reuters
Al ser cuestionado sobre si recuerda un momento similar en la historia reciente de Estados Unidos, respondió que no ha visto una situación comparable durante su vida. En cambio, ubicó los antecedentes más cercanos en periodos como la Primera Guerra Mundial y el internamiento masivo de personas de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial. “En mi vida no, nunca he visto algo así tan agresivo”, expresó.
Si bien reconoció que los antecedentes de este tipo de prácticas se remontan a décadas atrás, sostuvo que la diferencia actual radica en la percepción de impunidad dentro del gobierno federal. A su juicio, la administración muestra una escasa preocupación por las consecuencias humanas de sus políticas y por la reacción de la opinión pública.
“El primer gobierno de Trump que también tenía digamos el mismo impulso para hacer este tipo de cosas no tenía todavía ese sentido de impunidad que ahora domina en la Casa Blanca”, afirmó.
Sobre las denuncias presentadas por México tras la muerte de ciudadanos mexicanos bajo custodia o durante operativos de ICE, Blitzer consideró difícil anticipar los resultados judiciales, pero subrayó la importancia de documentar cada caso. “Cada vez que hay una muerte bajo la custodia de la ICE o cuando hay una muerte en el contexto de un operativo de la ICE, es muy importante documentar qué es lo que pasó”, dijo.
Añadió que estos expedientes tienen relevancia no sólo jurídica, sino también política y social, porque contribuyen a generar atención pública sobre los hechos y a impulsar investigaciones.
En materia de rendición de cuentas, sostuvo que el Congreso estadounidense mantiene una responsabilidad principal debido a que continúa aprobando recursos para las agencias migratorias. Recordó que intentos previos de legisladores demócratas para congelar fondos destinados al Departamento de Seguridad Nacional no prosperaron y consideró que, mientras no existan reformas ni sanciones significativas, los abusos continuarán repitiéndose.
Blitzer también se refirió al discurso utilizado por Trump sobre la migración. Aunque reconoció que el presidente ha recurrido a conceptos como “invasión” para describir los flujos migratorios, consideró que buena parte de los votantes moderados no comparte esa visión.
Sin embargo, advirtió que el lenguaje empleado por la Casa Blanca trasciende el plano retórico y puede tener efectos concretos en la expansión de facultades presidenciales. “El gobierno está tratando de montar un sistema de nuevos poderes para el presidente como para responder a la migración como si fuera un conflicto internacional”, sostuvo.
“Estoy convencido de que el ámbito migratorio en Estados Unidos realmente se ha convertido en una especie de laboratorio para el autoritarismo en este país”, afirmó.
Concluyó que las elecciones legislativas de noviembre serán determinantes para evaluar el respaldo ciudadano a las políticas del actual gobierno y para definir si la oposición obtiene la fuerza necesaria para limitar o investigar las acciones del gobierno federal.
