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Acusan improvisación de la SEP tras cambio del calendario escolar

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El adelanto del cierre del ciclo escolar al 5 de junio de 2026, anunciado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) junto con autoridades estatales, podría generar rezago educativo y posibles casos de abandono escolar, advirtieron especialistas en educación.

El ajuste al calendario escolar fue justificado por las autoridades por las olas de calor registradas en distintas regiones del país y por la logística asociada al Mundial de Futbol.

Sin embargo, organizaciones como Mexicanos Primero y el Observatorio de Investigación Educación con Rumbo señalaron que la decisión reduce el tiempo efectivo de clases en un sistema que ya enfrenta rezagos estructurales.

En entrevista para Aristegui en Vivo, las expertas coincidieron en que la modificación no solo implica menos días de enseñanza, sino también una falta de planeación integral en materia educativa, especialmente en un contexto donde ya se han registrado interrupciones constantes por factores climáticos, sociales y de seguridad.

Patricia Gannem, coordinadora del Observatorio de Educación con Rumbo, calificó la decisión como intempestiva y señaló que sus consecuencias no se han evaluado con suficiente profundidad.

Asimismo, consideró que el anuncio genera incertidumbre en el sistema educativo y envía un mensaje equivocado a la comunidad escolar.

Es una noticia intempestiva que va a generar muchísimas afectaciones, que además tiene implicaciones en los maestros, en las familias y en el propio sistema educativo.

Gannem también cuestionó que se utilicen argumentos como el calor o eventos deportivos para justificar la suspensión de clases, al considerar que esto abre la puerta a decisiones poco consistentes en política pública educativa.

En su análisis, subrayó la importancia de conocer los datos técnicos que sustentaron el acuerdo, así como la información discutida en la reunión de autoridades educativas; ya que, sin ese respaldo, dijo, la decisión pierde solidez y deja dudas sobre su planeación.

Por su parte, María Teresa Gutiérrez, directora de monitoreo de indicadores de Mexicanos Primero, advirtió que México ya opera con un calendario escolar por debajo del promedio internacional, lo que afecta directamente los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

Explicó que, de acuerdo con referencias internacionales, los países de la OCDE mantienen en promedio alrededor de 186 días de clase, mientras que en México, tras diversos ajustes y suspensiones, el calendario efectivo se ha reducido considerablemente.

Estamos dejando un calendario ya ajustado a prácticamente 157 días de clase.

Además, la especialista recordó que en años recientes el país ya había ampliado periodos vacacionales y ajustado el inicio del ciclo escolar, lo que ha ido acumulando pérdidas de tiempo académico que no siempre se recuperan de manera efectiva.

Gutiérrez también destacó que las interrupciones no solo obedecen a decisiones administrativas, sino a factores recurrentes como violencia en ciertas regiones, fenómenos meteorológicos extremos, conflictos sociales y cierres de escuelas en diversas entidades del país.

En ese contexto, advirtió que el nuevo ajuste podría profundizar las desigualdades educativas, especialmente en comunidades donde los estudiantes no cuentan con condiciones para continuar el aprendizaje fuera del aula.

Las especialistas también criticaron la forma en que se anunció la medida, al considerar que fue presentada con un tono positivo sin detallar sus implicaciones reales en el sistema educativo ni en el rendimiento académico.

En particular, señalaron que no se acompañó de estrategias claras para la recuperación de aprendizajes, ni de medidas pedagógicas que permitan compensar las semanas que dejarán de impartirse.

Patricia Gannem planteó que, en lugar de una decisión centralizada, se debió considerar mayor flexibilidad para que los sistemas estatales y las comunidades escolares ajustaran sus calendarios de acuerdo con sus condiciones específicas.

También advirtió que la carga de adaptación recaerá nuevamente en docentes y familias, quienes deberán reorganizar actividades sin contar con herramientas suficientes para enfrentar el cambio.

María Teresa Gutiérrez añadió que este tipo de decisiones pueden tener efectos más profundos de lo que parece, particularmente en adolescentes y jóvenes en edad de transición hacia el mercado laboral o hacia la educación superior.

Ambas especialistas coincidieron en que el sistema educativo requiere mayor planeación, evaluación de impacto y continuidad en las políticas públicas, antes de realizar ajustes de esta magnitud.

Finalmente, llamaron a reconsiderar la medida y a abrir un proceso de revisión técnica que permita evaluar sus consecuencias reales en el aprendizaje, así como en la organización escolar a nivel nacional.

Organizaciones se suman a críticas contra ampliación vacacional 

La medida, como se denunció durante el programa, ha generado fuerte polémica por sus implicaciones para las infancias y familiares.

La Dirección General de Planeación, Programación y Estadística Educativa (DGPPyEE) de la SEP reporta para el ciclo 2024-2025 una matrícula total de 23,358,341 estudiantes en educación básica en modalidad escolarizada: 229,843 en inicial, 3,996,767 en preescolar, 12,838,201 en primaria y 6,293,530 en secundaria. De ellos, el 88.5% (20.68 millones) en escuelas públicas y el resto en privadas, con un equilibrio casi paritario de 11.57 millones de niñas y 11.79 millones de niños.

Como resultado, múltiples organizaciones se han sumado al rechazo:

Unión Nacional de Padres de Familia

Alianza de Maestros

Educación con Rumbo

Coparmex

Mexicanos Primero

Dialoga Mx



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