El expresidente Andrés Manuel López Obrador reaccionó a la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro, luego del bombardeo de Estados Unidos la madrugada de este sábado.
López Obrador recordó que, aunque está retirado de la política, sus “convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente.
“Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial.
“Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas. Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico. No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición.
“Recuerde que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como nos enseñó Benito Juárez en el siglo XIX. Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano. Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum.
“Por ahora no le mando un abrazo”, finalizó el mensaje del exmandatario López Obrador.
EU captura a Maduro en Venezuela; Trump dice que EU dirigirá el país
Estados Unidos atacó Venezuela y depuso a su presidente, Nicolás Maduro, en una operación nocturna el sábado, dijo el mandatario Donald Trump, en la intervención más directa de Washington en América Latina desde la invasión de Panamá en 1989.
“Esta fue una de las demostraciones más asombrosas, efectivas y poderosas del poderío y la competencia estadounidenses en la historia de Estados Unidos”, dijo Trump en una conferencia de prensa en su complejo Mar-a-Lago en Florida, donde estuvo flanqueado por altos cargos como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el de Estado, Marco Rubio.
Trump dijo que Maduro está bajo custodia y que funcionarios estadounidenses tomarán el control de Venezuela.
“Vamos a dirigir el país hasta el momento en que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”, señaló. “No podemos correr el riesgo de que se haga cargo de Venezuela otra persona que no tenga en mente los intereses de los venezolanos”.
No está claro cómo planea Trump supervisar Venezuela. A pesar de una dramática operación nocturna que dejó sin electricidad a parte de Caracas y capturó a Maduro en o cerca de una de sus casas seguras, las fuerzas estadounidenses no tienen control sobre el país en sí, y el Gobierno actual parece seguir al mando.
La salida de Maduro, que dirigió Venezuela con mano dura durante más de 12 años, abre potencialmente un vacío de poder en el país.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez dijo que Maduro es el único presidente de Venezuela, y señaló que ella había tomado posesión del cargo.
Rodríguez habló en la televisión estatal desde Caracas junto a su hermano, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, y los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa.
“Desde este (consejo especial) exigimos la inmediata liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores. Único presidente de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro”, dijo Rodríguez.
“Aquí está el alto mando más importante del Estado venezolano, el alto mando militar, el alto mando del Estado, el alto mando del consejo de vicepresidente (…) “stán conjugados todos los factores políticos del poder nacional en Venezuela”, agregó.
Cualquier desestabilización grave en la nación de 28 millones de habitantes amenaza con entregar a Trump el tipo de atolladero que ha marcado la política exterior de Estados Unidos durante gran parte del siglo XXI, incluyendo las invasiones de Afganistán e Irak, que también se basaron en el cambio de régimen.
Washington no realizaba una intervención tan directa en América Latina desde la invasión de Panamá hace 37 años para deponer al líder militar Manuel Noriega, acusado de dirigir una operación de narcotráfico.
Estados Unidos ha lanzado acusaciones similares contra Maduro, acusándole de dirigir un “narcoestado” y de amañar las elecciones de 2024.
El líder venezolano, un exconductor de autobús de 63 años elegido por el moribundo Hugo Chávez para sucederle en 2013, había negado esas acusaciones y afirmó que Washington pretendía hacerse con el control de las reservas de petróleo de su nación, las mayores del mundo.
Las autoridades venezolanas condenaron la intervención del sábado. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, afirmó en un mensaje en video que “en la unión del pueblo encontraremos la fortaleza para resistir y vencer”.
Si bien varios países latinoamericanos se oponen a Maduro y dicen que se robó la votación de 2024, la acción directa de Estados Unidos revive recuerdos dolorosos de intervenciones pasadas y, en general, cuenta con la fuerte oposición de los gobiernos y las poblaciones de la región.
La acción de Trump recuerda la Doctrina Monroe, establecida en 1823 por el presidente James Monroe, por la que Estados Unidos reclamaba influencia en la región, así como la “diplomacia de la cañonera” vista bajo Theodore Roosevelt a principios del siglo XX.
Rusia, Cuba, China e Irán
Rusia, Cuba e Irán, aliados de Venezuela, se apresuraron a condenar los ataques por considerarlos una violación de la soberanía. Teherán instó al Consejo de Seguridad de la ONU a intervenir para detener la “agresión ilegal”.
Entre las principales naciones latinoamericanas, el presidente de Argentina, Javier Milei, elogió la nueva “libertad” de Venezuela, mientras que México condenó la intervención y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que se cruzó “una línea inaceptable”.
En tanto, China condenó la acción de Estados Unidos en Venezuela, que, en su opinión, viola el derecho internacional.
“China está profundamente conmocionada y condena enérgicamente el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un país soberano y el uso de la fuerza contra el presidente de un país”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín en un comunicado. (Con información de Reuters)
