Bale, una estrella fugaz en los Clásicos


Gareth Bale pasará a la historia de los Clásicos por su inolvidable carrera en la final de Copa del Rey de 2014. Corría el minuto 85’ de partido en Mestalla y brillaba un 1-1 en el electrónico que anticipaba una prórroga dramática cuando el Expreso de Cardiff se puso a cabalgar por la banda izquierda para dejar atrás de manera fulminante a Marc Bartra (que lo sacó del campo de un empellón) antes de definir con un caño ante Pinto.



El galés recorrió 60 metros en poco más de 7 segundos, hizo 30 zancadas (a una media de casi 30 Km/h) y dio seis toques al balón para darle al Real Madrid su último título de Copa en un partido que Cristiano Ronaldo tuvo que seguir desde la grada por culpa de una lesión de rodilla.

En Valencia tuvo lugar la mejor y casi única gran actuación de Gareth Bale en los Clásicos. El nivel y la influencia del extremo británico fue diluyéndose con el paso de los partidos contra el eterno rival, como si de una estrella fugaz se tratara.

En total, el galés ha participado en 14 choques contra el Barcelona con un balance desolador: 9 derrotas (todas en Liga menos una en Copa), dos empates y solo tres victorias (una en Liga, una en Copa y otra en la Supercopa). Solo suma dos goles ante el eterno rival, el de Mestalla y uno en Liga en el empate (2-2) del Camp Nou de mayo de 2018.

Solo un triunfo liguero ante el Barça

En Liga, los números del Expreso de Cardiff son todavía más sangrantes. En 10 partidos acumula ocho derrotas, un empate y una triunfo, el que cosechó en el debut de Zidane en Barcelona el dos de abril de 2016, pocos días después del fallecimiento de Johan Cruyff. Aquel día le anularon un tanto a Bale por una falta previa inexistente sobre Alba pero el Madrid fue capaz de levantar el 1-0 de Piqué gracias a los goles de Benzema, de chilena, y de Cristiano Ronaldo.

La titularidad de Bale en el Camp Nou es una incógnita aunque llegue al Clásico sin problemas físicos y a buen nivel. El Madrid espera su mejor versión y mientras el Barcelona aspira a frustarle de nuevo y que no salga del hoyo. El liderato está en juego.


Source link