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¿Con quién está jugando AMLO a las vencidas, ante robo de combustible? #MesaPolítica

El analista político Sergio Aguayo dijo estar preocupado de que el nuevo gobierno haya cometido el pecado del apresuramiento, como le sucedió a Felipe Calderón con la guerra contra el narcotráfico.

El presidente Andrés Manuel López Obrador debe explicar por qué el combustible no llega a los expendios, así como a qué se refiere cuando dice “que no jueguen a las vencidas”, afirmó el historiador Lorenzo Meyer. 

“Están ahí presionando, pensando que nos van a vencer. Que no quieran jugar a las vencidas porque va a triunfar la ley y va a triunfar la justicia“, aseveró el mandatario el domingo, en Tijuana, Baja California.

En #MesaPolítica para #AristeguiEnVivo, Meyer observó que el desabasto de la gasolina es un equivalente a inmovilizar al país.

“Si se obstruye el abasto de gasolina las complicaciones económicas y políticas son enormes”, dijo.

Recordó que la única vez que Pemex como empresa del Estado se enfrentó a una situación similar fue durante el gobierno de Miguel Alemán.

Ahí el enfrentamiento fue con el sindicato. Yo no sé qué tanto tenga que ver el sindicato en esto, sí sé que cuando Miguel Alemán entró en conflicto con ese sindicato lo que hizo fue usar al Ejército, y las pipas iban custodiadas por soldados y el abasto se hizo, pero de que se intentó detener ese surtido normal no hay duda”, abundó.

Además, desde su punto de vista, Andrés Manuel López Obrador debe explicar a qué se refiere cuando dice “no jueguen a las vencidas”.

“La capacidad que tiene el sindicato de interferir con esta parte vital es alta, ¿lo está haciendo? ¿está intentando negociar?”, cuestionó.

Al respecto,la periodista Ana Lilia Pérez, explicó que la participación del sindicato es central porque “los puestos clave en todo el proceso de producción petrolera, desde que las materias primas llegan a una refinería hasta que esos refinados ya están disponibles para el consumidor en las estaciones de las gasolineras, son controlados por el sindicato”.

“Se habla de turnos completos donde los trabajadores permitían que se ‘fugara’ todo este combustible, y es esa estructura sindical la que controla todo ese proceso, por eso a mí no me extraña que el presidente hable de una guerra de vencidas, porque eso es lo que se está viviendo al interior de Petróleos Mexicanos”, añadió la autora de El Cártel Negro: cómo el crimen organizado se ha apoderado de Pemex.

Por su parte, el analista político Sergio Aguayo recordó que en diciembre de 2006 el ahora expresidente Felipe Calderón anunció la operación conjunta Michoacán, y los discursos de aquellos días era de un triunfalismo notable.

“Conocemos el desenlace de esta historia y una de las críticas más sólidas que se le hace al gobierno de Felipe Calderon es el apresuramiento, la falta de preparación, el lanzarse a una guerra sin entender al enemigo. Toda proporción guardada, me pregunto si en esta ofensiva contra las redes del huachicol no habremos visto un cierto apresuramiento que toma por sorpresa el gobierno de López Obrador, porque al parecer no se esperaban ese desabasto”, añadió.

Coincidió en que el mandatario debe explicar con quién esta jugando a las vencidas, si con los funcionarios de Pemex, el sindicato, los criminales, los empresarios gasolineros o con todos juntos.

Si bien se mostró entusiasmado de que el gobierno lanzara esta ofensiva a este tipo de crimen organizado, dijo que le preocupa “que haya cometido el pecado del apresuramiento que repercute en un desabasto que no ha sido explicado a cabalidad ni resuelto con rapidez”.

Ana Lilia Pérez detalló que en los ductos de Pemex hay tomas clandestinas paralelas realizadas por personal altamente especializado, por las cuales cobran entre 100 y 150 mil pesos.

“Hay un esquema donde se hacen las tomas y se llama a quienes van a cargar el combustible. Creo que en este momento lo que se está haciendo es identificar en los ductos este tipo de tomas paralelas que son adicionales a las que se reportan donde hay siniestros y es una primera manera de atacar el robo de combustible”, abundó.

Además, expuso, en el último año ha detonado el robo vía marítima, en el Golfo de México particularmente.

Aguayo consideró que es injusto criticar a un gobierno que toma la decisión de enfrentar a la delincuencia sin contar con suficiente información, “porque el crimen organizado se ha infiltrado en las entrañas de la burocracia y de la sociedad, de la economía y de la política, y no será fácil erradicarlo”.

En ese sentido, apuntó, “lo que estamos viendo es una repetición de un drama ya observado con otros presidentes, claramente con Felipe Calderón, que en el momento que entra a combatir de frente, a la mexicana y ‘vámonos a echarles montón’, y mandan a cuatro mil, y luego a siete mil soldados a detener a 300 delincuentes a Michoacán, y luego se dan cuenta que es bastante más profundo”.

Para Meyer, Pemex es uno de los ejemplos más dramáticos de la fractura de las instituciones.

“México es un país desestructurado en su red institucional, y Pemex están en el centro de esa red, por lo tanto, ahorita es lo más importante y lo más dramático de un problema que se extiende a una enorme cantidad de instituciones, pero que no tiene la misma calidad estratégica que Pemex”, manifestó.

Otro punto, observó, es la dificultad de que la sociedad hastiada de la corrupción pueda entender la importancia de enfrentarse a Pemex.

Se contradicen los dos deseos, el de tener la gasolina cueste lo que cueste o acabar con esta mata de corrupción, que no es más que una muestra de toda la corrupción que permea a la red institucional mexicana”, puntualizó.

A continuación la #MesaPolítica completa:

 

 




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