Nueve países piden reunión urgente de la OEA por elecciones venezolanas

Condenan ante la OEA intervención de EE.UU. en Venezuela; manifestante se cuela a la sesión


Brasil califica de “secuestro” la captura de Nicolás Maduro

El Gobierno brasileño calificó de “secuestro” la captura del líder chavista Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, en la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada este martes en Washington.

“Los bombardeos en el territorio de Venezuela y el secuestro de su presidente traspasan una línea inaceptable”, afirmó el representante permanente de Brasil ante la OEA, Benoni Belli, durante su discurso.

Hasta ahora, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y otros representantes diplomáticos del país se habían referido a la acción de las fuerzas especiales estadounidenses que el sábado pasado resultó en la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, como “captura”.

El uso de la palabra “secuestro” también ha sido utilizado por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y por diferentes autoridades venezolanas.

Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva

En su intervención, en la que no citó expresamente a Estados Unidos, Belli insistió en que los ataques sobre Venezuela representan “una afrenta gravísima a la soberanía” de ese país y “amenazan a la comunidad internacional con una precedente extremadamente peligroso”.

“Las agresiones militares conducen a un mundo en el que la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo. No podemos aceptar el argumento de que los fines justifican los medios”.

Asimismo, subrayó que la Carta de Naciones Unidas ha sido “claramente violada” y reafirmó a América Latina y el Caribe como una “zona de paz”.

La acción que acaba de producirse (…) evoca los peores momentos de la injerencia en la política de América Latina y el Caribe.

En este contexto, el diplomático afirmó que Brasil “está determinado a actuar” en pro de la “preservación del patrimonio regional de la paz”.

“Brasil está convencido de que solo un proceso político inclusivo, liderado por los venezolanos y libre de injerencias externas, puede conducir a una solución que respete la voluntad del pueblo venezolano y la dignidad humana en el país”.

El Gobierno de Lula reconoció el sábado pasado, pocas horas después de la detención de Maduro en Caracas y su traslado a Nueva York para responder ante la Justicia por “narcoterrorismo”, a la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez como líder de Venezuela.

Lula y Delcy Rodríguez, quien juró como presidenta encargada el lunes ante el Parlamento venezolano, también hablaron brevemente por teléfono el mismo sábado para abordar la situación de la nación petrolera tras los bombardeos de Estados Unidos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha dicho que “controlarán” Venezuela hasta que haya que “una transición segura”, recuperarán los activos petroleros para las empresas estadounidenses y, además, ha amenazado con nuevos ataques, si el nuevo Gobierno de Delcy Rodríguez “no se porta bien”.

España ve la acción militar como un precedente preocupante

España advirtió ante el pleno de la OEA que la operación de las fuerzas armadas de EE.UU. sienta un precedente “preocupante” para la seguridad de la región.

La observadora permanente de España ante la OEA, Carmen Montón, aseguró que lo acontecido en Caracas pone en riesgo “la paz y la seguridad regional” y recordó que los recursos naturales del país “son parte de su soberanía”.

Montón recordó que el Gobierno español se unió a Colombia, Brasil o México en un comunicado de rechazo a la acción militar unilateral de Estados Unidos en territorio venezolano que terminó con la captura de Maduro y su trasladado a una prisión federal de Nueva York.

La democracia y la paz no pueden venir de un acto de fuerza, solo pueden suceder a partir de un dialogo extenso entre el pueblo venezolano.

Durante la sesión extraordinaria de la OEA, los representantes de Colombia, México, Brasil y Chile rechazaron la intervención de Estados Unidos al considerar que es un acto que pone en riesgo la soberanía regional.

Después de la captura de Maduro, el presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al presidente colombiano, Gustavo Petro, y amenazó con llevar a cabo una operación similar contra su país y también insistió en que hay que hacer “algo” con México y en que ha ofrecido en numerosas ocasiones apoyo militar a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, para combatir al narco.

Colombia advierte una amenaza regional

En tanto el Gobierno de Colombia condenó y lo consideró una “preocupante” amenaza para la seguridad y la soberanía de la región.

“Lo sucedido el 3 de enero en Caracas constituye una clara violación del derecho internacional”, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Mauricio Jaramillo, en referencia a la operación militar estadounidense del pasado fin de semana, durante una sesión extraordinaria convocada por su país.

La democracia no puede ser resultado de la coerción ni de una intervención externa.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, rechazó que las acciones de su país puedan considerarse una “intervención contra la soberanía” y aseguró que la retirada de Maduro del poder “acelera el camino de Venezuela hacia la democracia”.

“Hemos detenido al jefe de una estructura criminal. Este hemisferio es donde vivimos y tenemos la obligación de protegerlo de amenazas como el narcotráfico, que acaba con vidas en nuestro país”, subrayó Rizzuto.

Rechazan amenaza contra Petro y Colombia

“Rechazamos las amenazas y las faltas de respeto contra nuestro jefe de Estado, elegido democráticamente”, afirmó Jaramillo, quien pidió un cese de las “constantes amenazas” contra el territorio colombiano.

La reacción de Bogotá se produjo después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que el mandatario colombiano, Gustavo Petro, “era el siguiente”, y se refiriera a él como un traficante de drogas, tras la acción militar en Venezuela.

Colombia también advirtió que la actual crisis venezolana podría provocar una nueva salida masiva de migrantes y llamó a suprimir cualquier ataque contra objetivos civiles.

Piden respeto a la soberanía y una salida pacífica

“Pedimos de forma urgente respetar el derecho internacional y la soberanía de Venezuela. Solo los pueblos pueden definir libremente el uso de sus recursos naturales y sus formas de gobierno”, dijo el embajador de México, Alejandro Encinas.

Otros países, como Chile, Guatemala y República Dominicana, se sumaron al llamado, aunque recordaron que en 2024 denunciaron como ilegítima la reelección de Nicolás Maduro, pero coincidieron en que una intervención militar “pone en riesgo la estabilidad de la región”.

El embajador de Chile, Tomás Pascual, afirmó que, aunque su Gobierno rechaza los actos “dictatoriales del régimen de Nicolás Maduro”, considera que la injerencia militar “no es el camino para una transición democrática” y subrayó que deben ser los venezolanos quienes definan el futuro de su país.

Manifestante irrumpe y acusa a EE.UU. de actuar por el petróleo 

Una manifestante interrumpió la reunión extraordinaria, denunciando que la intervención estuvo motivada exclusivamente por intereses petroleros.

La mujer, identificada como integrante de la organización feminista de izquierda CodePink, levantó un cartel que decía: “¡Manos fuera de Venezuela!”, justo cuando el embajador estadounidense en la OEA, Leandro Rizzuto, respondía a las intervenciones de países como Colombia y Chile que rechazan las acciones militares de Washington como una “actuación unilateral” que viola el Derecho Internacional.

La manifestante gritó que la captura de Maduro en Venezuela, el pasado 3 de enero, no se trató de un acto por la democracia sino “un robo imperialista motivado por el petróleo”.

Debido a la interrupción, el presidente del Consejo Permanente de la OEA, el colombiano Luis Vargas, suspendió la sesión durante cinco minutos hasta que agentes de seguridad retiraron a la mujer del recinto.

Rizzuto reaccionó diciendo que “es normal, hay muchas emociones en el aire”, en referencia a la intervención.

Por su parte, durante una intervención este martes ante políticos republicanos, el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó las manifestaciones a sus acciones en Venezuela y dijo que la mayoría “son pagadas”.

Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, en torno a 30,000 millones de barriles, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas globales, según estimaciones de organismos energéticos internacionales.

Trump ha dicho que las empresas petroleras estadounidenses ayudarían a reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que según dijo el mandatario, se encuentra actualmente “en muy mal estado”.



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