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El Gobierno ordena sacrificar a 1.600 terneros del buque ‘Elbeik’, que se encuentran en condiciones lamentables

El buque ‘Elbeik’ cargado en el puerto de Cartagena el viernes pasado.Marcial Guillén / EFE

El informe emitido por los inspectores veterinarios sobre las condiciones en las que se encuentran los terneros transportados por el buque Elbeik es demoledor. Los 1.610 animales que quedan —han muerto 179 de 1.789 terneros— se encuentran en unas condiciones tan lamentables que los veterinarios sostienen que “no son aptos para ningún tipo de transporte”, por lo que el Ministerio de Agricultura ha ordenado a la empresa responsable que se sacrifiquen. Si no lo hiciera, la Administración se hará cargo de forma subsidiaria a partir del jueves. El buque, que partió de Tarragona el pasado 18 de diciembre rumbo a Turquía, se encuentra en la dársena de Escombreras del puerto de Cartagena. Todos estos meses en el mar sin que ningún país quisiera hacerse cargo del cargamento por sospechas de que los terneros pudieran padecer la enfermedad de la lengua azul —algo que no se ha comprobado― han desembocado en este viaje de los horrores.

En muchos corrales los animales están “hacinados y sin posibilidad de tumbarse”, además de existir “un mal estado de limpieza con acúmulo de heces y orina”, describe el informe. En varios de estos cúbiculos hay tal cantidad de purines líquidos que llegan a “cubrir en su totalidad las pezuñas de los animales, sin posibilidad para estos de tumbarse en una zona seca”. En uno de corrales, marcado como “Hospital” han localizado siete cadáveres, un animal moribundo, otro con una fractura abierta en una extremidad y nueve animales más que se podían mover, pero que “debido al hacinamiento pisaban a los cadáveres y a los moribundos”. El acta añade que “en al menos tres corrales se aprecian animales muertos y semienterrados en el estiércol de sus congéneres”. Además, los inspectores han visto ratones en varias cubiertas.

Los animales, concluyen los inspectores, “muestran signos de haber sufrido un viaje prolongado en malas condiciones y gran compromiso de su bienestar, apreciándose una evidente pérdida de peso que en casos extremos llega a la caquexia (desnutrición extrema), problemas oculares, dermatológicos y motores”. Muchos de los bebederos automáticos no funcionan y los sistemas de conducción presentan fugas y roturas, por lo que los veterinarios han detectado que los animales estaban sedientos, “lo que origina forcejeos y peleas”.

El barco se abasteció de pienso y paja al arribar al puerto de Derince (Turquía), donde esperaron a los servicios veterinarios que no aparecieron, ha aclarado el capitán del barco. Poco después pusieron rumbo a Trípoli (Libia) para vender allí a los animales, una operación también fallida. Los servicios veterinarios libios sí tomaron muestras a 100 animales, pero no se autorizó su desembarco y permanecieron allí 16 días. El siguiente destino fue Alejandría (Egipto), donde estuvieron del 1 al 4 de enero y volvieron a cargar paja y pienso. De allí saltaron a Chipre, lugar en el que no se les permitió atracar y continuaron hacia Grecia continental y Creta. Desde el 4 de febrero no han podido atracar en ningún puerto de los solicitados, ha indicado el primer oficial. También ha declarado que “ni él ni su tripulación ni ninguno de sus conocidos trabajadores de la mar han experimentado ninguna situación similar”.

Fuentes del Ministerio de Agricultura señalan que se ha informado este lunes a la empresa responsable del transporte de estos animales que debe proceder “al aislamiento y sacrificio sin sufrimiento por motivos de sanidad y bienestar animal”. Además del mal estado de los animales, el ministerio indica que la normativa europea prohíbe, por motivos de sanidad animal, la importación de animales vivos en territorio comunitario procedentes de países terceros no autorizados.

La eutanasia se deberá realizar dentro del recinto portuario donde se encuentra el barco, en Cartagena. Este puerto se negó en principio a recibir el barco porque su punto de origen era Tarragona, y ya vivió a principios de mes el sacrificio de los 873 terneros que quedaban en otro buque, el Karim Allah, que sufrieron otra cruel odisea similar de más de dos meses por el Mediterráneo. El ministerio asegura que se trata “de una operación fallida por parte del operador, ya que los animales partieron sanos de España con los certificados veterinarios correspondientes”.

La ONG Igualdad Animal lo ve de otra manera. Para ellos ha existido una “falta de previsión de un Gobierno que ha demostrado ser incapaz de asegurar el bienestar animal en el transporte de animales vivos”, que los terneros “van a pagar con su vida”. “Lo más sensato es prohibir este tipo de envíos”, mantiene Silvia Barquero, directora ejecutiva de Igualdad Animal en España. La ONG recuerda que Turquía comunicó al Gobierno que los animales del Karim Allah y Elbeik iban a ser rechazados el 21 de diciembre, dos días después de la salida del barco y cuatro días antes de su llegada a Turquía. “Las autoridades españolas no emprendieron acciones al respecto y tampoco informaron a la Comisión Europea de lo que estaba sucediendo. Fue el jefe de los servicios veterinarios italiano el que informó de la situación del Karim Allah el 18 de febrero que se encontraba cerca del puerto de Cagliari (Cerdeña). Los barcos ya llevaban dos meses navegando a la deriva por el Mediterráneo, concreta Igualdad Animal, que ha iniciado una petición de firmas para exigir el fin de los transportes de animales vivos a países de fuera de la Unión Europea.

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