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El Perú rural se instala en Lima para defender la victoria de Castillo

Simpatizantes de Pedro Castillo se manifiestan este sábado cerca a una protesta de seguidores de Keiko Fujimori, en el centro de Lima.
Simpatizantes de Pedro Castillo se manifiestan este sábado cerca a una protesta de seguidores de Keiko Fujimori, en el centro de Lima.Stringer / EFE

El fujimorismo ha pedido al tribunal electoral peruano la anulación de las mesas electorales de los poblados rurales donde el partido Fuerza Popular no obtuvo ningún voto en las presidenciales celebradas el pasado 6 de junio. “Es estadísticamente imposible”, dijo su portavoz Miguel Torres. Desde el viernes, líderes y organizaciones indígenas han advertido de que seguirán llegando a Lima y lucharán para vigilar el respeto a sus papeletas en favor del maestro rural Pedro Castillo, al considerar que las peticiones de nulidad son una forma de racismo y discriminación.

La noche del domingo, mientras los seguidores de Castillo realizaban una concentración por sexto día consecutivo al frente del Jurado Nacional de Elecciones, un excongresista afín al fujimorismo planteó en televisión que si el tribunal no terminaba de revisar las cientos de solicitudes de nulidad del fujimorismo hasta el 28 de julio -fecha en la que se producirá el cambio de mando- el presidente del Congreso debería asumir el poder y convocar nuevos comicios. La propuesta ha sido rechazada por los expertos, pues no encaja en las dos únicas causales de anulación de las elecciones, y ha desatado las alarmas de que el fujimorismo siga retrasando con argucias legales la proclamación de los resultados.

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“Hemos venido porque queremos la verdad, queremos ya el resultado nacional de las elecciones. Somos las rondas campesinas de Puña, de donde es el profesor Pedro Castillo. Hemos venido desde muy distante con nuestro propio pasaje y nuestros propios recursos para defender nuestro voto”, aseguró en Lima Velia Elizabeth Guerrero la noche del domingo.

El candidato izquierdista de Perú Libre obtuvo -con el 99.93% del escrutinio- una ventaja de 49.420 votos sobre la conservadora Keiko Fujimori. Algunas de las mesas de votación donde Fujimori no obtuvo ningún apoyo se encuentran en la región Amazonas, donde viven ciudadanos de los pueblos indígena y wampís. En un comunicado, el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís ha rechazado “categóricamente” la solicitud de Fuerza Popular de anular sus votos. “Las mesas de sufragio fueron legal y eficazmente instaladas en las comunidades de la Nación Wampís, en las cuales los y las Wampís emitimos libre y voluntariamente, y sin ningún tipo de coacción, nuestro voto en ejercicio del derecho a la participación política en las urnas, el cual se encuentra reconocido en el marco jurídico nacional e internacional”, sostiene el documento difundido el sábado.

En una conferencia realizada por dirigentes campesinos e indígenas en Lima, conectados por internet con aymaras del Altiplano y apus (jefes indígenas) de la Amazonía, se declararon en vigilancia permanente para hacer respetar sus votos y sus comunidades y organizaciones si fuera necesario. “Esto es un juego burdo de Fuerza Popular, confunde a la población peruana. Con estas declaraciones de los asesores fujimoristas, de contenido racista, dicen que la serranía ha llenado las actas a su antojo. Nos siguen tratando como personas de segunda categoría en pleno siglo XXI. Estamos cansados de eso: hemos visto en toda esta campaña un desprecio a los pueblos indígenas. Si no se respeta el voto rural, avanzaremos a una medida de lucha, por el momento vamos a esperar el resultado de las nulidades”, sostuvo Víctor Maita, presidente de la Confederación Nacional Agraria y ganadero y campesino en su natal Cusco.

En una entrevista por televisión el domingo, el premio Nobel de Literatura 2010, el peruano Mario Vargas Llosa, renovó su respaldo a la hija del autócrata Alberto Fujimori, como ya hizo durante la campaña electoral. “Estamos apoyando a la señora Fujimori porque no queremos que ocurra la catástrofe que podría ocurrir si el señor Castillo gana la elección, eso es una cosa evidente para una inmensa mayoría de peruanos, sobre todo los peruanos de las ciudades, que están más informados que el resto”, manifestó.

El historiador José Ragas considera que la descalificación hacia los votantes de Castillo revela la ansiedad de las élites limeñas por el miedo a perder el control político. “Esa ansiedad se manifiesta de diversas formas, desde leguleyadas de abogados hasta manifestantes que usan símbolos neofascistas. Todo para buscar anular el voto de regiones que han apoyado masivamente a Perú Libre, en este caso, la sierra”. “No es un fenómeno nuevo. Se inscribe en una tensión de inicios de la República, cuando el peso demográfico de la población andina decidía quién era el presidente. Para anular esto, en 1896 establecieron el sufragio directo y eliminaron el voto de la población que no supiese leer ni escribir. El resultado fue reducir el universo de votantes a los hombres adultos, urbanos, alfabetos y culturalmente blancos”, explica el profesor adscrito al Instituto de Historia de la Universidad Católica de Chile.

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