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El sorprendente motivo por el que las hamburguesas del McDonald’s nunca se pudren

¿Sabes que hay una hamburguesa de McDonald’s que se conserva desde hace más de 10 años en Islandia? La cadena de comida rápida cerró todos sus restaurantes en este país en el año 2009, y desde entonces se expone en Snotra House (Reykjavik) el último menú que se sirvió, compuesto por una hamburguesa y unas patatas fritas. Pues bien, existe una razón por la que las hamburguesas de McDonald’s no se pudren.

¿Por qué que las hamburguesas de McDonald’s no se pudren?

J. Kenji López-Alt, de ‘The Food Lab’, se ha propuesto responder a estar pregunta que inquieta a tantas personas alrededor del mundo, y para ello ha llevado a cabo un experimento. Durante varios meses, se ha hecho con varias hamburguesas de diferente tamaño de McDonald’s, y la conclusión a la que ha llegado es muy clara: no se pudren porque se secan.

La versión más extendida es que las hamburguesas no se pudren porque están elaboradas con compuestos químicos, pero no es así. Esto sucede por la actividad del agua de los ingredientes.  Las hamburguesas se elaboran en planchas muy calientes, de forma que pierden rápidamente su humedad. Por lo tanto, antes de que puedan pudrirse, se secan.

A esto hay que sumar que, al cocinarse a temperaturas tan altas, las bacterias no sobreviven, así que las hamburguesas quedan libres de cualquier microorganismo que pueda descomponerlas. Además, J. Kenji López-Alt asegura que esto no es algo que ocurra única y exclusivamente con las hamburguesas de McDonald’s: «Si crees que una hamburguesa de McDonald’s que no se pudre es antinatural, deberías echar un vistazo a las galletas saladas o a las tiras de carne deshidratadas».

Curiosidades de McDonald’s

Ahora que conoces cuál es la razón por la que las hamburguesas de la cadena rápida nunca se pudren, hay algunas curiosidades sobre McDonald’s que seguro te sorprenderán.

El origen de la empresa se remonta al año 1937 en California (Estados Unidos), de la mano de Richard y Maurice McDonald. Tenían una sala de cine y teatro, pero el negocio no marchaba bien. Entonces, decidieron comprar el puesto de perritos calientes que había justo al lado.

En un principio, se llama Bar-B-Que, y era un sitio de barbacoas. No fue hasta 1948 cuando McDonald’s empezó a vender el clásico de menú de hamburguesa y patatas. La salsa del BigMac permaneció en secreto cinco décadas, pero en 2017 se filtraron los ingredientes, tal y como publicó el diario ‘The Sun’: aceite de soja, vinagre, pepinillos, cebolla en polvo, yemas de huevo y mostaza.

Por último, cabe señalar que McDonald’s está prohibido en algunos países, como Islandia, Bolivia, Zimbabue o Irán.


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