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El vandalismo hostiga a las comunidades rusas de Canadá tras el inicio de la guerra en Ucrania

Un hombre recoge la basura de un callejón de Toronto ante un retrato de Vladímir Putin, este lunes.
Un hombre recoge la basura de un callejón de Toronto ante un retrato de Vladímir Putin, este lunes.Frank Gunn (AP)

Canadá vuelve a ser escenario de vandalismo en templos religiosos. En los últimos días, un centro comunitario ruso y dos iglesias ortodoxas fueron rociadas con pintura. Las fuerzas policiales investigan si estos ilícitos, cometidos durante la ofensiva militar que Rusia lleva a cabo contra Ucrania, pueden ser considerados como actos de odio.

El 26 de febrero, la entrada de la iglesia ortodoxa de Todos los Santos, ubicada en Calgary (provincia de Alberta) fue rociada con pintura roja. Este templo es frecuentado tanto por rusos como por ucranios. Las cámaras de seguridad filmaron a la persona que cometió dicho acto de vandalismo. Sin embargo, aún no ha sido identificada y la policía solicita el apoyo de la población. De acuerdo a un comunicado policial, “el individuo mide unos 1,70 metros de estatura, es de complexión media y llevaba máscara, pantalón, abrigo y calzado de color negro”.

Una segunda iglesia ortodoxa fue manchada con pintura roja en las primeras horas del viernes. Se trata del templo de Santa Sofía, situado en Victoria (provincia de Columbia Británica) y cuya puerta recibió el pigmento. La policía sigue varias pistas. Victoria suspendió sus relaciones con Khabarovsk, su ciudad hermana en Rusia, como protesta tras la decisión de Moscú de invadir suelo ucranio.

Este sábado, el Centro comunitario ruso, ubicado en Vancouver (Columbia Británica), fue rociado con pintura azul y amarilla, colores de la bandera ucrania. Las pesquisas policiales continúan. Natasha Kovalchuk, integrante de la junta directiva, dijo al portal Global News que este recinto ofrece servicios a individuos de muchas nacionalidades. “Incluso si se tratara de una institución puramente rusa, atacarla por las acciones del Gobierno ruso es un error”, señaló. “Sé que hay mucha gente enfadada y que quiere liberar esa ira contra alguien, pero aquí todos somos personas”, añadió Kovalchuk, que cuenta con familia en Ucrania.

El Congreso ucranio-canadiense se pronunció en contra de estos hechos, reprobando los actos de vandalismo, violencia y acoso hacia cualquier comunidad. Instó a los canadienses a denunciarlos y pidió a las corporaciones policiales investigarlos a fondo. “La comunidad ucranio-canadiense no equipara a Putin y su régimen totalitario con el pueblo ruso”, apuntó este organismo. “Además, estamos profundamente agradecidos con quienes denuncian valientemente las atrocidades de Putin y se solidarizan con el pueblo de Ucrania”, agregó.

De acuerdo al último censo, cerca de 1,4 millones de personas se identificaron como canadienses de origen ucranio. Poco más de 600.000 dijeron contar con raíces rusas. En Estados Unidos, varios establecimientos de productos provenientes de Rusia han sufrido vandalismo o amenazas en fechas recientes. Este domingo, la reja de la Casa rusa de las Ciencias y la Cultura, ubicada en París, recibió un cóctel molotov.

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