La ceremonia de homenaje nacional a las víctimas del incendio de un bar donde murieron 40 jóvenes que celebraban la llegada del nuevo año en una localidad alpina se inició este viernes, una semana después del drama que ha enlutado a Suiza.
El presidente francés Emmanuel Macron, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, y representantes políticos de 32 países y de la Unión Europea asisten a este acto ecuménico y marcado por varios momentos de piano y poesía.
Tres jóvenes que se encontraban en el lugar de la tragedia tomarán la palabra durante la ceremonia.
El incendio ocurrido en la madrugada del 1 de enero en Crans Montana, una apreciada estación de esquí que recibe a numerosos turistas durante las vacaciones de fin de año, causó también 116 heridos, entre los cuales 83 siguen hospitalizados con heridas graves.
En Crans Montana, cientos de personas siguen en directo la ceremonia a través de pantallas colocadas donde se ha instalado un memorial de las víctimas.
Poco después de iniciarse la ceremonia, las campanas de todas las iglesias de Suiza repicaron durante cinco minutos y se observó un minuto de silencio, e incluso los trenes -conocidos por su gran puntualidad- pararon un minuto.
Suiza investiga a los dueños del bar Le Constellation tras el incendio de Año Nuevo
La fiscalía suiza está investigando a los propietarios del bar por presuntos delitos de homicidio por negligencia, entre otros, mientras que las familias de las víctimas han presentado denuncias judiciales por el incendio del bar “Le Constellation”, en la localidad de Crans-Montana.
Con seis italianos entre los fallecidos, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, pidió un duro castigo para todos los responsables de la tragedia.
Los propietarios, Jacques y Jessica Moretti, no respondieron a las preguntas de los periodistas a su entrada en la fiscalía de la cercana localidad de Sion el viernes, día que las autoridades suizas han designado de luto nacional.
La pareja ha expresado su dolor por el incendio y ha dicho que cooperará plenamente con la investigación. Más de la mitad de las 40 personas fallecidas en el incendio eran adolescentes y otras 116 resultaron heridas, muchas de ellas de gravedad.
“Estamos devastados y sobrecogidos por el dolor, nuestros pensamientos están constantemente con las víctimas, con sus seres queridos, que han sufrido una pérdida tan brutal y prematura, y con todos aquellos que luchan por sus vidas”, afirmaron en un comunicado fechado el 6 de enero.
La fiscalía dijo el pasado fin de semana que hasta el momento no se habían cumplido los criterios legales para detener a la pareja.
Se cree que la causa del incendio fueron las bengalas
Según testigos y fiscales, el incendio se originó al parecer por el uso de bengalas que prendieron fuego a la espuma insonorizante del techo del sótano.
Sigue habiendo dudas sobre la supervisión del bar, cuyo alcalde admitió esta semana que se habían omitido múltiples controles de seguridad.
Veintiuno de los fallecidos eran suizos, siete franceses y seis italianos. También había un suizo-francés con doble nacionalidad y un nacional francés-británico-israelí
En un discurso pronunciado el viernes en Roma, Meloni se comprometió a ayudar a las familias de las víctimas italianas en su búsqueda de justicia, y dijo que estaba estudiando la posibilidad de introducir en Italia la prohibición del uso de bengalas en espacios cerrados.
“Lo ocurrido en Crans-Montana es el resultado de demasiada gente que no hizo su trabajo o pensó que ganaba dinero fácil. Los responsables deben ser identificados y procesados”, dijo en su conferencia de prensa anual.
En Crans-Montana, las autoridades colocaron cientos de cartas, osos de peluche y ramos de flores para las víctimas del incendio bajo un iglú para protegerlos de las nevadas. Algunas tiendas cerraron y colocaron carteles conmemorativos en sus escaparates.
“Todavía hay mucha rabia. No debería haber ocurrido. Mis hijas fueron a ese bar; tenía un ambiente joven, estaba animado y era barato. Pero está claro que hubo graves deficiencias”, dijo el francés Emmanuel Guian, de 65 años, que lleva décadas esquiando en Crans-Montana.
Con información de EFE y Reuters
