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esto que tienes en el baño podría ser peligroso

La limpieza y la desinfección del baño son dos de las tareas domésticas más importantes. Sin embargo, debemos tener especial cuidado con los productos que utilizamos porque algunos son tóxicos y podrían poner en serio riesgo nuestra salud. Es fundamental leer las etiquetas siempre antes de usarlos y seguir al pie de la letra las instrucciones del fabricante. De lo contrario, pueden provocar irritaciones de la piel o quemaduras.

Limpiadores de WC

El primer puesto de los productos más peligrosos para limpiar el baño son los limpiadores de WC, tal y como señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Esto sucede porque contiene químicos muy peligrosos, como el ácido clorhídrico o el hipoclorito de sodio, que son muy irritantes para la piel y los ojos. Debemos tener mucho cuidado con los niños y las mascotas, porque si por accidente ingieren un limpiador de WC, puede quemarles la garganta.

Como consejo de seguridad para el correcto uso de este tipo de productos, nunca hay que mezclarlos con otros limpiadores, sobre todo con aquellos que son muy agresivos, como la lejía y el amoniaco.

Además, al limpiar el baño, debemos asegurarnos de que la estancia está bien ventilada y, por supuesto, utilizar guantes de látex para proteger la piel de las manos.

Limpiadores de moho

Cuando se acumula moho en el baño, solemos recurrir a este tipo de limpiadores, pero debemos tener mucho cuidado con ellos porque pueden causar quemaduras y problemas respiratorios.

Podemos utilizarlos, pero utilizando siempre guantes de látex y, si recibimos alguna salpicadura en la piel, tenemos que lavar con abundante agua de forma inmediata.

Hay que procurar ventilar bien el baño mientras realizamos la tarea de limpieza y, una vez finalizada, dejar los limpiadores de moho bien almacenados y cerrados.

Desatascadores

Acerca de los desatascadores, la OCU explica lo siguiente: «Estos productos son tan agresivos para el organismo humano como para el medio ambiente, y la culpa es de las sustancias corrosivas que contienen, para eliminar los restos, normalmente sosa».

La gran mayoría están formulados con ingredientes como el ácido sulfúrico y la lejía. Al verter el desatascador en el desagüe del lavabo o de la ducha, produce vapores muy peligrosos que pueden causar quemaduras en la piel, e incluso ceguera si entran en contacto con los ojos.

La lejía puede provocar quemaduras en le piel, mientras que el ácido sulfúrico, si se ingiere por accidente, puede causar daños de carácter grave en los riñones, el tracto digestivo y el hígado.


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