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EU: Supresión de votantes y ‘fraude electoral’ en el contexto de una gran tensión social

EU: Supresión de votantes y ‘fraude electoral’ en el contexto de una gran tensión social

A unas horas de los comicios en Estados Unidos, Heidi Jane Smith y Abelardo Rodríguez Sumano examinan cuatro factores clave para el desarrollo de la contienda: la opinión política, la supresión de votantes, “el fraude electoral” y las medidas para blindar las elecciones.

Por Heidi Jane Smith y Abelardo Rodríguez Sumano
@heydeesmeet y @AbelardoRodriz

Un gran conflicto parece estar gestándose en torno a la elección que tendrá su desenlace en apenas unas horas en Estados Unidos. Por una parte, está la práctica de supresión de votos, esto es, aquellas estrategias dirigidas a dificultar el ejercicio del voto o su conteo y, por la otra, la idea que el presidente Trump ha lanzado con insistencia y virulencia: que es posible que tenga lugar un “fraude electoral”.

Ambos casos se vuelven más importantes en la medida en que el actual ocupante de la Casa Blanca se encuentra por debajo de las preferencias electorales respecto de su adversario político, Joe Biden. Además, el azote de la pandemia ha producido un repliegue de la población para votar masiva y anticipadamente por correo postal, una estrategia promovida enfáticamente por los demócratas. En esta entrega, examinamos cuatro factores clave a considerar: a) la opinión política; b) la supresión de votantes; c) “el fraude electoral” y d) las medidas para blindar las elecciones.

 

La opinión política en las preferencias electorales
Anthony Downs, en su libro An Economic Theory of Democracy (1957)1 presentó la paradoja del voto que afirmaba que elementos importantes de la vida política no podían explicarse en términos del interés personal del votante. Sino más bien en función de la opinión política que tiende a ser moderada. Asimismo, argumentó que este hecho obliga a los partidos políticos en las democracias para adoptar posiciones centristas.

El teorema del votante mediano establece que “un sistema de votación por regla de mayoría seleccionará el resultado más preferido por el votante promedio” tendencia que está asociada con la economía de la elección racional y la ciencia política cuantitativa. Este teorema se sostiene en dos supuestos principales: que los votantes pueden poner a las alternativas políticas dentro de un espectro lineal y, en segundo lugar, que los votantes siempre van a preferir una alternativa más que cualquier otra; su preferencia es un solo punto dentro del espectro2. Esto también supone la posibilidad de construir un “votante promedio”, con ciertas características que lo ponen en el centro del espectro político.

Foto: Reuters

 

En este sentido, el teorema del votante mediano implica que los electores tienen un incentivo para votar por sus verdaderas preferencias. Por ejemplo, en Estados Unidos hay muchos partidos; sin embargo, sólo dos juegan un papel relevante en cada proceso electoral: el Partido Demócrata y el Partido Republicano. Según el teorema, los terceros rara vez ganarán una elección por la misma razón por la que no ganan los candidatos radicales. Los partidos grandes tienden a apropiarse de los programas de los partidos pequeños para asegurar más votos. Sin embargo, la mayoría de los votantes tienen información incompleta al votar por candidatos políticos en una democracia y, por lo tanto, recurrirán a cálculos económicos de cuánta inversión debería hacer el gobierno en un puente, un parque o una política pública de alcance local o nacional y la forma en como los partidos controlarían dicho programa económico.

Por su parte, el modelo de Meltzer y Richard (1981) utilizó la idea de Downs para describir de qué tamaño debe ser el gobierno para afectar el crecimiento económico y la ecuación fiscal y su alocución a las políticas públicas de cumplir con los votantes. Por lo pronto, los votantes más pobres a menudo presionan por una mayor redistribución y los más ricos buscan tener menos personas votando en las elecciones. En el lado “izquierdo” del espectro, están las políticas públicas más liberales y los partidos políticos que fomentan la redistribución de la riqueza con más políticas públicas lideradas por el gobierno y una mejor representación del gobierno, y en la “derecha” colocó a los partidos conservadores que exigen una liberalización total en la economía y menor intervención del gobierno.

Por ello, la estrategia histórica de los demócratas ha sido fomentar una votación más concurrida. Lo anterior no es fortuito: está fuertemente arraigado en la historia de Estados Unidos en su veta liberal y representación social y política. Esta tesis implica que entre más gente este dirigiéndose a las urnas la curva empujará las políticas públicas hacia la izquierda y, por lo tanto, exigirá una mayor redistribución de las políticas nacionales a los pobres, además de promover menor regulación y buscará proporcionar mejores políticas sociales, por lo menos ese es el supuesto del que parte la mayor afluencia de votantes en las elecciones.

En el lado opuesto de la curva, están los republicanos. Ellos asumen o buscarán que habrá menos gente votando, y de esa forma, las políticas serán más estatistas y las élites no tendrán que tomar en cuenta la opinión de las masas. Esto significa que el poder negociador de la derecha será entre pocas personas, es decir, los propietarios de las líneas de producción y los líderes industriales. Está lógica se ha hecho más presente a partir de los años 80 con la llegada de Ronald Reagan a la Casa Blanca y la ola conservadora tanto en la Cámara de Representantes (Newt Gingrich) como en la Casa Blanca de George W. Bush.

Foto: Reuters

 

Ahora bien, en la medida que participe menos población en el proceso de creación de las políticas públicas, es más probable que las políticas se “inclinen” a favor de una línea conservadora; con menos regulaciones para las empresas, lo que devenga en menos impuestos y más autonomía de la intervención gubernamental a largo plazo en los negocios. Justamente, ese es el fin de los grandes empresarios que se cargan a financiar o apoyar al Partido Republicano.

Por lo tanto, cuando el proceso electoral este por cerrarse tras largas campañas de meses y años, veremos cada vez más argumentos a favor de la supresión de votantes y el fraude electoral tal y como está ocurriendo en el 2020, la interrogante que surge en el camino, es ¿podemos entender por qué es así?

 

Supresión de votantes

La supresión de votantes es uno de los agujeros negros de la democracia estadounidense, pero existe. Actividad que se caracteriza por no permitir que la gente vote, ya sea manipulando las boletas, haciendo menos transparente el proceso de votación o simplemente colocando barreras físicas frente a las elecciones. Pueden ser hombres con armas, como sugirió Trump en el primer debate político señalando a los “los muchachos orgullosos se apartan y se mantienen al margen”. Incluso, se produjeron tipos similares de intimidación en forma de pruebas de impuestos electorales o pruebas de lectura como lo hacían en el sur profundo antes de que los negros tuvieran derecho a votar. Esta es una forma de suprimir el voto y desanimar a la gente a votar. La actividad persiste en los condados y distritos más marginados de las urbes, avanza en los guetos, en los barrios pobres negros y latinos.

Una de las características de la supresión de votos es que puede ser a través de vías legales e ilegales. El ataque al voto por correo es el más claro ejemplo. Para muestra un par de botones: los horarios de operación de las oficinas de correo se han reducido, se ha negado los pagos por horas extras a los trabajadores de correos y se han quitado buzones3. En Boston y en California, también se han incendiado algunos de los buzones especiales para el envío de los votos4.

Algunos esfuerzos de supresión difuminan la línea entre la acción oficial y las acciones de los civiles. Por poner un ejemplo, en San Petersburg, Florida, dos personas armadas y uniformadas como guardias de seguridad se presentaron en un sitio de votación temprana el 21 de octubre. Estas dos personas alegaron que habían sido contratados por la campaña de Donald Trump, pero una vocera de la campaña lo negó. No obstante, la presencia de personas armadas en un sitio de voto puede intimidar a algunos votantes: Trevor Mallory, candidato demócrata dijo al respecto: “Nadie debería tener que encontrarse con un guardia armado que no esté en el departamento del sheriff o un empleado oficial del departamento de policía”, y llamó a toda la situación “intimidación a los votantes”5.

Foto: Reuters

 

En Michigan, un juez anuló la directiva de la Secretaria de Estado de la entidad, Jocelyn Benson, en la cual prohibía la portación de armas por parte de los votantes el día de la elección. Un grupo de activistas pro armas habían presentado una demanda contra la directiva de la secretaria6. La portación de armas puede ser también utilizada por grupos radicales como los “Proud Boys” para disuadir a algunos grupos de votantes de ejercer sus derechos ciudadanos. En algunos sitios de votación temprana, se ha intentado evitar que personas con playeras de Black Lives Matter pasen a votar. En Memphis, Tennessee, un funcionario electoral fue despedido por no permitirle a personas con playeras y cubrebocas del Black Lives Matter pasar a las urnas. En Georgia, Cummings, sucedió algo similar7. En Detroit -que tiene una población negra mayoritaria-, dos operadores conservadores hicieron llamadas falsas, amenazando con que aquellos que voten por correo podrían ser visitados por los cobradores de deuda y vacunados forzosamente; situaciones similares se presentaron en Nueva York, Ohio, Illinois y Pennsylvania8.

Trump ha invocado en diferentes ocasiones a que sus seguidores vigilen las estaciones de voto y ha diseminado información falsa, asegurando sobre un fraude electoral a través de los votos por correo, desacreditando los controles institucionales que mantienen el voto libre y seguro en todas sus modalidades; esto también puede ser considerado una forma de supresión electoral. Por otro lado, desde el Partido Republicano se han implementado diferentes maniobras de supresión electoral para limitar el impacto del voto realizado por correo, y ha puesto a trabajar al poder judicial, desde la Suprema Corte de Justicia -de mayoría conservadora-, hasta cortes federales y estatales para limitar los plazos de recepción de boletas extemporáneas, como es el caso de Wisconsin, Pennsylvania, Carolina del Norte y Minnesota9; todos estos estados vitales para definir el desenlace de la elección. En el caso de Texas, se ha reducido el número de mesas electorales por cuestiones de la Covid-19 y ha debilitado sus plazos para las inscripciones y las papeletas por correo10. Wisconsin ha declarado que no recibirán boletas después del día de las elecciones del 3 de noviembre11, aunque muchos estados permiten al menos una semana para que las boletas se reciban y se cuenten si tienen el matasellos de la fecha de la elección.

 

Respuestas para asegurar las elecciones
Desde que se anunció el Covid-19 en marzo, muchos senadores demócratas (incluida Amy Klobuchar de Minnesota, pero muchos otros también) comenzaron a solicitar fondos adicionales para garantizar la seguridad de las elecciones. No sólo para proteger las elecciones, sino también para obtener fondos adicionales para volver a emitir boletas de papel y capacitar a los trabajadores electorales para garantizar una elección justa y segura.

Asimismo, el 18 de marzo de 2020 Klobuchar (D-MN) y el senador Ron Wyden (D-WA) introdujeron la Ley de Boletas de Emergencia y Desastres Naturales de 2020 al Senado y luego se incluyó en la Ley HEROES, que fue aprobada por la Cámara de Representantes en mayo y se está negociando con la administración Trump para su aprobación final en el Senado (por lo cual no esperan resolución hasta después de las elecciones). Una situación lamentable.

 

El ‘fraude electoral’
El fraude electoral es una idea que el presidente Trump ha invocado enfáticamente y con todas sus letras: “La votación por correo ya está demostrando ser un desastre catastrófico. Incluso, las áreas de prueba están muy lejos. Los demócratas hablan de la influencia extranjera en la votación, pero saben que la votación por correo es una manera fácil para que los países extranjeros participen en la carrera. ¡Incluso más allá de eso, no hay un recuento exacto!”.12

Sin embargo, el fraude electoral, por otro lado, es poco común. Esta es la idea de que en las elecciones aparecen más votantes muertos, o que los oligarcas rusos están votando en masa del exterior y no viven en Estados Unidos. La BBC declaró que la tasa de fraude electoral en general en los EU es menos del 0.0009%, según un estudio de 2017 del Centro Brennan para la Justicia. Si bien la diferencia que el Covid-19 puede marcar en las elecciones es algo que nadie puede ver, dado que esta es una pandemia única en un centenario, es muy probable que el nuevo proceso de gestión de las elecciones sin financiamiento conduzca a resultados cuestionables.

Foto: Reuters

 

Pero el Partido Republicano y las declaraciones del presidente Trump en los debates son exageradas, que haya votos perdidos en un río, o que mandan boletas a personas muertas.

El gran dilema de la democracia estadounidense es cuando aparece el líder del Estado y que no está convencido en las reglas del juego democrático. Este es el problema porque puede crear toda una atmosfera caótica que tienda a reventar procesos que han funcionado bien por décadas. Una pieza clave de este último argumento es: conceder en la democracia sin que importe ganar o perder; los contendientes asumen que hay procesos por encima de sí mismos y que son más importantes que su propia victoria. Justo eso fue lo que honró George Washington cuando llegaron sus ocho años en el poder.

Sin embargo, el presidente Trump ha aumentado la presión al advertir a sus millones de seguidores en las redes sociales de “grandes problemas y discrepancias con las papeletas de votación por correo en todo Estados Unidos”. Y ha manejado incluso que “debe tener el total final el 3 de noviembre”, con respecto al conteo de los votos. Este tipo de lenguaje intenta desacreditar el sistema electoral incluso antes de que se finalicen las votaciones.

Hay evidencia de que el sistema electoral es funcional, aunque está llegando a un agotamiento histórico. En la actualidad, una de sus grandes lagunas y vulnerabilidades es la descentralización, lo que apunta a una gran reforma histórica. Para ir cerrando, en general los municipios y los condados están obligados en gestionar el proceso de elecciones, bajo las reglas estatales. Ellos buscan voluntariados (poll workers) para que protejan las castillas, mantengan las listas de votantes, envían las boletas, las recolecten y cuentean sus resultados para enviárselo al fiscal de cada estado.

En este momento los estados en juego son Michigan, Wisconsin, Pennsylvania en el norte y Arizona, Florida, Carolina del Norte en el sur de Estados Unidos. Ellos son los principales estados de batalla como se llaman, pero Georgia, Minnesota, Iowa e, incluso, Texas podrían ver resultados muy cercanos a un resultado importante para decidir el futuro del colegio electoral. Como se ha dicho antes, el vicepresidente Joe Biden va en promedio cerca de 10 puntos porcentuales arriba del presidente Donald Trump, empero son estos estados donde está en juego la elección. Los estados del sur ya están contados sus boletas, pero los estados del norte aun no, están esperando por la noche de la elección para contar.

Por lo pronto, es probable dependiendo de cómo se resuelva Florida, si sabremos los resultados la noche del 3 o 4 de noviembre. Si Florida se la llevan los republicanos, los demócratas tienen que ganar Pennsylvania o Michigan y Wisconsin para obtener la victoria (como un escenario, pero hay varias dependiendo como va la noche). Otra posibilidad de acuerdo a el sitio FiveThirtyEight en el caso de que Florida la ganará Trump el sitio le sigue dando una ventaja a Biden.13 Al final de cuentas, los estados tienen hasta el 15 de diciembre cuando se junta el colegio electoral para decidir quien gana. Por lo cual puede ser una lucha en los cortes para saber si hubo un fraude electoral o supresión del voto en masa que puede manipular los resultados, escribimos este texto a sabiendas de la gran tensión social que existe en el ambiente.

Se agradece el apoyo de Emiliano Hernández Torres para este texto.

FUENTES
Downs, Anthony. 1973. Teoría económica de la democracia, Ciudad de México: Aguilar.
Meltzer, Allan H Scott F Richard (1981). A Rational Theory of the Size of Government Journal of Political Economy, volume 89, issue 5, p. 914 – 941.
BBC News. (2020). US election 2020: Do postal ballots lead to voting fraud? By the Reality Check Team. https://www.bbc.com/news/world-us-canada-53353404
Best, Ryan, Jay Boice, Aaron Bycoffe y Nate Silver, “Explore The Ways Trump Or Biden Could Win The Election”, FiveThirtyEight, 1 de noviembre de 2020. Disponible en: https://projects.fivethirtyeight.com/trump-biden-election-map/
Qaz Wiki, “Teorema del votante mediano”, Wikimedia Foundation Inc., 15 de octubre de 2020. Disponible en: https://es.qaz.wiki/wiki/Median_voter_theorem
Terry Ellis, Nicquel “Guns, lies and ballots set on fire: This is voter suppression in 2020”, USA Today, 29 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.usatoday.com/story/news/nation/2020/10/29/2020-election-voter-suppression-looks-like-guns-lies-and-fires/6044702002/
Mishra, Samidha, “The history of voter suppression”, The Daily Journal, 31 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.smdailyjournal.com/opinion/columnists/the-history-of-voter-suppression/article_ff529922-1b12-11eb-a929-379dfb64043c.html
Rosenfeld, Steven, “Voting wars: Inside the Republican Party’s most overt voter suppression effort in years”, Raw Story, 31 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.rawstory.com/2020/10/voting-wars-inside-the-republican-partys-most-overt-voter-suppression-effort-in-years/

 

1. Edición en español, Teoría económica de la democracia, Anthony Downs. Aguilar, 1973. Tapa blanda, 338 pp
2. Qaz Wiki, “Teorema del votante mediano”, Wikimedia Foundation Inc., 15 de octubre de 2020. Disponible en: https://es.qaz.wiki/wiki/Median_voter_theorem

3. Mishra, Samidha, “The history of voter suppression”, The Daily Journal, 31 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.smdailyjournal.com/opinion/columnists/the-history-of-voter-suppression/article_ff529922-1b12-11eb-a929-379dfb64043c.html
4. Terry Ellis, Nicquel “Guns, lies and ballots set on fire: This is voter suppression in 2020”, USA Today, 29 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.usatoday.com/story/news/nation/2020/10/29/2020-election-voter-suppression-looks-like-guns-lies-and-fires/6044702002/
5. Ibidem
6. Ibidem
7. Ibidem
8. Ibidem
9. Rosenfeld, Steven, “Voting wars: Inside the Republican Party’s most overt voter suppression effort in years”, Raw Story, 31 de octubre de 2020. Disponible en: https://www.rawstory.com/2020/10/voting-wars-inside-the-republican-partys-most-overt-voter-suppression-effort-in-years/
10. Ibidem
11. Ibidem
12. https://twitter.com/realdonaldtrump/status/1288818160389558273?s=21

13. Best, Ryan, Jay Boice, Aaron Bycoffe y Nate Silver, “Explore The Ways Trump Or Biden Could Win The Election”, FiveThirtyEight, 1 de noviembre de 2020. Disponible en: https://projects.fivethirtyeight.com/trump-biden-election-map/

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Rumbo a la elección presidencial en Estados Unidos, el Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana presenta, en Aristegui Noticias, un amplio monitoreo sobre las claves y desafíos que entraña este importante proceso. El Dr. Abelardo Rodríguez Sumano, quien ha dado seguimiento y estudiado las elecciones norteamericanas de 1992 a la fecha, conduce este ejercicio académico-periodístico.




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