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Habla el dentista Andrés Sánchez Monescillo sobre estética dental

La salud dental desde un punto de vista multidisciplinar en el que la estética ocupa un lugar fundamental. De un tiempo a esta parte, la visita al dentista ha pasado de ser una cuestión que ha muchos les generaba hasta angustia para convertirse casi en una experiencia de reafirmación de la personalidad. Y es que la sonrisa es una de las formas de expresión más importantes con las que cuenta el ser humano. Por este motivo, más allá de las cuestiones que tienen que ver con la salud, la estética dental ocupa cada vez más un lugar preferencial en la vida de las personas.

A este respecto, la Clínica Turrión Monescillo se ha convertido en uno de los referentes. Con más de treinta y siete años de trayectoria, el centro ha experimentado un profundo cambio desde la odontología tradicional hasta un enfoque más innovador en el que foco de atención es el paciente. Este digital ha podido hablar con el doctor Andrés Sánchez Monescillo, que nos ha explicado cómo ha afectado al sector la pandemia y ha revelado algunas de las claves que hacen que una sonrisa destaque sobre el resto.

“Hay tres grandes cosas que hacen que esta clínica sea diferente. Por un lado, las técnicas y la tecnología que utilizamos. Ahora mismo estamos posicionados como una de las mejores clínicas del mundo, simplemente por el instrumental y todos los avances tecnológicos. Contamos con una serie de avances que nos permiten trabajar con muchísima calidad y velocidad”, explica el doctor. ˝Otro de los grandes pilares es la bioseguridad, que hoy está en boca de todos. Esta clínica fue construida justo antes de la pandemia, pero ya se pensó en todo ese tipo de problemas. Tenemos protocolos muy exigentes de desinfección y esterilización y muchas cuestiones están domotizadas (puertas, grifos…) para evitar contaminación cruzada”, sentencia. Por último, el equipo humano ocupa un papel esencial:  “la calidad humana es otro de los pilares. Esta clínica era de mi padre, hemos heredado su forma de trabajar, en la que el trato es muy cercano al paciente, siempre buscando que se encuentre dentro de una atmósfera acogedora”, asegura.

Es precisamente este trato personalizado lo que hace que la clínica se aleje de los estereotipos que siempre se han asociado a la consulta del dentista y que, en términos generales, provocaba una sensación de miedo en el paciente. “Nuestro foco es tratar al paciente de una manera integral, vamos al origen del problema y abordamos el caso de forma multidisciplinar”, recalca. “La idea es crear un espacio y un ambiente exclusivos. El paciente viene por bienestar personal y deja de ser una obligación “venir a la sala de tortura” como era antaño”, afirma.

Aunque se abordan los casos desde una perspectiva global, la especialidad de la clínica es la estética dental. Sánchez Monescillo reconoce que son muchas las personas que en un primer momento son reacias a los cambios y que ponen una barrera para evitar verse muy diferentes, por lo que es mejor ir poco a poco. “Nosotros no imponemos nada, solo recomendamos. El paciente es el protagonista, el trato es personalizado y él decide lo que quiere y cómo lo quiere”.

Una de las cuestiones que más se ha planteado en los últimos tiempos son las modas que afectan a la estética dental, como la separación de los dientes (diastema), la aplicación de piedras o los dientes de oro u otros metales. A este respecto, el odontólogo se muestra tajante: “la moda de separar los dientes siempre y cuando no afecte a nuestra forma de morder puede ser aceptable. Si afecta a la salud dental es preferible evitarlo”, explica. En cuanto a los dientes de oro y similar explica que es mejor no recurrir a estas técnicas por un tema estético, ya que “todo lo que se desgasta es un tejido que no vuelve”.

La estética siempre ha sido una cuestión importante para el especialista, que se formó en California, muy cerca de una de las cunas de la belleza del mundo. Sánchez  Monescillo mantiene que de su etapa allí ha traído muchas de las técnicas, pero no solo en lo que respecta a la estética dental, sino también a la higiene a la seguridad. “Tenemos la tecnología y la ciencia americanas, pero la cultura y la forma de tratar españolas”.

El  Director Médico de la clínica considera que en los últimos años ha cambiado mucho la percepción que se tiene de la sonrisa: “creo que los últimos 10 años el cuidado personal ha evolucionado muchísimo. Antes quitábamos más dientes y poníamos más implantes”. Para él, un ejemplo de boca bonita es la de la actriz Blanca Suárez, una sonrisa natural que no sigue estereotipos o modas como la de los dientes grandes, muy blancos y todos iguales. “Aquí buscamos una odontología que marca la diferencia, pero invisible en términos de que nadie puede decir si te has hecho algo o no”, explica.

Al centro acuden numerosas personalidades de nuestro país, no solo rostros conocidos del ámbito del entretenimiento, sino también del mundo de la ciencia y otros sectores.

El doctor Andrés Sánchez Monescillo en una imagen durante la entrevista / Gtres

El odontólogo asegura que una sonrisa bonita empieza siempre por una boca sana y se caracteriza por la armonía: “dientes bien colocados y dispuestos de manera armónica en todos los aspectos”.

Aunque no ha podido revelar el nombre de ninguno de sus pacientes por motivos obvios, lo que sí ha confesado es a quién le gustaría tratar: “creo que una persona que ganaría muchísimo si se pusiera en nuestras manos sería el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida.

Adaptados a las circunstancias

Sánchez Monescillo asegura que a pesar de la crisis sanitaria ha aumentado el personal de la clínica. El especialista asegura que, a pesar de que el centro ya contaba con algunas de las técnicas más innovadoras de higiene y desinfección antes de la pandemia, lo cierto es que estuvieron unos meses parados: “los profesionales de nuestro gremio son de los más expuestos y en la primera fase no había equipos de protección”. No obstante, poco a poco han ido retomando la normalidad.




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