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Huelva se librará de su “lago asesino” en cinco meses

El ser humano es capaz de cualquier cosa, incluso de tirar piedras sobre su propio tejado. En esta frase puede definirse la historia del «lago asesino» de Huelva. Una enorme laguna situada en la localidad de Puebla de Guzman que forma parte de una vieja mina abandonada. Hasta aquí todo parece normal, pero este lago no recibe el apodo de «asesino» por casualidad. Te lo contamos.

Un lago perjudicial

La terrible imagen de un «lago explosivo» (Paco Fuentes)

Normalmente, los lagos se definen como espectaculares formaciones naturales en las que la fauna y la flora se aúnan para formar un entorno único. Un lugar en el que poder disfrutar de la naturaleza en estado puro y donde poder olvidarte del estrés de la ciudad. Todo lago en condiciones normales puede definirse por medio de estas palabras, algo que no ocurre con el «lago asesino» de Huelva. Una formación artificial perteneciente a una vieja mina de hierro que podría explotar en cualquier momento causando graves pérdidas, tanto materiales como humanas.

La razón por la que este lago es tan peligroso se basa en la acumulación de grandes cantidades de dióxido de carbono durante varios años. Una situación producida principalmente por la acción de los seres humanos que encierra en sus profundidades más de 80.000 metros cúbicos de este gas perjudicial. Sin duda, un riesgo intolerable que podría salir a la superficie en cualquier momento por medio de una nube letal que vaya acabando con todo lo que encuentre a su paso.

Un caso único en Europa

Vistas desde el interior del lago

Cabe destacar que no existen antecedentes de este tipo de formaciones en nuestro continente. Para poder comparar este lago de Huelva con algún otro caso tenemos que desplazarnos hasta el año 1986 cuando una enorme bolsa de agua de Camerún de características similares expulsó una nube letal que acabó con la vida de más de 1.700 personas.

Tras ser señalado por la revista Science of The Total Environment como un «evaluado riesgo de fuga» y tras las palabras del estudio que señalan que e «la situación actual no puede ser considerada segura», la Junta de Andalucía ha decidido actuar de una vez por todas. Huelva podrá respirar tranquila a partir de ahora, ya que se ha puesto en marcha un programa basado en la extracción segura del CO2 del fondo del lago por medio de un sistema a cargo del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Una labor que se llevará acabo en los próximos cinco meses y que podrá fin a la historia del «lago asesino».


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