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Jamás laves tus toallas con esto, puedes cargártelas

Parece que lavar las toallas es la tarea más sencilla del mundo. Y, realmente, no resulta muy complicado, pero es importante tener en cuenta algunos consejos para que duren como nuevas mucho tiempo. ¿Sabes que hay un producto con el que te puedes cargar las toallas en la lavadora?

Se trata del suavizante, ya que apelmaza las fibras. Debes tener muchísimo cuidado con lo que metes en la lavadora, porque hay algunas cosas con las que no deberías de usar suavizante, además de las toallas: bayetas y trapos de cocina, prendas de lana y ropa de deporte.  Tal y como revela la usuaria de TikTok @pettitdecor, mejor sustituye el suavizante por vinagre de limpieza y unas gotas de tu aceite esencial favorito.

@pettitdecor

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♬ Dissolve – Absofacto & NITESHIFT

Cómo lavar las toallas

Quizá creas que es una buena idea lavar las toallas a una alta temperatura en la lavadora, sobre todo si están húmedas. Pero nada más lejos de la realidad. Es mucho mejor lavarlas en frío porque las bajas temperaturas evitan que se contraigan las costuras y, además, ayudan a mantener los colores vivos con el paso del tiempo.

Si quieres que el acabado sea perfecto, echa en el cajetín del detergente un vaso de amoniaco perfumado y un chorro de limón. Es aconsejable que la toallas se puedan mover por el tambor para que salgan impecables, así que no cargues demasiado la lavadora. Además, no las mezcles con otras prendas.

Una vez haya terminado el programa, saca las toallas de la lavadora lo más rápido posible. Sacude cada toalla enérgicamente para devolverle la forma y tiéndelas en una zona bien ventilada, pero sin que les dé la luz directa del sol. Espera a que estén completamente secas antes de guardarlas.

¿Cómo eliminar el olor a humedad?

Con el paso del tiempo, es probable que las toallas desprendan un olor desagradable y rancio. En este caso, hay una solución casera tan sencilla como efectiva que puedes poner en práctica. Debes hacerlo con guantes y en un lugar bien ventilado.

Llena un barreño con agua fría y añade un tapón de amoniaco líquido. Remueve, introduce las toallas y déjalas en remojo durante media hora. Transcurrido el tiempo, escúrrelas, enjúagalas y ponlas a secar.

Para evitar en lo medida que huelan a humedad, no dejes las toallas en el baño después de ducharte si este no tiene ventana. Tampoco debes meterlas en el mismo cesto de la ropa sucia que el resto de prendas, porque si están húmedas, trasladarán el mal olor al resto de la ropa.


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