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“Kobe era nuestro Jordan”

LeBron defiende a Kobe Bryant en un Cleveland-Lakers en 2016.David Richard

Michael Jordan es el mito; Kobe Bryant, el espejo en el que la mayoría de jugadores de la NBA moldean su juego. La generación imperante llegó a competir con el icono que jugó 20 temporadas en los Lakers, desde 1996 hasta 2016, o bien, en el caso de los más jóvenes como Doncic, pudieron verle en acción e incluso tuvieron la oportunidad de dialogar con él. La huella que dejó Kobe, fallecido el 26 de enero de 2020, cuando tenía 41 años, en un accidente de helicóptero en el que también perdieron la vida su hija Gianna, de 13, y seis personas más, es imborrable. Lo resume Doc Rivers, su rival cuando era entrenador de los Celtics, su amigo en Los Ángeles, ahora entrenador de los Sixers: “Su impacto ha sido duradero. Los jugadores intentan imitar su estilo de juego y su manera de ser. Tienen la mentalidad Mamba, como él. Cambió el juego y esa es una señal de su grandeza”.

Cuando Michael Jordan se retiró el 16 de abril de 2003, tenía 40 años. Dos meses después, LeBron era elegido por los Cleveland Cavaliers en el primer puesto del draft. Sus caminos no llegaron a cruzarse, no se enfrentaron en la NBA. Se habían visto dos años antes, en una visita de Michael Jordan a una de las canchas donde empezaban a observarse señales de la grandeza que aguardaba a LeBron. “Fue como conocer a Dios por primera vez. Así es como me sentí cuando tenía 16 años y conocí a MJ”, afirma LeBron. Pero el rival directo del ídolo de Akron (Ohio) en las canchas y también su compañero en la selección de Estados Unidos iba a ser Kobe, seis años mayor y ya una figura en los Lakers, con los que había ganado ya tres títulos (2000, 2001 y 2002).

Su rivalidad fue tan intensa como su amistad. Esa relación tan especial propició que LeBron fuera uno de los últimos que se comunicaron con Kobe antes de su muerte. El día anterior, LeBron había superado la marca de 33.643 puntos de Kobe para situarse en la tercera posición de la clasificación de máximos anotadores de la historia, solo por detrás de Kareem Abdul-Jabbar y Karl Malone. “Sigue llevando el juego hacia delante. Mucho respeto, hermano”, tuiteó Kobe. LeBron le respondió: “La historia es demasiado. Para abreviar, ahora estoy con la camiseta de los Lakers en Filadelfia, de donde es él (Kobe)”, respondió LeBron, que en aquel partido ante los Sixers lució unas zapatillas con el mensaje Mamba 4 Life y 8/24 KB, en referencia a los números de las camisetas que llevó Kobe en los Lakers, ambos retirados en su honor. Aquel domingo por la mañana hablaron por teléfono. Horas después, se produjo el accidente de helicóptero, que sigue siendo investigado.

Preguntado por el grito de 1-2-3 Mamba con el que se conjuran los jugadores de los Lakers cuando forman piña antes de cada partido, LeBron explica: “Hay muchas cosas que mueren en este mundo, pero las leyendas nunca mueren. Él era uno de esos. Se trata de representar eso”. El lunes, los Lakers ganaron en Cleveland (108-115), y LeBron le dedicó a Kobe su fantástica actuación, con 46 puntos, su máxima anotación desde noviembre de 2018.

“Jugar por él y como él”

Stephen Curry, de 32 años, tres veces campeón con los Golden State Warriors y dos veces MVP, venera a Kobe: “Era el Jordan de nuestra generación en términos de movimientos icónicos, de resolver en los uno contra uno, esconder el balón, los tiros ganadores… Probé todos sus movimientos”. Paul George, de 30 años, una de las figuras de los Clippers, se descubre: “Era mi Michael Jordan. Todos los niños del Sur de California queríamos ser como él. Empecé a jugar por él y quise jugar como él”.

En diciembre de 2019, Kobe saludó a Doncic en esloveno desde la primera fila de espectadores mientras se jugaba el partido entre Lakers y Dallas. “LeBron y él son las personas que más me han motivado a jugar al baloncesto”, subraya el base esloveno de 21 años. El griego Giannis Antetokounmpo, de 26, MVP de la NBA las dos últimas temporadas, proclama: “Crecí mirando a Kobe. Fue una de las razones por las que empecé a jugar al baloncesto, una de las razones por las que hoy estoy aquí. Kobe significa grandeza y carisma. Inspiró a gente de todo el mundo”.

El ‘hermano mayor’ de Pau

La relación entre Kobe y Pau Gasol resultó decisiva para que los Lakers jugaran tres finales seguidas y obtuvieran los títulos en 2009 y 2010. El pívot español, de 40 años, que jugó en los Lakers desde febrero de 2008 hasta junio de 2014, afirma que Kobe es para él lo más parecido a un hermano mayor. “Le echo de menos. Echo de menos su presencia. Echo de menos su actitud. No muchos jugadores la tienen”, explicó poco después de que falleciera Kobe. “El Cisne Blanco, el Cisne Negro [así se refería Kobe a los momentos buenos y malos de Pau]. Todas esas cosas no me molestaban. No me frustraron. Me demostró que yo le importaba. Fue un amor duro. Él me retaba porque esperaba más de mí. Cuando alguien te desafía quiere decir que se preocupa por ti. Cuando te ignoran es que no les importas. Ahí es cuando te tienes que preocupar. Quizá soy un mimado porque sé lo que es sentir la victoria y me encanta esa sensación. Me cambia el humor. Me afecta. Creo que ganando extenderé mi carrera y me motivará a hacer más. Haber estado junto a Kobe ha tenido un impacto en mi vida”, escribió Pau.

Tras la tragedia, él y su esposa, Catherine McDonnell, estuvieron con la familia de Kobe en Los Ángeles. “Queríamos estar cerca de Vanessa y los niños y estar allí, como tío Pau, para lo que necesitaran”, dice. Envió flores a Vanessa el día de abril en que se hubiera cumplido el 19º aniversario de bodas de la pareja, y un pastel de cumpleaños el día de mayo en que Gianna hubiera cumplido 14 años. En honor a ella, el pívot español bautizó a su hija, nacida en septiembre de 2020, con el nombre de Elisabet Gianna.


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