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Los trucos más top para que las toallas queden esponjosas tras lavarlas

Pocas sensaciones son tan agradables al tacto como la de estrenar una nueva toalla, algo que  sentimos que nos envuelve a medida que secamos nuestro cuerpo tras la ducha. Lamentablemente, con el paso del tiempo van perdiendo esa característica tan atractiva, y las experiencias se vuelven menos gratas. ¿Hay trucos para que las toallas queden esponjosas?

Por suerte, la respuesta a la anterior pregunta es que sí, que afortunadamente tenemos algunos muy buenos trucos a la hora de devolver a las toallas a su condición original, para que queden esponjosas tras lavarlas, y nos devuelvan esas mismas percepciones placenteras de las primeras veces.

Y es que no importa si las lavas a mano o en una lavadora, el uso y el paso del tiempo hacen mella en nuestras toallas, por lo que tendrás que poner fin a ese proceso de desgaste por tu propia cuenta.

Consejos para toallas queden esponjosas

Antes de meter las toallas en la lavadora, tienes que colocarlas en un recipiente lo suficientemente grande, junto con agua fría hasta cubrirlas, y echar un poco de vinagre y zumo de limón. Debes permitir que ambas sustancias actúen, y tras un rato enjuagarlas con abundante agua fría.

Por otro lado, es conveniente que seas cuidadoso con la cantidad de detergente que usas al momento de lavar tus toallas, ya que muchas personas creen que ser generosas con la cantidad de detergente es una gran idea, cuando en verdad eso no necesariamente significa que salgan más esponjosas.

A esa pequeña porción de detergente, tampoco recomendamos acompañarla con suavizante, y aunque este producto es un clásico entre los de limpieza, es mejor ser medidos con su aplicación diaria. Recomendamos usarlo cada unos cinco lavados de tus toallas, en cantidades mínimas.

Sobrecargar el tambor de la lavadora es otra mala costumbre que tienen algunas personas, llenando el interior de la lavadora hasta arriba, lo que impide que las toallas puedan moverse libremente durante el lavado, incidiendo de modo negativo en la limpieza por estas.

Si tu lavadora cuenta con programas de lavados en frío, deberías priorizar éstos cuando vayas a lavar tus toallas, ya que el agua caliente tiende a estropear esta clase de artículos más rápidamente.

A la hora de secarlas, lo más aceptable es hacerlo en secadora y a temperaturas bajas, mientras que quienes no tengan una secadora a mano tampoco deberían preocuparse demasiado, ya que pueden tenderlas al aire libre, dejando que el sol haga su trabajo, sólo sacudiéndolas de vez en cuando.


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