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Lozoya y ‘El Marro’ dañaron a Pemex, pero el trato es diferente: Mesa de análisis

A pesar de haber detenido a un capo del crimen organizado, hasta el momento no se ha visto una estrategia comprensiva para lidiar con la violencia creciente del país, que aumentará con los estragos de la pandemia, señaló Denise Dresser.

Durante la madrugada del 2 de agosto, las autoridades federales capturaron a José Antonio Yépez, jefe del Cártel Santa Rosa de Lima conocido como “El Marro”, según informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México, Alfonso Durazo.

Inmediatamente, fue puesto a disposición de la autoridad judicial local y trasladado al CEFERESO del Antiplano. Minutos después de su arresto, se publicaron fotografías de su detención e, incluso, se difundió un video. 

Tan sólo un día antes, Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), fue dado da alta del hospital Los Ángeles del Pedregal, tras permanecer internado durante dos semanas por anemia y problemas en el esófago luego de su extradición a México desde España. 

Desde su llegada al país, Lozoya no ha pisado en un solo momento la cárcel ni siquiera para rendir declaración, al contrario, pasó sus primeros días en México en un hospital privado, una de las contradicciones más grandes de la 4T, señaló este lunes Sergio Aguayo durante la Mesa de Análisis en Aristegui en Vivo.

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“Ambos [Emilio Lozoya y “El Marro”] causaron daños enormes a la sociedad mexicana, ambos dañaron a Pemex: uno le roba combustible a lo descarado, pero el otro le roba los recursos a lo descarado y aún así se les trata diferente“, agregó Lorenzo Meyer.

“Debería tratarse a Lozoya y al Marro por igual porque son igualmente acusados de daños a la nación y a la patria“, dijo. “Creo que la sociedad mexicana se alegra que que se haya extraditado a Lozoya y vaya a declarar, es una posibilidad, pero no está absolutamente conforme con el trato que se le da”, agregó Lorenzo Meyer.

México está cansado de esta discriminación 

Meyer explicó que Lozoya y “El Marro”, a pesar de ser ambos presuntos criminales, son ejemplos contrastantes de los puntos opuestos de la escala social mexicana de la manera ilegal de hacer negocios.

Describió al líder del Cártel Santa Rosa de Lima como uno de esos líderes naturales que están en los estratos más oprimidos de la sociedad y que no tiene forma de ascender siguiendo los escalones legales, tradicionales, aceptados por la ley y costumbre.

Es entonces que este tipo de personas recurren a la violencia criminal como una manera de romper la estructura rígida de la sociedad, pues no les importa nada el sufrimientos del prójimo y menos meter en problemas el interés nacional.

“Del otro lado están los Lozoyas de este mundo, los que nacieron en un entorno privilegiado, los que ya vinieron de familias que ejercieron el poder a fondo (…) Están dispuestos a seguir acumulando riqueza a pesar de que ya nacieron en ella”, detalló.

“No creo que haya que disculpar a ninguno, pero es más factible entender la brutalidad de “El Marro” de la que hay que cuidarse y de la que no hay excusa, que entender la de Lozoya porque ya tenía el camino abierto y, sin embargo, lo quiso ensanchar sabiendo que era impune“, afirmó.

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Sergio Aguayo dijo que Lozoya es el primer arrepentido de esa élite privilegiada que está en la cúspide, dispuesto a hablar.

Sin embargo, cuestionó si se justifica dar trato privilegiado en aras de la justicia y el combate a la impunidad, un dilema que calificó como irresoluble.

¿Por qué tantas concesiones a Lozoya?, ¿por qué no lo enviaron a un hospital público?, ¿quién pagó el hospital?, eso es lo que hace profundamente ofensivo y condenable ese trato que le están dando”, dijo.

¿Cuál es la estrategia?

Denise Dresser señaló que a pesar de haber detenido a uno de los capos del crimen organizado, hasta el momento no se ha visto una estrategia comprensiva para lidiar con la violencia creciente del país, que seguro aumentará con los estragos económicos y sociales de la pandemia.

“Falta ver qué hará con el CJNG y el Cártel de Sinaloa y sin esa estrategia, arrestar a los cabecillas de los cárteles, no constituye una solución de largo plazo, emula la estrategia fallida del sexenio de Calderón“, afirmó.

Señaló la importancia de entender que la detención de “El Marro” no frenará la violencia en Guanajuato como no lo hicieron las capturas de otros capos durante los últimos 14 años desde que Calderón declaró su fallida Guerra contra el narco, pues aseguró que con esto puede haber disputas internas por el control del Cártel Santa Rosa de Lima o un esfuerzo por el CJNG para reafirmar su control territorial.




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