El Observatorio Ciudadano 2026* reitera su compromiso de acompañar y documentar cada etapa del proceso de renovación de las tres consejerías del Consejo General del INE (CGINE). Nuestra observación parte de una premisa irrenunciable: una condición indispensable para contar con comicios limpios es la existencia de autoridades electorales independientes, autónomas e imparciales. Eso es parte de la integridad electoral. Con ese criterio hemos observado el proceso desde su inicio y así continuaremos hasta que el pleno de la Cámara de Diputados concluya la designación.
La conformación del Comité Técnico de Evaluación (CTE) genera preocupaciones legítimas sobre si el modelo constitucional —diseñado para garantizar la imparcialidad e independencia política del proceso— fue observado en su razón y fin de ser. El proceso de designación fue recibido con reservas por la reducción del número de quienes deben componerlo y la forma en que fueron nombrados sus cinco integrantes, primero por la reforma de 2025 y porque la JUCOPO y la CNDH que participaron en el proceso, no acreditaron las salvaguardas de equilibrio entre los criterios de responsabilidad parlamentaria y ejercicio de autonomía deseables. Esta configuración no descalifica per se las actuaciones del Comité, pero impone a sus integrantes una responsabilidad adicional: actuar con plena independencia respecto de quienes los designaron.
El 6 de abril pasado se aplicó el examen de conocimientos a las personas aspirantes que superaron la primera fase de revisión de requisitos. El CTE ya dio a conocer la lista de quienes avanzan a la etapa de evaluación de idoneidad, asegurando paridad de género entre quienes continúan. El proceso se encuentra así en su fase medular: las dos etapas que restan —la evaluación curricular y la entrevista— son las que permitirán al Comité valorar, más allá del dominio técnico, la trayectoria y el perfil de cada aspirante para integrar el CGINE.
Ante el inicio de la evaluación específica de idoneidad —que concluye el 12 de abril— y la fase de entrevistas, programada del 14 al 16 de abril, formulamos un llamado directo al CTE para que las entrevistas permitan a las personas aspirantes mostrar y comprobar su independencia y que el análisis de los expedientes valore con objetividad, máxima publicidad y estricta ponderación la trayectoria de cada aspirante, sus vínculos institucionales y sus posibles lazos de dependencia con actores políticos o gubernamentales. Las quintetas resultantes serán la evidencia más elocuente de si el Comité asumió ese estándar como criterio rector, lo que sustentaría con hechos el cumplimiento sustantivo de su función.
Finalmente, el Observatorio reitera su exhorto a todos los grupos parlamentarios, y de manera especial al mayoritario, para que el diálogo y la construcción del consenso sean el camino hacia la elección en el pleno. Ya quedó demostrado en 2023 que el sorteo no garantiza la idoneidad ni la imparcialidad de las personas designadas. El origen de la mayoría calificada que exige la Constitución obedeció al compromiso de lograr un consenso, que incluya a las oposiciones, como respaldo a la confiabilidad del Consejo General. Ello requiere, por definición, acuerdo entre fuerzas e ideas políticas distintas. Tres nuevas consejerías con respaldo político plural y perfiles probados de independencia son una exigencia democrática que los grupos parlamentarios tienen la obligación de honrar.
*Integrado por Jorge Alcocer, Elba Arjona, Mariana Calderón, Morelos Canseco,
Fernán González, José Ramón Cossío, Margarita Luna Ramos, Natalia Reyes Heroles,
Jesús Orozco, Diego Valadés, Alma Zamora; asesorados por Dong Nguyen
