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Pegasus Project: nueva investigación vincula a inteligencia marroquí con espionaje a políticos europeos, periodistas y activistas

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Una nueva entrega de la investigación internacional Pegasus Project, coordinada por Forbidden Stories junto con diversos medios de comunicación, documenta presuntas operaciones de espionaje atribuidas a los servicios de inteligencia de Marruecos contra dirigentes políticos, periodistas, activistas y funcionarios internacionales, además de revelar detalles inéditos sobre la estructura operativa que habría utilizado el software Pegasus, de la empresa israelí NSO Group.

Los reportajes se sustentan en documentos internos de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos, análisis técnicos y el testimonio de un exagente identificado con el nombre ficticio de “Safir”, quien describió el funcionamiento de los mecanismos de vigilancia empleados por la inteligencia marroquí.

De acuerdo con una investigación publicada por el medio español El Confidencial -que participa en el proyecto-, parte de las operaciones de espionaje se desarrollaron en el contexto de la crisis diplomática entre España y Marruecos de mayo de 2021, cuando más de 10 mil personas ingresaron de forma irregular a la ciudad española de Ceuta (ubicada en África) en menos de un día.

La crisis se produjo después de que España permitiera la hospitalización de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario. Según informes reservados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español citados por el medio, Rabat habría utilizado la situación para presionar al gobierno español con el objetivo de obtener el reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara Occidental.

Uno de esos documentos atribuye la coordinación de la estrategia al círculo más cercano del rey Mohamed VI y señala que: “Las líneas de actuación a seguir y las medidas a adoptar en cada momento son planificadas y gestionadas por el consejero real Fouad Ali El Himma”.

Durante ese periodo fueron intervenidos mediante Pegasus los teléfonos de varios integrantes del gobierno español. Entre ellos el del presidente Pedro Sánchez, cuyo dispositivo fue infectado por segunda ocasión. Según la información publicada, entre el 19 y el 22 de mayo de 2021 se extrajeron 2.57 gigabytes de información de su teléfono.

Foto: Reuters

La publicación recuerda que meses después España modificó su posición histórica sobre el Sáhara Occidental mediante una carta enviada por Sánchez al rey Mohamed VI.

Una estructura de espionaje dirigida desde las más altas esferas

Según El Confidencial y Forbidden Stories, Fouad Ali El Himma, consejero real y uno de los colaboradores más cercanos de Mohamed VI, aparece como una de las figuras centrales en la toma de decisiones sobre operaciones de inteligencia de alto nivel.

La ejecución técnica correspondería a la DGST, encabezada por Abdellatif Hammouchi. De acuerdo con los reportajes, una Dirección de Operaciones concentra las capacidades para realizar hackeos, interceptaciones y vigilancia electrónica.

La investigación sostiene que los sistemas empleados permiten acceder a llamadas, mensajes, fotografías, documentos, ubicaciones y otros datos almacenados en los dispositivos comprometidos, cuya información posteriormente sería procesada en servidores instalados en la sede de la DGST.

Forbidden Stories también atribuye a El Himma un papel relevante dentro de una estructura conocida como “Oficina 21”, donde presuntamente se gestionarían asuntos especialmente sensibles y solicitudes para espiar teléfonos extranjeros.

Periodistas, opositores y funcionarios internacionales entre los objetivos

Los reportajes señalan que entre los objetivos potenciales de las operaciones de vigilancia figuraban jefes de Estado, ministros extranjeros, periodistas, defensores de derechos humanos, opositores políticos, activistas saharauis y rifeños, así como integrantes de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO).

La investigación sostiene además que el hotel donde se hospedan integrantes de la misión de la ONU en El Aaiún habría sido equipado con dispositivos de vigilancia y que la información recopilada era procesada localmente antes de ser enviada a Rabat.

Según el testimonio de Safir, Pegasus era utilizado únicamente después de agotar otros métodos tradicionales de vigilancia. “Nunca empezamos con Pegasus”, afirmó el exagente. “Viene después de las escuchas, en su apartamento, en su coche. Es una cuestión científica, como nosotros decimos”.

La investigación describe que antes de una infección se identificaba el teléfono objetivo, se recopilaban datos técnicos y se determinaba el método de ataque más adecuado. Entre las modalidades utilizadas figuraban enlaces maliciosos, ataques de “clic cero”, inyecciones mediante infraestructura de red y el aprovechamiento de vulnerabilidades en sistemas iOS y Android.

La investigación también describe una presunta colaboración de la empresa Maroc Telecom en algunas operaciones. Según las fuentes citadas, la compañía habría facilitado acceso a comunicaciones, datos técnicos de dispositivos y mecanismos para redirigir tráfico de red durante ciertos ataques.

Forbidden Stories señala que antes de adoptar Pegasus, la DGST utilizó el software Remote Control System (RCS), conocido popularmente como ‘Galileo’, desarrollado por la empresa italiana Hacking Team.

Un antiguo empleado de esa compañía declaró que dentro de la empresa surgieron preocupaciones por el uso que Marruecos hacía de la herramienta. “Empezamos a expresar nuestra preocupación. Para mí, se cruzó la línea cuando encarcelaron a gente y torturaron a algunos”, afirmó.

Posteriormente, a finales de 2017, la DGST habría comenzado a utilizar Pegasus. Según la investigación, Marruecos no adquirió directamente el programa a NSO Group, sino a través de la empresa emiratí FSSYS Al Fahad y una filial marroquí.

Omar Radi, un caso emblemático

Uno de los principales casos de la investigación es el del periodista marroquí Omar Radi. Forbidden Stories sostiene que Radi fue sometido durante años a vigilancia física, escuchas telefónicas, infiltración de su entorno, seguimiento de familiares, uso de interceptores IMSI, campañas de difamación y espionaje mediante Pegasus.

Según la documentación citada, el periodista era vigilado al menos desde 2017. Los agentes habrían instalado micrófonos y cámaras en su domicilio, monitoreado a familiares, amigos e incluso a personas de su entorno cotidiano.

Safir afirmó que “no pudimos encontrar nada sobre Omar Radi. Absolutamente nada. Era casi demasiado precavido; eso nos obligó a investigar más a fondo”.

Radi fue detenido en julio de 2020. De acuerdo con la investigación, las autoridades accedieron a uno de sus teléfonos utilizando la herramienta forense Cellebrite y una copia de sus huellas dactilares.

En 2021 fue condenado a seis años de prisión por cargos de espionaje y violación. Posteriormente recibió un indulto parcial en 2024 y actualmente reside en Alemania. “Tenemos una sociedad que quiere avanzar pero se lo impide el aparato de seguridad. Esta situación tiene que cambiar”, declaró el periodista.

Entre las revelaciones figura una operación en la que la DGST habría adquirido alrededor de 50 teléfonos Samsung Galaxy S6 Edge para infectarlos con software espía distinto de Pegasus antes de venderlos en comercios de la región del Rif. “En aquel entonces, ese teléfono era la última moda. Compramos unos 50 y los infectamos”, afirmó Safir.

La investigación también sostiene que los servicios de inteligencia comprometieron numerosos cibercafés para monitorear la actividad de usuarios considerados de interés. “Infectamos muchísimos cibercafés. Nuestros agentes de campo nos decían a cuál acudía cada persona, y así podíamos monitorizar todas sus actividades”, declaró el exagente.

Nuevos indicios sobre Francia

Otra de las investigaciones difundidas por Forbidden Stories aborda la relación entre Francia y Pegasus. Según el reportaje, las autoridades francesas analizaron durante meses la posibilidad de adquirir el software desarrollado por NSO Group para organismos como la Dirección General de Seguridad Interna (DGSI), la inteligencia militar y el Ministerio de Justicia.

Sin embargo, el Palacio del Elíseo bloqueó la operación a finales de 2020. Una fuente conocedora del asunto afirmó que el presidente Emmanuel Macron tomó la decisión por razones de soberanía y reputación, al considerar que el software ya estaba siendo utilizado por regímenes autoritarios.

Paralelamente, nuevas pruebas técnicas examinadas por los investigadores identificaron rastros asociados a Pegasus en los teléfonos de siete ministros franceses, entre ellos Sébastien Lecornu, Jean-Michel Blanquer y Florence Parly.

Foto: Archivo Reuters

La Dirección General de Servicios Exteriores (DGSE) señaló que era posible “vincular ciertas intrusiones con las actividades de inteligencia de países clientes de Pegasus y cree que forman parte de operaciones de espionaje que atentan contra los intereses fundamentales de la nación”.

Asimismo, la DGSE indicó que “confirma que los Emiratos Árabes Unidos y Marruecos utilizan productos de la NSO desde al menos 2017”. La investigación recuerda que, tras las revelaciones del Proyecto Pegasus en 2021, Emmanuel Macron y quince integrantes del gobierno francés aparecieron entre posibles objetivos atribuidos a Marruecos.

Según Forbidden Stories, el Reino de Marruecos, la DGST, los funcionarios mencionados en la investigación, NSO Group y autoridades israelíes no respondieron a las preguntas formuladas por el consorcio periodístico.

Las nuevas publicaciones forman parte de una serie de reportajes que retoman y amplían las revelaciones del Proyecto Pegasus, difundidas originalmente en 2021, mediante nuevos documentos internos, testimonios y análisis técnicos sobre el presunto uso del software espía por parte de los servicios de inteligencia marroquíes.



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