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Suman 18 detenidos excarcelados en Venezuela; no son ni el 1%, afirma Edmundo González

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Las autoridades venezolanas han liberado a un total de 18 opositores que permanecían en presidio, luego de la incursión militar de Estados Unidos en el país hace una semana y la detención del depuesto presidente Nicolás Maduro, informaron el sábado grupos de derechos humanos.

El proceso de excarcelación, una exigencia reiterada de la oposición, fue anunciado el jueves por el jefe de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, aunque no ofreció detalles. Ese mismo día España informó que Venezuela liberó a cinco de sus ciudadanos.

El viernes, el mandatario estadounidense, Donald Trump, dijo que la excarcelación de presos políticos era una señal de “búsqueda de la paz” y que había cancelado una segunda ola de ataques planeada contra el país.

Ni el Gobierno ni la Fiscalía General venezolana han confirmado hasta ahora una cifra oficial ni la identidad de los liberados.

La organización no gubernamental Foro Penal estima que hay 863 presos políticos en Venezuela, entre ellos figuras políticas, activistas de derechos humanos, manifestantes arrestados tras las controvertidas elecciones de 2024 y periodistas.

La cifra incluye al menos a 86 extranjeros, algunos de los cuales enfrentan cargos penales.

“La realidad es otra”: Edmundo González

En su cuenta oficial de X, Edmundo González, quien compitió contra Maduro en las elecciones como figura opositora, aseguró que “no se ha alcanzado ni siquiera el 1 % de las excarcelaciones anunciadas.
Mientras tanto las familias siguen esperando. Sin información clara. Sin listas. Sin certezas”.

Aquí el mensaje completo publicado por el opositor exiliado:

“Hace 48 horas se anunció la liberación de presos políticos. Hoy la realidad es otra.

No se ha alcanzado ni siquiera el 1 % de las excarcelaciones anunciadas.
Mientras tanto las familias siguen esperando. Sin información clara. Sin listas. Sin certezas.

Mi hija ha estado presente todos los días. Acompañando y siendo acompañada por madres, padres, hijas e hijos que no piden privilegios. Exigen el cumplimiento y el respeto a derechos fundamentales.

La espera prolongada no es neutral.
Genera angustia, revictimiza y profundiza el daño ya causado por detenciones arbitrarias y procesos sin garantías.

La libertad no se anuncia. Se ejecuta.
Los derechos humanos no se administran con dilaciones ni opacidad.

Cada hora que pasa sin respuestas es una nueva forma de violencia contra las familias.
La responsabilidad es clara y el tiempo corre”.

Con información de Reuters



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