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Tormenta política en Baleares por la presencia de la presidenta Armengol de madrugada en un bar

La presidenta del Govern, Francina Armengol, en el debate de política general 2020.PARLAMENT IB / Europa Press

Una acusación velada del líder del PP de Baleares, Biel Company, contra la presidenta del Gobierno de las islas, Francina Armengol, ha desatado una tormenta política en la comunidad con la pandemia y las restricciones a la ciudadanía sobrevolando la cuestión. Durante la segunda jornada del debate de Política General de la Comunidad el pasado miércoles, el presidente de los populares deslizó que una “conocidísima política” había estado a las dos de la madrugada con su jefe de comunicación en un bar de Palma que la Policía Local tuvo que clausurar por las quejas de los vecinos. Acto seguido, Company insistió en que todos debían estar a la altura de las circunstancias cumpliendo con las medidas que se habían impuesto para tratar de frenar la pandemia. “Todos, señora Armengol” insistió.

El PP ha intensificado el mensaje y este jueves ha reclamado la dimisión de la presidenta balear, a la que acusa directamente de incumplir la normativa y de permanecer en el bar más allá de la hora de cierre. “La máxima representante que decide las restricciones es la primera que se las salta” ha dicho Company, que ha censurado claramente a la líder socialista, a la que el miércoles no se atrevió a mencionar porque no tenía los hechos confirmados. Los populares sitúan a Armengol en este bar del centro de Palma a las dos de la madrugada, cuando el horario de cierre está decretado como máximo a la una. Los agentes de la policía que se desplazaron al establecimiento por las llamadas de los vecinos y sancionaron a su propietario por no cumplir con el horario de cierre reconocieron a la presidenta del Gobierno regional, pero no le identificaron ni le sancionaron porque tanto ella como sus acompañantes se encontraban en la vía pública y no estaban incumpliendo ninguna normativa. En la denuncia, avanzada por el diario Última Hora, el propietario del establecimiento alegó que no estaba conforme y no había cerrado antes “porque dentro del establecimiento había una autoridad”.

El Gobierno balear se ha visto obligado a explicar con detalle el relato de los hechos y ha publicado un comunicado en el que explica que el seis de octubre la presidenta se reunió en una cena de trabajo con un equipo de colaboradores para analizar cuestiones relativas a la acción del Gobierno regional. La reunión, según explican, se produjo en un restaurante ubicado a 450 metros de la vivienda de Armengol y en ella participaron la portavoz, Pilar Costa; el consejero de Turismo, Modelo Económico y Trabajo, Iago Negueruela; el consejero de Movilidad y Vivienda, Marc Pons; el director del gabinete de la presidenta, Quim Torres, y el director general de Comunicación, Álvaro Gil. Tras abandonar la terraza, de camino a casa, la presidenta, el consejero de Movilidad y el director general de Comunicación mantuvieron una charla y encontraron un establecimiento abierto en el que entraron.

Según el comunicado, la presidenta y sus acompañantes abandonaron el bar alrededor de la una de la madrugada cuando, en el momento de salir, el director de Comunicación sufrió un desmayo producido por la medicación que le habían recetado recientemente por una dolencia. Estos hechos, prosigue la explicación, hizo que los tres continuasen en la calle a pocos metros del domicilio de Armengol y a la espera de que el director general se pudiera recuperar. “La Policía Local de Palma llegó a la calle, por lo que se explicó a los agentes la situación. Por lo tanto, si se produjo una actuación de los agentes en el establecimiento, ésta se produjo cuando la presidenta y sus acompañantes ya no estaban en el local” concluye el comunicado.

En declaraciones a la Cadena Ser, el propietario del establecimiento Bar Hat, Alexander Rodríguez, ha explicado que al salir a la calle sobre la una de la madrugada uno de los acompañantes de Armengol se desmayó. “Estaba pálido, sudaba frío y no se podía poner en pie, por eso se quedaron allí en la calle con él fuera del bar” ha señalado el empresario, que ha dicho que cuando la policía llegó, los agentes reconocieron a la presidenta en la vía pública y “se fueron sin identificar a nadie”. “Yo tenía el bar abierto porque estaba esperando si necesitaban ayuda, pero el bar no tenía clientes ni estaba operativo” ha subrayado.

Los socios de Armengol en el Gobierno de las islas, los econacionalistas de Més y Unidas Podemos, guardan de momento silencio sobre el asunto. En la oposición, Ciudadanos ha pedido a la presidenta que ofrezca las explicaciones oportunas porque “cualquier representante público tiene que dar ejemplo a la ciudadanía”. La coordinadora del partido, Patricia Guasp, ha insistido en que su formación no hace oposición “a golpe de titulares” y ha destacado que no utilizará el tema “como arma arrojadiza”.


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