Un grupo de 72 demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se opusieron ante la amenaza del presidente Donald Trump sobre que comenzaría atacar por tierra a los cárteles del narcotráfico, al mencionas que estos controlan a México.
Mediante una carta dirigida al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, los demócratas expresaron su descontento de encauzar unilateralmente una acción militar unilateral en territorio mexicano.
Una acción militar unilateral contra México sería desastrosa.
El representante estadounidense Greg Stanton, junto con el miembro de mayor rango del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks, y el miembro de mayor rango del Subcomité del Hemisferio Occidental, Joaquín Castro, enviaron la carta a Marco Rubio. 72 demócratas de la Cámara de Representantes se unieron a la iniciativa.
“Cualquier acción militar unilateral de Estados Unidos dentro de México sin el consentimiento de México destruiría la confianza, desmantelaría la cooperación con las autoridades mexicanas y dificultaría mantener las drogas fuera de las comunidades que representamos”, escribieron los legisladores.
En la misiva los demócratas mencionan que México es el principal socio comercial de Estados Unidos, el cual genera más de 6 millones de empleos estadounidenses.
“Cualquier acción militar unilateral violaría la soberanía de México y empañaría la nueva era de cooperación que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha inaugurado”, apuntan en el documento.
La carta llega un día después de que el presidente Donald Trump le dijera a Sean Hannity en Fox News: “Vamos a empezar a atacar a los cárteles”.
En seguida la carta íntegra entregada a Marco Rubio:
Estimado Secretario Rubio,
Escribimos para oponernos firmemente al uso no autorizado de la fuerza militar en Venezuela y a las amenazas del Presidente y funcionarios de la administración aludiendo a una acción militar estadounidense dentro de México sin el consentimiento de México y sin autorización del Congreso.
El presidente Trump ha afirmado falsamente que podría ordenar legalmente acciones militares contra México sin autorización del Congreso. En una entrevista con Fox News el 3 de enero de 2026, tras los ataques ilegales contra Venezuela, el presidente Trump afirmó que «los cárteles controlan México… tenemos que hacer algo». Cuando se le preguntó en una entrevista con Politico el 9 de diciembre de 2025 si consideraría tomar medidas en México, respondió: «Claro. Lo haría».
Una acción militar unilateral contra México sería desastrosa.
México es el principal socio comercial de Estados Unidos y un socio de seguridad crucial, con quien compartimos vínculos familiares y fronterizos de larga data. Bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, México ha incrementado drásticamente su cooperación con Estados Unidos. Cualquier acción militar unilateral violaría la soberanía de México y empañaría la nueva era de cooperación que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha inaugurado.
Las repercusiones de una acción militar en los intereses comerciales estadounidenses serían de gran alcance. La inversión extranjera directa estadounidense en México superó los 14.500 millones de dólares el año pasado. Más de un millón de empleos estadounidenses están vinculados al comercio transfronterizo, y más de cinco millones de empleos estadounidenses dependen del comercio con México.
La acción militar también socavaría nuestro esfuerzo de décadas para abordar los intereses de seguridad compartidos, en particular los planteados por las organizaciones criminales transnacionales (OCT) que trafican armas, drogas ilícitas, personas y más a través de la frontera de Estados Unidos. En los últimos 20 años, Estados Unidos ha lanzado programas para apoyar el progreso en áreas que tienen un alto impacto en la lucha contra la cadena de suministro de fentanilo: fortalecer el estado de derecho, limitar los precursores químicos, combatir la corrupción, limitar los flujos financieros y fortalecer la aplicación de la ley en los puertos de entrada. En febrero pasado, México extraditó a 29 personas buscadas por Estados Unidos por presuntos vínculos con cárteles, una de las extradiciones más grandes en la historia del país. En agosto, México volvió a transferir a 26 reclusos sospechosos de ocupar altos cargos en algunos de los cárteles de la droga más poderosos del país, lo que marca la segunda extradición importante del año.
Sin duda, México aún enfrenta desafíos políticos y de estado de derecho que amenazan su progreso. Sin embargo, gracias a los renovados esfuerzos del gobierno de la presidenta Sheinbaum, México ha fortalecido la inteligencia para combatir el crimen organizado; ha reducido significativamente los niveles de homicidios; ha supervisado la mayor incautación de fentanilo en la historia de México; y ha colaborado con el poder legislativo para prohibir la producción, distribución y adquisición de fentanilo y sus precursores químicos.
La política estadounidense debe reconocer este progreso renovado y que nuestra cooperación bilateral con México está aumentando la capacidad de aplicación de la ley y obteniendo resultados.
Cualquier acción militar unilateral de Estados Unidos dentro de México sin el consentimiento de México destruiría la confianza, destriparía la cooperación con las autoridades mexicanas y dificultaría mantener las drogas fuera de las comunidades que representamos.
En un momento en que necesitamos generar confianza y colaborar con nuestros aliados ante la competencia global, instamos a la Administración a no emprender acciones unilaterales y drásticas que puedan violar la soberanía de México, aumentar el flujo migratorio de mexicanos en busca de seguridad, perturbar las actividades comerciales que sustentan amplios sectores de la economía estadounidense o socavar el progreso en seguridad que hemos logrado juntos. Le pedimos que se comprometa a no realizar acciones militares unilaterales de Estados Unidos dentro de México sin la autorización del Congreso.
