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Ven “riesgo de posible impedimento de la siembra de maíces híbridos”; en ley no se prohíbe: senadora

Luis Fernando Haro Encinas, director del Consejo Nacional Agropecuario, señaló que dentro del articulado de la Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo existe el riesgo de prohibir el cultivo de maíces híbridos en México.

Ana Lilia Rivera, senadora de Morena, aseguró que la Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo solo tiene el propósito de reconocer el valor de éste y que ninguno de sus artículos impone alguna condición que prohíba las semillas híbridas, tal y como lo han señalado los detractores de la iniciativa.

“Se han generado malos entendidos en cuanto a sus contenido y alcance, la propia diversificación constante del maíz es un sistema de hibridación natural, no implementa ninguna acción regulatoria sobre la producción y comercialización del maíz, no impone ninguna acción que prohíba los híbridos”, aseveró en entrevista para Aristegui Noticias.

No obstante, Luis Fernando Haro Encinas, director del Consejo Nacional Agropecuario, indicó que parte de las preocupaciones que tiene el sector privado es que si bien la esencia del proyecto es preservar y proteger el maíz nativo, dentro de su articulado también expone de manera textual que “debe haber un acceso efectivo al consumo informado del maíz nativo y en diversificación constante así como sus productos derivados en condiciones libres de organismos genéticamente modificados y de otras técnicas de mejoramiento genético”.

“Dicho por científicos, el mejoramiento genético son los maíces híbridos y nos preocupa que se ponga en riesgo el tema de poder cultivar en México maíces híbridos. El 70% de la producción en México se da con este tipo de tecnológicas y de técnicas de mejoramiento genético que nada tiene que ver con el tema de organismos genéticamente modificados porque la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados prohíbe el tema del cultivo de maíz transgénico”, manifestó.

Al tomar la palabra, la morenista afirmó que las críticas a la ley son el reflejo del temor infundado de los intereses económicos que erróneamente consideran que podrían verse afectados.

“Es una ley sin precedente, es innegablemente la pertenencia a nuestra cultura y derecho humano a una alimentación sana. Es una ley de protección al nativo y a todo el sistema de producción e intercambio”, apuntó.

“Quienes hoy advierten que la ley contra el maíz híbrido encarecerá la tortilla, están malinterpretando la ley; en ninguno de los artículos se establece que haya una prohibición sobre la producción de maíz híbrido ni transgénico”, agregó.

La senadora refirió que para la elaboración de dicha norma se apegaron a dos acuerdos internacionales, el Protocolo de Cartagena y la Declaración de Río, esto, con el único propósito de proteger al maíz nativo “sin detrimento de la producción, investigación y desarrollo de otras semillas”.

El principio de precaución se aplica para proteger de la contaminación de nuestras semillas y variedades que han sobrevivido durante más de seis mil años y que el pueblo tenga el derecho a que se reconozcan y fomenten por parte del estado su sistema de producción milenaria”, acotó.

Consideró que era increíble que los pequeños productores, que producen 20 millones de toneladas de maíz de las 27 que se generan anualmente, estén haciéndolo sin un solo centavo de recursos estatal y federal que los ayude en la producción de sus semillas con milpas.

Al respecto, el director del CNA dijo que la petición que ellos tienen es que se haga un análisis de fondo y una consulta con especialistas para que la ley cumpla con el objetivo principal pero sin poner el riesgo la producción de maíces híbridos.

“En el artículo 4 señala que para garantizar y fomentar el tema de maíces nativos a través de autoridades competentes y mecanismos de protección, ahí está el riesgo del posible impedimento de la siembra de maíces híbridos”, acusó.

“Podemos generar áreas protegidas dentro del país para que solo se siembren maíces criollos”, sugirió.

Sin embargo, la senadora de Morena reiteró que la ley solo pide aplicar el principio de precaución, es decir, que no haga daño a la salud humana y no contamine las variedades de maíz nativo.

Agregó que “de eliminarse el segundo párrafo del artículo 4 de la ley, se estará imposibilitando la efectividad de los derechos que reconocen y que estarían desconociendo los principios del derecho internacional como es el principio precautorio reconocido en la Declaración de Río sobre el medio ambiente y desarrollo y Protocolo Cartagena sobre seguridad de la biotecnología”.

“Estarán muy preocupadas las grandes empresas trasnacionales de que en lo más mínimo se asome una resistencia de dignidad para poder lograr realmente soberanía alimentaria. Nosotros no queremos que nuestras semillas estén resguardadas en manos de las trasnacionales, nosotros queremos que nuestras semillas estén en manos del pueblo, nosotros no queremos que las semillas híbridas y mejoradas tengan patente ni que vengan acompañados de intereses económicos que someten a la condición de sus precios, mercado y comercio y que hoy tienen de rodillas al país”, concluyó.




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