Bruselas concede a España un préstamo de 21.300 millones para financiar los ERTE

La vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño, en una rueda de prensa tras el consejo de ministros en julio.
La vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño, en una rueda de prensa tras el consejo de ministros en julio.Eduardo Parra – Europa Press / Europa Press

España ha sido el primer país de la UE en solicitar formalmente a la Comisión Europea los fondos del SURE, el instrumento comunitario ideado de forma temporal para mitigar el golpe de la covid en el empleo. Según ha informado el Ministerio de Economía en un nota, el Gobierno ha pedido un préstamo de unos 20.000 millones de euros. Con este dinero se financiarán los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y el cese de actividad de autónomos, cuyos costes en el punto más alto de la crisis del coronavirus superaron con mucho los 5.000 millones de euros en mayo. Luego este gasto mensual ha ido menguando conforme salen trabajadores de los ERTE. Hasta septiembre, la Autoridad Fiscal cifra el coste total entre unos 23.000 y 25.000 millones. Estas estimaciones contemplan también lo que se deja de ingresar por exonerar las cotizaciones, que viene a ser un 30%. El Gobierno todavía tiene que negociar con sindicatos y patronal las condiciones en las que seguirán estas ayudas más allá de septiembre. Aunque el Ejecutivo esperaba poder recortar el subsidio a los ERTE de la covid, la mala temporada turística está dando un vuelco a esas perspectivas.

Por otra parte, el Tesoro español tiene previsto emitir este año unos 297.000 millones de deuda incluyendo las refinanciaciones de vencimientos. Eso es cerca del 25% del PIB y la mayor emisión en la historia de España. En definitiva, mucho dinero que recabar de los mercados debido a la elevada deuda pública y el brutal aumento de necesidades de financiación que ha provocado la pandemia. Con la petición a Europa de 20.000 millones, el Gobierno se asegura financiación a un precio barato a largo plazo, y se resta presión sobre las emisiones y, por tanto, sobre la prima de riesgo española. Además, Hacienda ha logrado este lunes que los ayuntamientos le presten los 14.000 millones que tienen guardados en depósitos fruto del superávit impuesto por la ley de estabilidad presupuestaria. Pese al fuerte apoyo de las compras del BCE, el Ejecutivo está arañando de todas partes con tal de conseguir esa financiación en un contexto en el que todos los países están emitiendo deuda.

El programa SURE está dotado con 100.000 millones de euros y es una de las tres patas del primer plan de financiación que diseñó la UE para dar una respuesta sanitaria, económica y social a los efectos de la pandemia. Las otras dos son las líneas de crédito del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) y los avales del Banco Europeo de Inversiones (BEI). “El programa SURE movilizará unos recursos máximos a nivel comunitario de 100.000 millones de euros y se financiará con emisiones de deuda de la Unión Europea en el mercado. Los Estados miembros contribuyen al instrumento aportando avales para las emisiones de la Unión Europea”, explica el departamento que dirige Nadia Calviño. El Gobierno español aprobó el pasado 26 de mayo más de 3.000 millones en avales para el SURE.

El Ejecutivo español ya había anunciado a mediados de mayo que pediría fondos del mecanismo SURE, aunque no se sabía el importe de la solicitud. “Nuestra disposición es utilizarlo una vez que veamos las condiciones y la aportación de las garantías por parte de los distintos Estados miembros. Es decir, una vez que esté disponible”, dijo Calviño en una comparecencia en mayo.

Este programa europeo permite financiar los mecanismos de mantenimiento del empleo, como los ERTE en España, “tanto en lo concerniente a la prestación que recibe el trabajador como a las cotizaciones sociales que se ahorra el empresario”, explica Economía. El ministerio anuncia además que estos fondos también se utilizarán para la prestación extraordinaria que reciben los autónomos cuya actividad se ha visto mermada o suspendida por la pandemia, así como para “la prestación por incapacidad temporal para personas que hayan estado de baja como consecuencia del covid-19 o el apoyo a trabajadores fijos discontinuos, en particular del sector turístico”.

El importe final que logrará España dependerá, entre otros factores, del volumen que demande el resto de países interesados en este programa. La primera ronda de solicitudes de acceso al SURE está abierta hasta este viernes. Economía espera que unos 18 países de la UE lo pidan. Una vez determinado el importe final por parte del Consejo de la UE, a propuesta de la Comisión Europea, el crédito será desembolsado a los Estados que lo hayan solicitado en varios tramos. El primero de ellos podría librarse en otoño de 2020 y, el resto, a partir de 2021, explica el Ministerio.

Curiosamente, España ha pedido enseguida este préstamo y no el del mecanismo de rescate europeo, el Mede. Y ello a pesar de que el Estado español se ahorraría unos 1.300 millones si solicitase unos 24.000 millones, según cálculos del propio Mede. El problema reside en el estigma que ha supuesto hasta ahora pedir ayuda al mecanismo de rescate. De ahí que ningún país quiera acceder a esos préstamos solo. España ya recibió del Mede los 40.000 millones del rescate bancario en 2012.


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