Ícono del sitio La Neta Neta

Charla con Álvaro Bautista: Cómo ganar 16 de 18 carreras con 38 años

Charla con Álvaro Bautista: Cómo ganar 16 de 18 carreras con 38 años

Campeón del Mundo de Superbike 2022, Álvaro Bautista está reinando con mano de hierro esta temporada como demuestra el hecho de haber ganado 16 de las 18 carreras celebradas hasta este momento. A sus 38 años, el piloto de Talavera de la ReinaCampeón del Mundo de 250 cc en 2006– ha aprendido a sacarle el máximo partido a una virtud muchas veces denostada en las carreras: la experiencia.

El pasado sábado nos vimos con Bautista mientras entrenaba flat track. Una vez finalizadas sus tres tandas de 25 minutos, nos sentamos con él y mantuvimos una charla en la que hablamos de su actual momento de forma, de su amago de retirada estando en lo más alto y también de cómo, desde esa su experiencia, ve la situación por la que está pasando Marc Márquez.

Cuando llevas una racha de victorias tan grande como la que llevo yo este año es muy fácil relajarse y decir ‘estoy aquí tranquilo, esto lo gano’, y pensar que la inercia se va a mantener porque sí. Yo sigo trabajando a diario, como siempre he hecho

Ya veo que a pesar de ese dominio, no te relajas.

“No, no, ni hablar. Cuando llevas una racha de victorias tan grande como la que llevo yo este año es muy fácil relajarse y decir ‘estoy aquí tranquilo, esto lo gano’, y pensar que la inercia se va a mantener porque sí. Yo sigo trabajando a diario, como siempre he hecho”.

Has ganado hasta ahora 16 carreras de las 18 disputadas, no está mal para alguien que a finales del pasado año pensó en retirarse.

“Es que son muchos años en la élite, desde el 2003… No fue una duda a nivel deportivo sino familiar; tengo ya dos niñas que tienen tres años y medio y dos años y medio. Pero cuando se lo comenté a mi mujer me dijo: ‘¡Estás loco, si estás ganando más que nunca! Tu a lo tuyo, tranquilo, tu familia va a estar aquí siempre, no te preocupes’. ¡Mi familia lo tenía mucho más claro que yo!”.

¿Cuál es el secreto de esta mega racha de victorias?

“No hay secretos. Tú que llevas tantos años en las motos sabes que cuando el conjunto piloto, moto, equipo funciona, todo sale. Aparte de esto, hace unos años cambié mi forma de entrenar; pasé a trabajar más a nivel mental. En nuestro deporte las decisiones las tenemos que tomar en cuestión de décimas, por eso es fundamental estar muy lúcido y físicamente a tope para que el cuerpo siga a la mente”.

Sigo un plan de activación que se llama HIIT, High Intensity Interval Training. Me levanto todas las mañanas a las seis y media, y lo primero que hago es activación, un minuto de ejercicios a tope, un minuto descansando, otra vez a tope y así. Es una rutina que hago todos los días

¿Y eso cómo se logra?

“Sigo un plan de activación que se llama HIIT, High Intensity Interval Training. Me levanto todas las mañanas a las seis y media, y lo primero que hago es activación, un minuto de ejercicios a tope, un minuto descansando, otra vez a tope y así. Es una rutina que he cogido, lo hago todos los días”.

¿Se puede decir que a tus 38 años estás físicamente mejor que nunca?

“Físicamente estoy bien, pero siempre lo he estado. Pero quizás estos últimos años me he centrado en entrenar más de cara a las necesidades que exige pilotar una moto. Antes me pegaba unas tremendas palizas, decenas de horas en bici, corriendo, nadando… Demasiado para los 35/40 minutos explosivos que dura una carrera de motos. Se puede decir que he reducido la cantidad por la calidad. Otro aspecto muy importante es la recuperación, descansar. Y conforme vas cumpliendo años pasa a ser más importante”.

Bautista, en un momento de la entrevista

MD

Me imagino que el factor técnico también tendrá su papel en tu súper momento, ¿no?

“¡Claro! Con la moto tengo una confianza brutal. Desde la primera vez que subí a la Panigale en 2019 fui rápido. Entonces no funcionó porque a lo mejor en aquella época me faltaba entender un poco los neumáticos, la categoría, los circuitos. A Ducati también le faltaba experiencia, era el primer año de la moto… Creo que allí perdimos una buena oportunidad de conseguir otro Mundial, pero afortunadamente me he vuelto a encontrar con esa moto”.

Afronto las carreras de una manera totalmente distinta a como las afrontaba cuando era más joven. Y siento que tengo bastante control de la situación, de la mía, porque a los demás pilotos por supuesto no los puedo controlar

Viéndote pilotar, da la sensación de que controlas perfectamente los tiempos a lo largo de una carrera. Es como si tuvieses siempre todo bajo control.

“Yo creo que esa es la lucidez de la que te acabo de hablar. Ahora afronto las carreras de una manera totalmente distinta a como las afrontaba cuando era más joven. Y sí, siento que tengo bastante control de la situación, de la mía, porque a los demás pilotos por supuesto no los puedo controlar. Sobre todo controlo los momentos en los que yo decido cuando tiro, cuando no tiro, ahora conservo, ahora arriesgo… Me encuentro bastante lúcido desde la primera curva de una carrera hasta la última y consciente de lo que quiero hacer en cada momento. En las carreras puede pasar de todo y tú no controlas a los demás rivales, pero ahora sobre todo sé siempre dónde estoy, qué quiero hacer, si tengo esas dos décimas para cambiar el ritmo… Cuando después veo las carreras, me acuerdo perfectamente, qué pensaba en cada momento y por qué hice lo que hice”.

Hablemos de la última carrera de Donington. Tu carrera se dividió claramente en tres fases: la primera después de la salida, como siempre muy intensa; en la segunda te mantuviste a la expectativa, supongo que para reservarte para el sprint final. ¿Fue así?

“Sí, ese es el guión de una carrera, aunque depende también del circuito. En este caso, Donington, dónde hacía fresquito, hacía mucho viento frío y el asfalto era nuevo, nos vimos obligados a usar el neumático duro. Y yo, al ser ligero, al principio tengo que tener especial cuidado. Tengo que ir poco a poco, no puedo ir al 100% desde la primera vuelta. En Donington el objetivo era hacer una buena salida para intentar protegerme del mayor número de pilotos posibles porque sabía que en las primeras vueltas me podían atacar. Si me ponía primero, hasta que el neumático cogiese temperatura me podían atacar dos; si hacía una mala salida, tercero o cuarto, y los que vienen detrás me pasaban, empezaría a ir rápido estando quinto o sexto. La diferencia es grande y, sobre todo, llegar arriba me resultaría más difícil y más arriesgado.

La estrategia era salir fuerte, intentar no cometer en las primeras vueltas ningún error y aguantar las dos/tres primeras vueltas. Una vez que los neumáticos hubieran cogido temperatura, ir subiendo mi ritmo paulatinamente; poco a poco, sin prisa. A mitad de carrera, que es cuando ya tengo el feeling con la moto, la pista, la situación, entonces analizó dónde puedo ir más rápido: aquí, aquí y aquí… pues lo intento”.

Con la Ducati me encuentro muy bien; yo. Es una moto que se adapta a mi estilo. Yo también la sé entender, sé pilotarla como se requiere para ir rápido

Es decir, analizas las partes del circuito y ves dónde te queda algo.

“Sí,”

¿Y en las demás conservas?

“No, no conservo, pero sé donde me pueden atacar, donde no y sé donde tengo que cambiar la manera de pilotar. A lo mejor en la parte del circuito donde puedo tirar sé que los otros no me van a atacar, mientras que en otras partes me tengo que defender porque mis rivales van más rápido que yo. Luego, en la pizarra llevo controlado el tiempo… 0,3… 0,3… 0,3… los tengo pegados detrás, tengo que tener cuidado. Ya cuando veo 0,5 puedo ir todo el circuito apretando, atacando, porque sé que están lejos para intentar atacarme en las zonas del circuito donde podrían”.

Interesante cómo lees las carreras. En tu época de MotoGP, cuando estabas con Suzuki o con Aprilia, ¿gestionabas las carreras como ahora?

“No, salía a fuego. Me acuerdo que salía los fines de semana desde el viernes a tope… ¡Vamos!… ¡Vamos!… Me metía una presión bestial. ¿Qué pasaba? Pues que al principio muy bien, pero después de seis/siete vueltas ese pico de euforia se venía abajo y te quedabas empanado. Ahora hago todo lo contrario. El fin de semana intento estar lo más relajado posible. Quitarme presión, quitarme presión… No pensar… Relajado, relajado… Eso hace que cuando llega la carrera.. ¡pum!.. me puedo mantener los 35/40 minutos al máximo nivel. Al haber tenido menos estrés, estoy más lúcido y eso me permite estar totalmente centrado”.

La importancia de trabajar la mente.

“Me estoy dando cuenta que sí. Si ahora mismo pudiera retroceder diez años, creo que cambiaría mucho la manera de hacer las cosas”.

¿Es la Ducati la mejor moto del campeonato?

“La mejor moto… depende”.

¿Te gustaría tener alguna de las demás motos de la parrilla?

“Sinceramente, con la experiencia que tuve hace un par de años, no. Yo con la Ducati me encuentro muy bien; yo. Es una moto que se adapta a mi estilo. Yo también la sé entender, sé pilotarla como se requiere para ir rápido. Como todas las motos, la Panigale tiene sus pros y sus contras. Hay partes de los circuitos que a nosotros nos cuesta un poco más”.

Márquez tiene mucho talento, pero ahora mismo en la situación que está no puede tirar sólo de talento. A nivel técnico tampoco está en la mejor posición. La Honda claramente no le permite pilotar como él quiere pilotar

¿Cómo cuáles?

“Por ejemplo en los cambios de dirección es una moto un poco más pesada. A ver, más pesada en combinación conmigo, con mi peso, con mi envergadura, y con mi puesta a punto… Si mis puntos fuertes, por ejemplo, son las curvas rápidas, yo hago una puesta a punto para sacarle el máximo rendimiento en esas partes que soy más eficiente. Por lo tanto, si haces las curvas rápidas bien, las lentas las tienes que sacrificar. Al final tienes que buscar un compromiso. La moto perfecta no existe, pero yo estoy muy contento con mi Ducati. Ahora mismo, al día de hoy no creo que con otra marca pudiera exprimir mi potencial como lo estoy haciendo con la Ducati… ¿Si es la mejor moto? Para mí sí, con sus pros y sus contra”.

Hablemos del peso, un tema que está sobre la mesa en Superbikes, especialmente de la mano de Scott Redding.

“La verdad es que Scott está pesado con este tema. He hablado con Dani [Pedrosa] de este tema. Resulta que en su caso ser pequeño y ligero era lo que le impedía ganar, y ahora ser pequeño y ligero es lo que me hace ganar. Para mí son excusas. Que si por ser ligero tengo más velocidad punta… Mira, viniendo del 2T, de las 125 y la 250, voy acoplado que parece que no hay piloto en la moto. Porque he estado muchas veces trabajando la aerodinámica en el túnel del viento con Gigi Dall’Igna cuando estaba en Aprilia. A 300 km/h, por ejemplo, tener las puntas de los pies hacia fuera o hacia dentro hace una diferencia bestial, no te lo imaginas… Mucho más que diez kilos de peso. En el caso de Redding, a lo mejor su cuerpo, grande y fuerte, no es el mejor para dedicarte a ser piloto. No hablo de su talento, sino sólo de su físico. Su insistencia en que me penalicen por ser pequeño y ligero es como si un jugador de baloncesto pide que pongan la canasta más baja porque él es más bajito”.

Cambiando de asunto, ¿has entendido lo de Toprak irse a BMW?

“En parte sí. Toprak es muy joven, tiene mucho talento y le queda mucho recorrido. Yo creo que la moto que tiene Yamaha es la moto que va a tener el año que viene; él sabe las armas que tiene para luchar contra quien tiene que luchar y yo creo que ha dicho algo como ‘con esto no puedo hacer más de lo que estoy haciendo. Y si los otros mejoran, voy a estar todavía pero’. Toprak ha hecho una apuesta con una moto que lleva mucho tiempo en el campeonato y que está cerca del podio. Es una moto que puede hacerlo bien. Yo creo que la moto va mejor de lo que parece. Redding el otro día hizo cuarto, en la siguiente carrera ni puntúa… Para mí la moto tiene potencial”.

Y me imagino que la marca no va a fichar a un campeón del mundo para después darle la misma moto que ahora. Me imagino que irán a dar un paso técnico adelante”.

“Exacto. BMW tiene dinero para gastarse, tiene ganas y ahora ha fichado un piloto capaz de luchar por un campeonato. Para mí no es en absoluto una locura que se haya ido a BMW. Es joven, otra cosa es que tuviese 38 años y ¡uf!, meterse con esa edad en otro proyecto… Para mí ha acertado”.

Me acabas de decir que tu SBK pesa 12 kg más que una MotoGP. Hace unas semanas Ducati te dejó probar la Desmosedici de GP. ¿Tendrías la sensación de ir subido en una bici!

“No, tanto. Lo que sí notaba es la agilidad en los cambios de dirección, giraba mejor, menos inercia en curva. Lo que en cambio se nota, y mucho, es el motor, la potencia. También están los frenos de carbono… Hay mucha diferencia. Fíjate que estoy acostumbrado a la MotoGP, pasé muchos años allí. No voy a decir que la SBK no corre, porque corre, pero en la Desmosedici me impresionó el motor. La potencia que tenía saliendo de curva es inacabable, no acaba, siempre está empujando. Esta que no cortas gas, la moto siempre te empuja; es una pasada”.

¿Tú has rodado con tu moto en Misano, no?

“Sí, sí, de hecho probé la MotoGP allí dos semanas después de haber corrido con la Panigale allí”.

Entonces tenías las referencias bien frescas.

“Sí, sí, pero la MotoGP se pilota muy distinta a una SBK, muy distinta. De hecho, en el segundo día de test le dije al equipo: ‘Me encuentro muy bien, ya le he cogido el hilo, voy pilotando como hay que pilotar una MotoGP, pero vamos a parar’. Me pasé a la SBK por la tarde para darme unas vueltas, porque la semana siguiente teníamos Donington y necesitaba resetear y volver a modo SBK. Y cuando salí con la SBK parecía que no sabía pilotar. La moto me parecía rarísima. Los frenos, por ejemplo; con los frenos de carbono, frenas fuerte pero la primera parte de la frenada no tienes tanta potencia porque hasta que no cogen temperatura no muerden tan fuerte. Con la MotoGP frenaba, la primera parte era más suave y después se paraba. Todo lo contrario de una SBK, que los discos son de acero. Cuando tocas el freno la mordida está ahí, inmediatamente”.

Qué interesante… Es decir, ¿la referencia de frenada en una SBK es más tarde?

“Es un poco más tarde, sí… Pero, eh, se llega mucho más despacio. Pero en Misano la diferencia entre una MotoGP y una SBK no es tanto. El récord de carrera de la MotoGP es 31.9 y el récord que tengo con la SBK es 33.0”.

Curioso… Por lo que me has contado de las dos motos, me imagino que el tiempo se hará de una forma diferente.

“Sí… Mira, el curvón rápido de Misano se hace con la MotoGP en sexta. Llegando tocaba un poco el freno para bajar la moto y cuando pasaba la curva enchufaba otra vez sexta y la moto empujaba que no veas. Pues con la SBK el paso por curva es más más rápido. Llegas en quinta, cortas un pelín, le vuelves a dar gas, la moto desliza y entonces sigo acelerando pero, después de compararla con la MotoGP, te das cuenta como al motor ‘le cuesta’”.

¿Te veremos en Misano con la SBK?

“No, no, en Misano corre Pirro. No tenemos previsto hacer un wild card”.

Pero una vez liquidado el campeonato. ¿En Valencia te apetecería, por ejemplo?

“No, no, y menos en noviembre con el frío. Mira, si tuviera que hacer un wild card sería una vez finalizado mi campeonato, y acabamos en octubre. Después de ahí, quedan las carreras de fuera y Valencia. Si yo pudiera elegir, escogería Tailandia o Sepang, una de esas dos”.

En las dos sí que tienes rectas para hacer correr las Ducati.

“Sí… pero es sólo hablar por hablar, no hay previsto nada”.

Una pregunta obligada por tu veteranía. ¿Cómo ves la situación de Marc Márquez?

“Difícil porque desde fuera no sabes todo lo que pasa. Muchas veces, después de tanto tiempo fuera de las carreras, con tantas operaciones, aunque tu creas que estás recuperado, a la mente le cuesta. Márquez tiene mucho talento, pero ahora mismo en la situación que está no puede tirar sólo de talento. A nivel técnico tampoco está en la mejor posición. La Honda claramente no le permite pilotar como él quiere pilotar. También creo que ha habido un cambio en cómo sé lleva las MotoGP de ahora. Siempre te hablo visto desde fuera. Con tanto aerodinámica, tanta electrónica, tantos inventos que han hecho. Justamente cuando se lesionó Marc empezó este bum. Cuando ha vuelto se ha encontrado una MotoGP muy distinta, que se conduce de otra manera, con mucho más paso por curva, menos agresivo; ves como derrapan mucho menos. Marc siempre va agresivo pero se ve que eso ahora no funciona, se pilota de una manera más suave. Creo que él también tiene que entender como pilotar esta nueva MotoGP. Las cosas van evolucionando y tienes que ir adaptándote… El talento de Marc es incuestionable, pero ha vuelto y las motos no son iguales, no se conduce igual y tú mentalmente no estás a tu mejor nivel, son muchos factores”.


Lee también

EFE


Lee también

Fabio Marchi


Lee también

Fabio Marchi


Lee también

Redacción




Source link

Salir de la versión móvil