La NBA vuelve, un año más, a Europa. Y lo hace para disputar un partido de competición oficial, lo que ellos llaman ‘regular season’, el que disputarán este jueves los Detroit Pistons y los Chicago Bulls.
Precisamente, estos últimos tienen un bonito precedente en la ‘ciudad del amor’: allí disputaron uno de los últimos Open McDonald’s en 1997 (el último se jugó en 1999, en Milán).
Así, meses después de que los Bulls de Michael Jordan lograsen su quinto anillo (el segundo consecutivo tras el retorno del gran Jordan) los de Illinois se presentaban en París para medirse a equipos del calibre del FC Barcelona, el Atenas de Córdoba argentino, el Paris Basket Racing, anfitrión del torneo, la Benetton Treviso de Italia y el Olympiakos griego, vigente campeón de Europa). En otras palabras, lo mejor de lo mejor fuera de Estados Unidos.
A pesar de tratarse, entonces, de un partido de pretemporada, los Bulls fueron a París con (casi) todas sus estrellas, con el legendario Michael Jordan al frente, bien acompañado por, Toni Kukoc, Ron Harper, Steve Kerr, Luc Longley… y el gran Phil Jackson dirigiendo desde el banquillo.
Solo se perdieron la cita parisina Scottie Pippen (lesionado) y Dennis Rodman (oficialmente, recuperándose de una bronquitis).
A nivel deportivo, los de Chicago acabaron siendo los campeones del Open McDonald’s, al ganarle al conjunto local del PSG Racing (que derrotaron al Barça en cuartos) por un sorprendentemente ajustado 89-82, y a Olympiacos, vigente campeón europeo, por un mucho más cómodo 104-78 y un Jordan que dejó varias muestras de su enorme calidad y demostró a los fanáticos europeos de lo que era capaz, anotando 27 tantos y llevándose a casa el premio al MVP.
Los actuales Bulls tienen mucho menos glamour que los de los 90’s, pero siguen contando con jugadores de mucha calidad, como es el caso de DeMar DeRozan, Zach LaVine o Nikola Vucevic.
A pesar de que el Pistons-Bulls de este jueves no tendrá, ni de lejos, la misma intensidad que los duelos que midieron a estas dos franquicias a finales de los 80 (los de Detroit eran los míticos ‘Bad Boys’, con Isiah Thomas al frente), sí que prometen dar un buen espectáculo en el Accor Arena de París.
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