El Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas a la Ley de Educación capitalina para regular el uso responsable de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en escuelas públicas y privadas de nivel básico, principalmente en planteles de primaria y secundaria.
Las modificaciones fueron avaladas por unanimidad durante la sesión ordinaria del pasado 21 de mayo y contemplan cambios a los artículos 7 y 64 de la legislación local con el objetivo de promover el aprendizaje digital responsable y reducir distracciones en las aulas.
De acuerdo con el dictamen aprobado, las y los estudiantes no podrán utilizar teléfonos celulares durante el horario de clases, salvo en actividades pedagógicas, situaciones de emergencia o casos autorizados por docentes y autoridades escolares.
La diputada Claudia Montes de Oca del Olmo, integrante de la Comisión de Educación, Ciencia, Tecnología, Innovación e Inteligencia Artificial, explicó que la reforma no establece una prohibición absoluta.
“El dictamen que se presenta no prohíbe de manera absoluta los teléfonos celulares y elimina cualquier enfoque punitivo o de sanción automática”, señaló la legisladora durante la discusión en tribuna.
Las reformas también facultan a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México para proponer estrategias orientadas al uso crítico e informado de tecnologías digitales dentro de los procesos educativos.
La propuesta inicial fue impulsada por la diputada del PAN Laura Álvarez Soto y contemplaba restricciones al uso y portación de teléfonos celulares dentro de las escuelas. No obstante, durante la elaboración del dictamen, el alcance de la iniciativa fue ajustado para alinearse con disposiciones constitucionales vinculadas al acceso a internet y a la incorporación de herramientas tecnológicas en la educación.
“Ante esta realidad, la iniciativa que presenté buscaba establecer protocolos y acciones que limitaran el uso y portación de celulares en escuelas primarias y secundarias”, expresó Álvarez Soto.
Durante el debate legislativo, diputados señalaron que el uso excesivo de dispositivos móviles puede afectar el aprendizaje, la convivencia escolar y la salud mental de niñas, niños y adolescentes.
