Conmoción en Francia por la aparición de pintadas negacionistas en un pueblo masacrado por los nazis

La calle principal de Oradour, ocho años después de la masacre nazi en junio de 1944
La calle principal de Oradour, ocho años después de la masacre nazi en junio de 1944AP

La coincidencia es estremecedora o, quizás, una muestra más de la importancia de la memoria histórica. Mientras la vicepresidenta española, Carmen Calvo, entregaba este sábado un reconocimiento al último español superviviente del campo de concentración nazi de Mauthausen, Juan Romero, en la localidad francesa de Ay-Champagne, las autoridades galas, con el presidente Emmanuel Macron al frente, condenaban las pintadas negacionistas aparecidas en otro punto del mapa de Francia, en el centro de la memoria de Oradour-sur-Glane, un pueblo mártir donde el 10 de junio de 1944 tropas nazis masacraron a 642 de sus habitantes.

Se va a hacer “todo lo posible” para hallar a los autores del ataque negacionista y ponerlos en manos de la justicia, prometió Macron este sábado. El jefe de Estado “condena con la mayor firmeza este acto incalificable”, aseguró el Elíseo. Las condenas oficiales no han parado desde que, la mañana del viernes, al abrir el centro de la memoria, se descubrió el ataque: alguien había tachado con pintura la palabra “mártir” de la entrada del edificio dedicado a recordar la masacre nazi y escribió al lado “mentiroso”. Un plástico cubría el resto del muro, donde según el periódico local Le Populaire se había añadido “una referencia a un revisionista y a teorías que regularmente surgen sobre este pueblo mártir” a 20 kilómetros de Limoges.

Alguien ha tachado con pintura la palabra “mártir” y escrito al lado “mentiroso”.

Este centro recuerda los hechos de hace 76 años, cuando en una “acción ejemplarizante” de las tropas nazis acosadas por el reciente desembarco aliado en Normandía, unos 200 soldados de la división Das Reich se presentó en Oradour y procedió a acorralar a toda la población. Los soldados separaron a los hombres del pueblo, a los que ejecutaron de forma simultánea, de las mujeres y niños, a quienes encerraron en la iglesia en la que, a continuación, hicieron estallar varios explosivos, antes de arrasar el resto de la localidad. Se trata de la mayor masacre contra la población civil en Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

“Ensuciar este lugar de recogimiento es también ensuciar la memoria de nuestros mártires”, declaró por su parte el primer ministro, Jean Castex. La condena también ha sido unánime de parte de todo el espectro político, desde el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que se declaró “horrorizado por la profanación”, a la líder de ultraderecha Marine Le Pen, que reclamó una acción más decisiva para que se ponga fin a este “aumento de acciones que dañan profundamente”. El director del centro de la memoria de Oradour, Fabrice Escure, informó a la Agencia France Presse de que este mismo sábado se ha presentado una denuncia para que se investiguen los hechos, para los que el ministro del Interior, Gérald Darmanin, ha prometido todo el apoyo de las fuerzas del orden a su mando.

Las condenas a este acto revisionista han coincidido con la entrega por parte de la vicepresidenta española, Carmen Calvo, de la declaración de reconocimiento y reparación personal a Juan Romero, de 101 años, por “su lucha contra el fascismo, por las libertades y en defensa de la democracia”. En la ceremonia en el Ayuntamiento de Ay-Champagne, donde reside el último superviviente español de Mauthausen, Calvo subrayó también la importancia de que se reconozca de una vez al exilio español y aseguró que la democracia española saldará esa “deuda pendiente” con la ley de memoria histórica que presentará próximamente.

Se trata de la mayor masacre contra la población civil en Francia durante la Segunda Guerra Mundial

“A quienes pagaron con sus vidas se les acabó el tiempo, a los supervivientes como Juan se les acabó su lugar, su país, España. Por ello, los demás no podemos perder la memoria, porque la memoria democrática es la que permite a una sociedad no perder su rumbo”, subrayó Calvo. Originalmente, la vicepresidenta tenía previsto haber participado en el homenaje que se le rindió el pasado julio en París a Romero y a Rafael Gómez, quien hasta su fallecimiento en marzo era el último superviviente de La Nueve, la compañía del Ejército francés compuesta mayoritariamente por españoles que lideró la liberación de París el 24 de agosto de 1944.

Calvo tuvo que cancelar su asistencia por la prolongación de la estancia en Bruselas del presidente, Pedro Sánchez, por el Consejo Europeo donde se aprobó el fondo de ayudas para el coronavirus. De ahí que ahora haya ido a Francia para cumplir esta visita, haciéndola coincidir con el aniversario de la liberación de París este lunes, que conmemorará junto a la alcaldesa de la capital, Anne Hidalgo, tras reunirse con Castex.


Source link