Crean santuario de girasoles para proteger a las abejas en Oaxaca

Campesinos implementan ‘cultivos alternativos’ ante sequía por cambio climático; vive crisis la producción de miel en Oaxaca por invasión de miel de origen chino.

Diana Manzo

Villa de Tututepec, Oax.– Doscientos mil flores amarillas de girasol lucen resplandecientes en tres hectáreas de terreno que conforman el Centro de Validación y Transferencia de Tecnología Rural que es considerado el santuario más grande de girasol en Oaxaca y que nació como dador de vida para las abejas, un insecto considerado en peligro de extinción que desde los Llanos del Espinal, ubicado en esta localidad de la costa oaxaqueña, las leyes municipales las protegen.

Este campo pintado de amarillo donde la vida florece es un proyecto agroturístico que nació como prueba piloto en 2019 por 80 campesinos que forman parte de la Sociedad Integradora Agroempresarial Río Verde y que en este 2020 por vez primera organizan la Feria Estatal del Girasol, donde asisten cientos de personas, quienes además de admirar la variedad de girasoles, se documentan de la importancia de conservar a las abejas y otros cultivos como el maíz nativo.

Las familias y estudiantes mientras pasean entre plantíos de girasol que pareciera adquieren movimiento cuando las admiran, especialistas y agricultores comparten sus conocimientos sobre la importancia de seguir privilegiando el campo y de mejorar las formas de vida ante los constantes cambios climáticos, especialmente la sequía.

Para lograr este santuario impulsado en el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) de la fundación Walmart, los productores se orientan de jóvenes estudiantes y especialistas de centros de educación superior como la Universidad de Chapingo, del Mar, de la Costa, y el Instituto Tecnológico de Pinotepa Nacional, quienes con sus conocimientos en la agroindustria han desarrollado técnicas para cultivos de resistencia usando la técnica de intercalado, rotación y de goteo.

El santuario de girasoles reúne cinco especies: 354, Fool Zoom, Daytona, Hornet y Confitero, los cuales podrán ser apreciados hasta finales de marzo, cuando concluye la etapa de floración debido a que fueron cultivados a través de la siembra escalonada.

La gente que asiste compra las flores, algunas por piezas y otros se llevan un volumen alto, esa también es la intención explica José Esteban Sotelo Malinche, representante de la integradora empresarial del Río Verde, quién recalcó que sembrar girasoles, a parte de ser un cultivo resistencia a los cambios climáticos también genera una ganancia aunque mínima pero contribuye para que los productores sigan sembrando la tierra.

Los residuos naturales de los girasoles una vez concluida la temporada se ocupan como alimento para ganado y como abono para el resto de los cultivos que siembran en el resto del año como lo es el maíz nativo, piña, palmeras de coco y limones.

El santuario de los girasoles asegura José Esteban Sotelo forma parte de un corredor turístico donde se espera que con las semillas de girasol se pueda producir aceite para comida y con la miel del apiario además de venderlo por kilogramo se elaboran productos como shampoos, cremas y jabones.

En crisis, producción de miel en Oaxaca por invasión de miel de origen chino

Mientras los campos de girasol florecen, del otro extremo en algunas partes de la montaña, la miel se produce privilegiando en ambos procesos la vida de las abejas.

Pero este último proceso, el de la apicultura no ha sido color de rosa para los productores porque en los últimos cinco años refieren que la miel oaxaqueña vive una crisis, antes costaba 50 pesos el litro y ahora se oferta a 20 pesos el kilogramo por la invasión a México de miel de origen chino que se oferta más barato.

“La miel pirata que llega de China contiene fructuosa y la venden más barata, entonces ha dañado nuestra economía, ya no vendemos como antes, por eso ahora lo que hemos hecho es transformar la miel en productos como jabones, shampoos, cremas y miel por litro y medio litro”, explica.

Jorge Salinas Ramírez y Juana Gómez Ramírez se dedican a la apicultura y diariamente acuden a los apiarios y ven producir la miel de las abejas, y coinciden que el santuario de los girasoles ha sido elemental para que las abejas sigan proliferando que con la sequía llegaron a morirse por la falta de floración.

“Esto es un ciclo”, explicaron los apicultores, quienes recalcaron que continuarán privilegiando el santuario de girasoles para que sean las abejas las que lleguen a los apiarios y continuar el ciclo de la vida creando miel y protegiendo a esa especie.




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