EEUU predijo la implosión del Titan con un sistema secreto de escucha

El pasado domingo 18 de junio, el Titan se sumergía con cinco tripulantes y con un objetivo singular: visitar los restos del Titanic. Menos de dos horas después de iniciar su descenso, el sumergible desaparecía de los radares y dejaba de comunicarse con la superficie. Lo que parecía una expedición turística y científica se convertía en una tragedia sin precedentes de la que ahora sabemos que EEUU tenía sospechosas de su implosión gracias a un sistema secreto de escucha.

EEUU predijo la implosión del Titan

La Guardia Costera de Estados Unidos, que coordinó la búsqueda y rescate del Titan, confirmó el jueves 22 de junio que el sumergible había sufrido una “implosión catastrófica” tras una pérdida de presión y que ninguno de los cinco ocupantes había sobrevivido. Los restos del Titan fueron hallados por un robot teledirigido a unos 480 metros de la proa del Titanic, a unos 700 kilómetros de las costas de Terranova, en Canadá.

Pero lo que pocos saben es que la Marina de Estados Unidos tenía indicios de lo ocurrido desde el mismo día de la desaparición, gracias a su red secreta de escuchas submarinas conocida como SOSUS (Sound Surveillance System). Este sistema se comenzó a usar tras la II Guerra Mundial para prevenir la amenaza de los sumergibles soviéticos y consiste en una serie de hidrófonos instalados en el fondo marino que captan los sonidos bajo el agua.

Según revelaron funcionarios del servicio a varios medios estadounidenses, la Marina detectó el domingo el sonido de una implosión submarina que probablemente fuera la del Titan. La información se compartió inmediatamente con las autoridades a cargo de la misión de rescate, pero se decidió continuar con la búsqueda para tratar de salvar las vidas de los cinco tripulantes.

Sin embargo, los restos que se detectaron el martes y el miércoles en las profundidades del Atlántico no tenían nada que ver con el sumergible, sino con otros fenómenos naturales o artificiales. Las reservas de oxígeno del Titan, que eran de 96 horas, se terminaron el jueves por la mañana, alrededor del momento en que se encontró el campo de escombros.

Qué es el SOSUS el sistema que alertó de la implosión del Titan

El SOSUS es un sistema de detección de submarinos basado en el sonar pasivo desarrollado por la Marina de Estados Unidos para rastrear los submarinos soviéticos durante la Guerra Fría. El sistema consiste en una cadena de puestos de escucha submarinos que se reparten en una línea que va desde Groenlandia hasta el Reino Unido pasando por Islandia, en lo que se conoce como el paso GIUK (Greenland-Iceland-United Kingdom). El sistema también tiene estaciones en otros puntos del Atlántico y del Océano Pacífico.

El SOSUS capta los sonidos bajo el agua mediante hidrófonos instalados en el fondo marino y los procesa para identificar la ubicación y el tipo de submarino enemigo. El sistema se comenzó a usar en 1950 y fue clave para detectar la presencia de submarinos soviéticos durante la Crisis de los misiles en Cuba y la Guerra Fría. El sistema también ha servido para estudiar la acústica marina y los fenómenos naturales como terremotos o erupciones volcánicas.

El SOSUS es parte del Sistema Integrado de Vigilancia Submarina (IUSS), que incluye otros sistemas como el SURTASS (Surveillance Towed Array Sensor System) o “Sistema embarcado de vigilancia de sensores en matriz arrastrados”. El SOSUS también ha colaborado con otras agencias civiles y científicas, como la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration) o la NASA (National Aeronautics and Space Administration).

Cómo fue la implosión del Titan

Una implosión es un fenómeno físico que consiste en el colapso violento y súbito de un cuerpo debido a una diferencia de presión entre el interior y el exterior. En el caso del Titan, se cree que hubo un fallo en el diseño o en la construcción del sumergible, que no pudo soportar la enorme presión del agua a más de 3.800 metros de profundidad.

El Titan era un sumergible privado operado por la empresa OceanGate, que ofrecía expediciones turísticas y científicas al Titanic desde 2019. El sumergible tenía capacidad para cinco personas: un piloto, un copiloto y tres pasajeros. Estaba equipado con cámaras, luces y sensores para explorar y documentar el naufragio más famoso de la historia.

El Titan tenía una forma cilíndrica y estaba hecho principalmente de fibra de carbono y titanio. Su cámara de presión medía unos dos metros de diámetro y estaba diseñada para resistir hasta 6.500 metros bajo el agua. Sin embargo, algo falló durante el descenso y provocó una fuga o una rotura en la estructura.

Cuando esto ocurre, la presión exterior supera a la interior y aplasta al sumergible como si fuera una lata vacía. El proceso es tan rápido que no da tiempo a reaccionar ni a escapar. Además, genera una onda sonora muy potente que como os hemos explicado, pudo ser captada por los hidrófonos del SOSUS.


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