El 20% de los electores vota en la primera jornada de una elección que marca un cambio de era en Chile

Trabajadores electoral llevan las cajas con los votos, resguardados por el Ejército chileno, este sábado 15 de mayo, en Santiago de Chile.
Trabajadores electoral llevan las cajas con los votos, resguardados por el Ejército chileno, este sábado 15 de mayo, en Santiago de Chile.PABLO SANHUEZA / Reuters

En una jornada cívica que se ha desarrollado “exitosamente”, de acuerdo con las autoridades, un 20,5% de los electores chilenos habilitados para votar ha acudido este sábado a las urnas en el primero de los dos días en que se elegirán a los 155 constituyentes que redactarán la nueva Constitución, gobernadores regionales y las autoridades municipales (alcaldes y concejales). El 100% de las mesas se constituyó a nivel nacional (46.807) y permanecieron abiertas 10 horas, según la normativa vigente. Nunca antes Chile había celebrado elecciones en dos días, una decisión que se tomó por la pandemia de la covid-19, que tiene este sábado a 36.964 enfermos activos a nivel nacional. Esta noche, en forma inédita, las urnas están resguardadas por las Fuerzas Armadas y custodios del Servicio Electoral (Servel), bajo estrictas medidas de seguridad.

“Esperamos una noche tranquila. No ha quedado ninguna urna ni ninguna caja de materiales electorales sin sellarse y sin custodiarse como el procedimiento ordena que se haga”, ha asegurado el presidente del consejo directivo del Servel, Andrés Tagle.

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La participación será uno de los asuntos prioritarios en estas elecciones múltiples, consideradas como las de mayor importancia de las últimas décadas y en las que por vez primera se escogen a los gobernadores regionales. La cantidad de votantes que acuda a sufragar este fin de semana tiene especial relevancia por el proceso constituyente en curso, porque la posibilidad de cambiar la Constitución vigente fue la apuesta institucional de la clase política para encauzar las masivas y violentas protestas de octubre de 2019. Con un padrón final compuesto por 14,9 millones de ciudadanos –200.000 más que en el plebiscito de octubre–, Chile es un país con voto voluntario y con una abstención que no se despega del 50%. En el referéndum constitucional de hace siete meses, donde un 80% de los ciudadanos decidió cambiar la Carta Fundamental vigente desde 1980 –aunque reformada una cincuentena de veces tanto al final de la dictadura como en democracia–, hubo una participación del 50,91%.

En Chile, la baja participación fue un fenómeno que se acrecentó desde que se implementó el voto voluntario en 2012: cayó desde el 87% en 1989 hasta un mínimo histórico del 36% en las municipales de 2016. El porcentaje de votantes que llegaron a hoy a las urnas (más de tres millones), por lo tanto, se considera bueno según los especialistas, dada la innovación de votar un día sábado. El desafío será este domingo, donde se aspira a que lleguen los vocales de mesa a los locales de votación y no tarden en reabrir las mesas de votación.

La diferencia de la participación en la primera jornada de elecciones en Chile se observa entre las regiones y, a su vez, en los municipios de una misma ciudad. La región con mayor porcentaje, la Libertador Bernardo O’Higgins, al sur de Santiago, alcanzó hoy un 22,13%. La región con menor participación hoy fue Antofagasta, en el norte del país, con 14,81%. En la capital, en tanto, se observan nuevamente diferencias entre los sectores acomodados y los populares. En La Pintana, una de las comunas más populares de Santiago, la participación apenas ha alcanzado hasta esta noche el 13,69%. En Vitacura, uno de los municipios más ricos, llegó al 41,31%.

Es una elección compleja. De partida, porque se trata de cuatro elecciones en una (de las 10 elecciones que se ha impuesto en el apretado periodo de seis meses). Por ejemplo, para un ciudadano que resida y vote en Santiago Centro, debe escoger entre 78 candidatos a la convención constituyente. Para gobernadores, son ocho los postulantes. Para alcaldes, los candidatos llegan a seis. Para concejales en Santiago, hay 92 opciones. En algunos municipios, como el mismo Santiago o la popular La Florida, en la capital, el voto para concejales alcanza un tamaño de 46 por 63 centímetros. Según se observó en la jornada, hubo cierta dificultad, sobre todo en los mayores –que tenían horario preferencial la tarde del sábado– para doblar el papel.

La pandemia tampoco ha ayudado. Buena parte de la capital todavía se encuentra en cuarentena, aunque basta con mostrar que se acude a votar para salir sin dificultades de los domicilios. Este sábado y domingo se declararon feriados irrenunciables y existen facilidades en el transporte público, como el metro de Santiago, que es gratuito. Pero los números de la pandemia siguen altos. De acuerdo a los datos entregados este sábado por el Ministerio de Salud, hubo 6.769 casos nuevos (1.280.252 casos totales, en toda la crisis sanitaria), 36.964 casos activos y 87 fallecimientos en las últimas 24 horas (de un total de 27.734 muertes). La vacunación, sin embargo, da cierto respiro a estas jornadas electorales: 9.006.139 personas han sido vacunadas con la primera dosis y 7.457.662 con las dos dosis, es decir, un 49,1% de la población objetivo.

En la primera jornada de las elecciones chilenas, votaron una buena parte de los 16 candidatos presidenciales (hay elecciones parlamentarias y presidenciales en noviembre). La presidenta del Senado, la senadora democristiana, Yasna Provoste, de origen diaguita, optó por sufragar con la papeleta verde de los escaños reservados para pueblos indígenas, que tendrán 17 puestos en la convención constitucional de 155 miembros. El presidente de la República, Sebastián Piñera, votó temprano. “Votar es voluntario de acuerdo a la ley, pero yo siento que es una obligación como un imperativo moral”, aseguró el mandatario.

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