El avance de la segunda ola lastra las Bolsas en Europa y EE UU


Desde hace semanas los principales Gobiernos europeos han buscado alternativas al confinamiento mediante fórmulas como el toque de queda o el cierre parcial de la hostelería y los comercios, pero los inversores ya asumen que lo peor está por llegar. Este miércoles, las principales Bolsas del continente han registrado la mayor caída de la segunda ola, un retroceso del 3,5% en el Eurostoxx 50, el índice que agrupa a las 50 mayores corporaciones de la eurozona. Alemania ha sido la economía más perjudicada, seguida de Italia y Francia. España se ha dejado un 2,6%.

Al otro lado del Atlántico los principales índices de Wall Street se han sumado este miércoles a los números rojos ante el aumento de casos de coronavirus, con una pandemia desbocada que frustra las esperanzas de una recuperación mundial rápida. El Dow Jones cayó un 3,43%, y el tecnológico Nasdaq, el 3,73%, mientras el índice ampliado S&P retrocedía 3,53%. Se trata de la mayor caída de la bolsa neoyorquina desde junio.

24 horas antes, el martes, Wall Street había cerrado sin una dirección clara en un mercado inquieto también por las elecciones estadounidenses del próximo 3 de noviembre. El récord de contagios y hospitalizaciones por la covid-19 en el Medio Oeste de Estados Unidos, así como el temor a un nuevo confinamiento en Francia y el endurecimiento de las medidas en Alemania, han frenado el apetito de los inversores.

Además de la pandemia fuera de control, la imposibilidad de alcanzar un acuerdo en una nueva ronda de negociaciones para aprobar nuevos estímulos fiscales en EE UU antes de las elecciones de la semana próxima ha empañado todas las ganancias del Dow Jones en octubre y empujado al índice de referencia S&P 500 cerca de mínimos en comparación con las últimas cuatro semanas. Donald Trump ha prometido este martes “el mejor programa posible” de ayudas económicas, pero solo tras la celebración de las elecciones, acusando a la demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, de no negociar de buena fe. Las conversaciones han encallado en el monto de este nuevo paquete de ayuda, que sería el segundo tras la aprobación, en primavera, del mayor programa de estímulos, por un importe de cerca de tres billones de dólares, desde el New Deal de los años treinta con el que el Gobierno estadounidense combatió la Gran Depresión. “Parece que no hay ninguna voluntad [política] de alcanzar un nuevo plan de relanzamiento presupuestario antes de finales del primer trimestre del año próximo”, considera el analista Michael Hewson, de CMC Markets, citado por la agencia France Presse.

La canciller alemana, Angela Merkel, que hasta ahora solo había pedido a sus ciudadanos que intentasen quedarse en casa, ha anunciado este miércoles el cierre total de los establecimientos de ocio, como cines y restaurantes, a partir del próximo lunes y durante todo noviembre. Por su parte, Francia, que ya cuenta con toque de queda en la mayor parte del país, podría volver a confinarse para frenar los más de 50.000 contagios diarios que registra. Estas nuevas medidas, unidas a las restricciones de resto de países europeos, muestran que la economía no tendrá la ansiada recuperación en forma de V que se vaticinaba tras la bajada de contagios del verano.

La consecuencia de estos anuncios ha sido la mayor caída del Eurostoxx50 desde finales de septiembre, arrastrado principalmente por los grandes exportadores alemanes (BMW, Siemens, Adidas, Mercedes, Volkswagen). El Dax de Fráncfort ha retrocedido un 4,2%, seguido de Milán (-4%), París (-3,4), Bruselas (-3,4%) y Holanda (-2,1%).

España ha conseguido distanciarse parcialmente de las caídas y el Ibex ha cerrado con un descenso del 2,6%. Prácticamente todos los componentes del selectivo han cerrado en números rojos tras conocerse esta semana los resultados de los nueve primeros meses del año de algunas de sus empresas. Naturgy (-6,3%) y la gran industria se han apuntado este miércoles las principales caídas. Acerinox, Indra y ACS han caído alrededor del 4 y el 5%. También ha destacado el sector turístico, el principal afectado por las restricciones en Europa, con caídas de entre el 3 y el 6% en el gestor de reservas Amadeus, Hoteles Meliá, Aena y el operador aéreo IAG, propietario de British Airways, Iberia y Vueling.

En EE UU los valores de compañías hoteleras, aerolíneas y otras empresas afectadas directamente por las restricciones de movimiento impuestas para frenar la covid-19 también fueron los más sacudidos. La corporación Wynn Resorts, que opera hoteles de lujo y casinos, experimentó un cierre del -3,6%, y las aerolíneas del índice S&P, el -4%. Los valores energéticos perdieron también alrededor del 3% por temor a un descenso de la demanda, mientras el dólar se revalorizaba como valor refugio, aumentando la presión sobre el oro y el crudo.

Del desplome no han podido salvarse ni siquiera las grandes tecnológicas -Apple, Alphabet, Amazon y Facebook-, que se dejaron entre un 3% y un 4,7%, arrastrando en su caída al índice S&P 500. Microsoft perdió un 4% tras haber ganado en lo que va de año, gracias al teletrabajo y la enseñanza online, un 35%.


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