El Barça no da tregua al Madrid


El Barça extiende su dominio en el clásico. Los azulgrana no dieron tregua a un Madrid que peleó con orgullo en el Palau para sacudirse la crisis, pero acabó sucumbiendo en la prórroga ante el vigor de Exum, Hayes y Smits (108-97). Jasikevicius sumó su undécima victoria en 14 duelos ante el Madrid y los blancos ya contabilizan 16 derrotas en los últimos 27 partidos —desde el choque frente a los culés en la primera vuelta—, 11 derrotas en los últimos 15 encuentros —tras caer en la final de la Copa—. El Barça dejó encarrilado el liderato de la temporada regular de la ACB (con tres triunfos de renta a siete jornadas del final) y el Madrid tiene pendiente transformar en resultados la catarsis abierta tras la expulsión de Heurtel y Thompkins de sus filas.

Un cruce de caminos entre los dos grandes que se escenificó más en el resultado que en el juego. Esta vez el clásico fue un pulso apretado, con muchos puntos y poca defensa, con más equilibrio que vaivenes. Y con polémica, como mandan los cánones, con la descalificación de Mirotic y Abalde tras un encontronazo en media pista y, sobre todo, con una falta de Poirier sobre Sanli (a falta de ocho décimas), en la lista de agravios de los blancos. Esa falta, en el forcejeo entre los dos pívots, dio pie al empate azulgrana rumbo a la prórroga cuando el Madrid creía haber capturado el rebote del triunfo. Los de Laso se defendieron firmes, con una rotación de 10 piezas, y se agarraron con determinación al encuentro pese a verse dos veces descolgados. Pero se quedaron sin depósito en el tiempo extra. Justo cuando emergió la fibra y la puntería de Exum y Hayes (9 puntos en el tramo decisivo) para resolver la intriga con un parcial de 19-8 que puso en valor lo construido por Laprovittola (20 puntos) y Smits (18).

Fue un clásico inesperado, por la dinámica y los protagonistas. Y por el aluvión de puntos, del 64-59 de la final copera al 108-97 tras 45 minutos apasionantes. El Barça tardó unos instantes en romper a sudar y el Madrid aprovechó la circunstancia para agarrar tres rebotes ofensivos con los que Tavares comenzó a llenar su hucha. Apenas un espejismo antes de que los azulgrana engrasaran los rodamientos que les han llevado a liderar con solvencia la ACB y la Euroliga. Los de Jasikevicius se esmeraron en que su rival no se afianzara en el partido y sacudieron la enclenque confianza madridista con un parcial de 16-2 en un santiamén. Del 4-6 al 20-8 a los seis minutos.

Exum y Smits se encargaron de ejecutar la demostración de fuerza culé mientras Laso comenzaba a tocar teclas en busca de soluciones. El técnico madridista hizo dos hallazgos revitalizantes para su equipo: Randolph y Hanga. El pívot estadounidense, nacionalizado esloveno, se presentó en el Palau con un par de robos de cartera que acabaron en un triple de Causeur y otro de Abalde que sirvieron al Madrid para agarrarse al clásico sobre la bocina del primer cuarto. Del 27-17 al 27-23, que templó a los blancos cuando empezaban a sufrir escalofríos. Acto seguido, apareció Hanga para apuntalar la defensa madridista y rebajar las revoluciones de un Barça que por momentos se atragantó en su voracidad.

La ansiedad y el desasosiego dejaron paso al ajedrez y el Risk. En ese escenario comenzó a gobernar Laprovittola, pero ocho pérdidas de balón lastraron al Barça y el Madrid comenzó a reconocerse a través de la clase de Randolph, la brega de Hanga y la hiperactividad de Deck. Parte de los “detalles” que reclamaba Laso en los prolegómenos para ganar “continuidad y consistencia”. La obsesión del entrenador madridista pasaba por dar un paso al frente estirando el compromiso para agrandar la manta.

Sin embargo, en el entreacto, Jasikevicius volvió a apretar las tuercas a los suyos y al Madrid comenzó a quedársele corta la manta. Mirotic abrió camino en ataque y, a su estela, los azulgrana lanzaron otro potente demarraje (61-50, m. 25). Una desventaja ante la que se remangó Yabusele para comenzar a descontar puntos. A contracorriente, los de Laso fueron creciendo a base de insistencia arriba y constancia atrás. Los rebotes de Poirier y los triples de Llull abrieron la veta de la remontada madridista, mientras la solvencia azulgrana se transformaba por momentos en suficiencia. Laprovittola perdió vuelo y Mirotic, clarividencia. El segundo triple de Llull colocó al Madrid a un palmo (73-72) y el primero de Hanga completó la captura de los blancos (76-78, m. 34).

Clasificación de la Liga Endesa ACB

Subieron los decibelios en la grada del Palau y el nerviosismo sobre el parquet. Y, a cinco minutos del final, un encontronazo entre Mirotic y Abalde acabó con ambos descalificados. A la altura de media pista y con la jugada transcurriendo por otro lado, los dos jugadores decidieron resolver sus discrepancias chocando las testas hasta que sus compañeros y los colegiados cortaron la secuencia de empujones. En ese momento, el Madrid estaba un punto arriba (80-81) y el partido se vio interrumpido durante varios minutos hasta que los árbitros dictaminaron sentencia.

Tiempo suficiente para recapacitar, recalcular ruta y recuperar resuello para resolver otro clásico emotivo y tenso. Laso afrontó la misión con una rotación de solo 10 jugadores, sin minutos para Williams-Goss ni Rudy. Mientras que Jasikevicius exprimió sus 12 piezas, aunque con muy poco carrete para Abrines. Y con protagonistas inesperados se llegó a un desenlace para funambulistas. Una falta de entendimiento entre Hanga y Poirier dejó la penúltima posesión en manos del Barça con un punto de desventaja (88-89). Hayes falló el triple de la sentencia azulgrana y en la pelea por el rebote los árbitros decretaron falta de Poirier sobre Sanli. El pívot turco fue a la línea de los tiros libres con solo ocho décimas en el cronómetro. Los dos tiros sellaban el triunfo del Barça, pero Sanli solo anotó el segundo. El triple postrero de Llull se estrelló en el aro y el clásico se fue a la prórroga (89-89). En el tiempo extra el Barça no perdonó.

Sanli y Poirier pelean por el rebote en la acción en la que los árbitros decretaron la falta del jugador del MadridEnric Fontcuberta (EFE)Laso: “Me parece falta de Sanli. Hay detalles que no controlamos”

La falta que señalaron los árbitros de Poirier sobre Sanli cuando faltaban ocho décimas de segundo para el final del tiempo reglamentario marcó el desenlace del clásico y centró las quejas del Madrid en el Palau. “Me han enseñado el pantallazo de la jugada y me parece falta de Sanli”, explicó Laso en la rueda de prensa posterior al partido. “Los detalles son los que marcan la diferencia en este tipo de partidos. Hay algunos que los puedes controlar y otros que no”, completó el entrenador madridista, que se mostró “orgulloso” del esfuerzo de su equipo ante el Barça. “Ha sido un partido muy igualado y los dos equipos hemos jugado a un grandísimo nivel”, valoró el técnico del Madrid.

En el bando azulgrana, Jasikevicius se mostró sorprendido con el desarrollo del partido y la prolífica anotación. “Es la noche de Rolands Smits y de Nigel Hayes, aunque todo el mundo ha aportado. No esperaba este tipo de partido, esperaba uno como el de la Copa, a 60 o 65 puntos. Pero hemos estado muy bien en ataque”, recalcó el técnico del Barça. “Cuando anotas muchísimo todo parece más bonito, pero lo que te hace ganar siempre es lo mismo: el esfuerzo y el sacrificio”, cerró.

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