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El hombre que aprendió a bucear y sigue buscando a su mujer 10 años después del tsunami de Japón

El 11 de marzo del año 2011 tuvo lugar un terremoto y un tsunami en Japón. Un fenómeno extremo ya que fue el cuarto terremoto más potente del mundo de los últimos cinco siglos. Se cobró la vida de 16.000 personas y 6.000 resultaron heridas. Además, se registraron 2.600 desaparecidos, entre ellos la mujer de Yasuo Takamatsu. Cuando sucedió tenía 54 años, y a los 56 decidió aprender a bucear para llevar a Yuko de vuelta a casa en Japón. Recuerda el último mensaje que le envío: «¿Estás bien? Quiero ir a casa».

Yasuo Takamatsu está convencido de que su mujer todavía quiere volver, así que desde hace aproximadamente 10 años bucea todas las semanas con la esperanza de dar con su paradero. Asegura que todavía se siguen encontrando objetos y ropa, así que es importante no rendirse. Cree que Yuko está en un sitio cercano, según ha confesado a la agencia AP.

Cuando tuvo lugar el terremoto y el tsunami no tenía la más mínima noción de buceo. Fueron sus ganas de encontrar a su mujer las que hicieron que aprendiera a bucear, y se ha convertido en todo un experto, hasta el punto de que en los últimos años el Gobierno de Japón ha confiado en él para buscar y rescatar personas en catástrofes naturales.

Una vez al mes se une a las autoridades locales para realizar inmersiones y llevar a cabo búsquedas submarinas de los restos de las personas que desaparecieron en 2011. Hasta ahora han hallado objetos, ropa y álbumes, pero ni rastro de su esposa.

El Gobierno del país asiático asegura que los daños materiales provocados hace 10 años ya han sido reparados casi en su totalidad. Sin embargo, la recuperación del alma y el corazón de las personas llevará todavía mucho tiempo. Y no hay mejor prueba de ello que la increíble historia de Yasuo Takamatsu.

«Me siento muy mal al pensar que ella sigue ahí fuera. Ella era una persona amable y gentil. La echo de menos, extraño la gran parte de mí que era ella. Me sumerjo como si fuera a encontrarme con ella en algún sitio. Siempre pienso que puede estar cerca. Quiero llevarla a casa lo antes posible.»


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