El presidente de Ceuta: “Para volver a la normalidad necesitamos que salgan 2.700 personas que entraron”

Los presidentes de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a la izquierda, y de Andalucía, Juan Manuel Moreno, este jueves en el homenaje en Madrid a las víctimas del coronavirus.
Los presidentes de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a la izquierda, y de Andalucía, Juan Manuel Moreno, este jueves en el homenaje en Madrid a las víctimas del coronavirus.Emilio Naranjo / EFE

“Necesitamos que el Estado esté en Ceuta; necesitamos estar presentes en la vida nacional porque somos vulnerables; necesitamos un futuro estable para Ceuta y Melilla”. Este alegato del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se llena de contenido con propuestas y peticiones muy concretas, salpicadas de reflexiones sobre la debilidad de las dos ciudades autónomas, agravada en Ceuta por la crisis de migratoria de mayo cuando unas 12.000 personas entraron a nado a la ciudad española procedentes de Marruecos. Este presidente, del PP, confía en la voluntad de Pedro Sánchez de implementar medidas para las ciudades, pero todo va muy lento. El jefe de gobierno ceutí reemprende una ofensiva ante los ministros del Gobierno para que los compromisos se cumplan. “Si no salimos en los telediarios, los problemas de Ceuta no existen”. Este jueves se reunió con la ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez y con el ministro de Seguridad Social e Inclusión social, José Luis Escrivá.

En conversación con EL PAÍS, el presidente de Ceuta deja un mensaje dramático: “Está en juego la supervivencia de las dos ciudades”. Habla de su ciudad, pero también de Melilla, presidida por Eduardo de Castro, que concurrió a las elecciones por Ciudadanos aunque ya no forma parte de ese partido. El presidente del PP, Pablo Casado, ha estado hace 48 horas en Melilla para reunirse con Vivas y con el presidente del PP melillense, Juan José Imbroda. Con su presencia ha querido reforzar las demandas de las dos ciudades.

La supervivencia de Ceuta y Melilla se juega por la precariedad de su tejido laboral, con más de un 40% de pobreza en la primera ciudad, y los graves problemas que se derivan habitualmente de la entrada de la emigración ilegal y las acciones poco amistosas que intermitentemente emprende Marruecos. No duda Vivas en señalar al país vecino por los episodios entre el 14 y el 17 de mayo en el que entraron alrededor de 12.000 personas. “Para volver a la normalidad necesitamos que salgan estas 2.700 personas que aún están en la ciudad, en unas condiciones de absoluta precariedad. Es un drama humanitario que también tiene efectos en la tranquilidad de los ciudadanos”. En los departamentos concernidos de la ciudad autónoma se acumulan datos sobre el impacto de los migrantes que deambulan por Ceuta, en la zona del puerto, acogidos en algunas barriadas o en el monte. Unas 5.000 incidencias ha contabilizado en el 112, teléfono de emergencias, relacionadas con las reyertas de ese colectivo. No hay una situación de alarma de orden público, pero sí de “intranquilidad constante”, señalan interlocutores relacionados con la seguridad de la ciudad.

“Necesitamos sentar las bases de un futuro mas sólido que ya están establecidas como prioridades en los documentos aprobados por la Asamblea de Ceuta, por el Gobierno de la nación y por el Congreso”. La prioridad “es dotar a las fronteras de Ceuta y Melilla de los medios necesarios para que funcionen como lo que son, fronteras de Europa en el continente africano, Europa, España deben tener ese control”, señala Vivas. La segunda demanda es de inversiones “en servicios públicos, en defensa, en seguridad, en sanidad, en vivienda, en políticas sociales”. Con la llegada de los fondos europeos, Ceuta y Melilla confían en que se produzca una reconversión de su frágil modelo económico. El régimen fiscal debe perfeccionarse y es imprescindible la suficiencia financiera.

En el relato del presidente ceutí emerge continuamente la especificidad de ser frontera con Marruecos y la enorme complejidad que se deriva de esa realidad geográfica. Si la necesidad de sentirse cobijado por la Unión Europea es esencial, lo más perentorio es que el Estado esté presente. “La estrategia tiene que ser de unidad de acción, de responsabilidad, de sentido de Estado, de lealtad, porque los retos son de enorme envergadura”. El trauma de los episodios del 17 y 18 de mayo sigue presente. “Se puso en riesgo la integridad territorial de España”, rememora. En el listado del presidente ceutí figura necesariamente ” el restablecimiento de nuevas relaciones con Marruecos”. El presidente de los populares, Pablo Casado, en su visita esta semana a Melilla ha pedido que las dos ciudades autónomas “estén bajo el paraguas de la OTAN”.

El respeto a los derechos humanos de los emigrantes es una guía para Juan Jesús Vivas a pesar de la tensión política que se vive, esencialmente por la actitud de Vox.


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