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El resbalón de Héctor Herrera

Hay una acción tan involuntaria como definitiva, que marcó para el
Atlético de Madrid un partido de tal detalle, magnitud y complejidad como el derbi contra el Real Madrid: superado el minuto 14, un saque de esquina de Toni Kroos y el remate de Casemiro, que quizá no habría sido tal, o al menos tanto, sin el resbalón del mexicano Héctor Herrera, en su regreso al once titular.

No fue el único motivo de la derrota. Ni mucho menos. Porque no fue el equipo rojiblanco invencible de toda esta temporada de la Liga. Ni se le acercó. Ni tuvo tantas ocasiones ni se sintió tan ágil en la transición ni fue todo lo que había apuntado en las diez jornadas anteriores, pero tampoco lo fue Héctor Herrera.

En un panorama dificultoso como propuso su adversario, no lo fue ni en el manejo de la pelota, sin la comodidad ni las vías de pase que ha disfrutado en duelos precedentes con el conjunto rojiblanco; ni en su labor de contención, como el más centrado por ubicación de los medios centros, escoltado por Marcos Llorente y Koke
Resurrección, con los tres superados por la misma línea del Madrid; ni en su sentido táctico, que acompañaron a su inoportuno resbalón.

No lo benefició ese detalle. Ni tampoco el tipo de partido, en una posición como la suya. Presionado para encontrar el mejor pase, con los rivales tan acecho que más de una vez ni siquiera tuvo el margen de maniobra para rebuscar el envío más interesante, el Real Madrid puso en evidencia desde el principio a todo el centro del campo del Atlético, por mucho giro táctico de Simeone a la media hora, cuando rectificó su hoy habitual 5-3-2 por el clásico 4-4-2.

REMPLAZADO EN EL DESCANSO

Al descanso fue reemplazado. En concreto fueron sustituidos tres futbolistas al intermedio por Simeone: él, Felipe Monteiro y Yannick Carrasco. Un derbi frustrante para Herrera.

El pasado lunes, cuando el Atlético comenzó una semana crucial, primero porque se jugaba el pase a la Liga de Campeones contra el Salzburgo -lo logró con una victoria por 0-2- y después porque todo desembocaba en el derbi en el estadio Alfredo di Stéfano, ya probó con él Diego Simeone en el probable once… para este sábado.

Cuando surgió la alineación desde las redes sociales del club madrileño, unos 20 minutos antes de las ocho de la noche en España, se confirmó su titularidad. No es un asunto menor. Él entró en el equipo en el lugar de un indiscutible en el esquema de Simeone como Saúl. Eso implica dos razones: una, la nueva confianza en él del técnico; dos, la reafirmación de Herrera en la actual temporada.

Hasta este sábado, a la espera de qué supone la derrota en el derbi, no hay ninguna duda ni en la primera afirmación, teniendo en cuenta cuanto le costó ganarla hace un año a su llegada a la entidad libre desde el Oporto, ni mucho menos en la segunda, inalterable a pesar de que una lesión muscular le haya apartado recientemente de los tres choques contra el Barcelona, el Lokomotiv y el Valencia.

Héctor Herrera fue antes un factor fundamental en la evolución ofensiva del Atlético en este ejercicio, en una posición esencial como el medio centro, más allá de que a sus aciertos, en ocasiones, se contraponen por momentos errores peligrosos para su equipo, pero le da al equipo un sentido táctico y una salida fundamental de la que este sábado, en cualquier caso, no hubo ningún rastro.


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