El templo natural con aguas cristalinas escondido en España: es el paraíso

Si te gusta la naturaleza y el agua, no puedes perderte el templo natural con aguas cristalinas escondido en España. Un paraíso a partir de un conjunto de piscinas naturales formadas por un río, que se ubica además en medio de un entorno verde y tranquilo y que seguro vas a querer disfrutar este verano.

El templo natural con aguas cristalinas escondido en España

La piscina natural de Bolbaite es el templo «escondido» que no te puedes perder este verano y que de alguna manera, se ha hecho viral tras un post de Instagram de la cuenta @traveltipforyou, en el que se ha mostrado toda su belleza.

Está ubicada en el municipio del mismo nombre, en la comarca de la Canal de Navarrés, a unos 80 kilómetros al sur de Valencia. Para llegar hasta este paraíso, a partir del río Sellent, hay que tomar la carretera CV-580 y seguir las indicaciones hasta el casco urbano, donde hay un aparcamiento gratuito. Desde allí hay que caminar unos 10 minutos por un sendero señalizado que bordea el río hasta llegar a la entrada del recinto, que tiene un coste de 2 euros en verano y es gratis el resto del año.

Una vez dentro, lo primero que llama la atención es la gran piscina natural que ocupa el centro del espacio, con una profundidad de unos dos metros y una temperatura muy agradable. Sobre ella se eleva un bonito puente de piedra que comunica las dos orillas y que ofrece unas vistas espectaculares del lugar. La piscina está rodeada de árboles, plantas y flores que le dan un aspecto idílico y refrescante.

Pero esto no es todo, ya que la piscina natural de Bolbaite tiene mucho más que ofrecer. Si se suben unas escaleras que hay junto al puente, se accede a otras pozas más pequeñas y cristalinas, donde se puede disfrutar de un baño más íntimo y relajante. Algunas de estas pozas tienen forma de jacuzzi natural y otras tienen pequeñas cascadas que invitan a darse un masaje con el agua.

La joya del templo natural de Bolbaite es, sin duda, la piscina más alta, que se encuentra al final del recorrido. Se trata de una piscina alargada y estrecha que conecta con una cueva y una cascada espectacular. Para llegar hasta ella hay que escalar por una cuerda que hay junto a la pared rocosa y superar un desnivel de unos cuatro metros. Una vez arriba, se puede disfrutar de unas vistas impresionantes del lugar y de unas mini pozas que hay dentro de la cueva.

No lo dudes porque este templo natural es un lugar ideal para pasar un día diferente en contacto con la naturaleza y el agua. Se recomienda ir pronto por la mañana o entre semana para evitar las aglomeraciones y llevar calzado cómodo, gorra, protector solar, toalla y algo de comida y bebida. También se aconseja respetar el entorno y no dejar basura ni hacer ruido. Así se podrá disfrutar al máximo de este rincón mágico y único en Valencia.




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