En medio de la crisis, se privilegia el conflicto entre IP y gobierno: Mesa de Análisis

Hoy el presidente Andrés Manuel López Obrador ha tendido la mano a los empresarios, pero no para apoyarlos, sino para jugar vencidas, consideró Reyes Orona.

El país vive un momento complicado debido a las diferencias entre el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el sector empresarial, señaló el exconsejero del IFE Alfredo Figueroa.

Durante la Mesa de Análisis de Aristegui en Vivo, el también analista político-electoral consideró que lo que hoy se observa es una incapacidad política para poder entender las diversas problemáticas que hay en México.

“Tenemos déficit de comprensión de todos los aspectos que están asociados a un desafío”, expresó.

“No estamos pudiendo vincular ni ofrecer soluciones respecto del tamaño de problemática que vamos a tener desde el punto de vista sanitario en el país, y vincularlo de la manera que corresponde a la parte que tiene que ver con el problema económico que vamos a tener en el país”.

Figueroa opinó que se necesita entender que el país enfrenta una complejidad absolutamente creciente sobre un fenómeno del que no hay recetas previas completamente desarrolladas.

“Tendríamos que invertir mucho esfuerzo para salirnos de la simpleza con la que de pronto se pretende, de un lado y del otro del relato, tratar de resolver o plantear soluciones simplonas”, sostuvo.

Las consecuencias de no constituir acuerdos pueden llevar muy probablemente a una crisis de carácter económico de la que no se tiene memoria, añadió.

En tanto, el exprocurador fiscal Gabriel Reyes Orona centró su análisis en la reciente discusión de si debe o no haber apoyo fiscal y coincidió con su compañero de Mesa en que se está tendiendo una tensión entre la iniciativa privada y la administración federal. 

“Esa tensión debe liberarse. Hoy López Obrador ha tendido la mano a los empresarios, pero no para apoyarlos, sino para jugar vencidas y eso no nos va a llevar a nada”, expuso.

“Lo que hoy vemos es que tenemos un serio ataque al Estado de derecho”, abundó. “En plena pandemia, tenemos cuestionamientos del Estado de derecho muy severos, de la noche a la mañana se trata de desaparecer fideicomisos que tienen acreedores, beneficiarios, que son en su gran mayoría ganaderos, campesinos y artesanos.

“Todos los fideicomisos son en su gran mayoría programas sociales, el único gran defecto que tienen es no ser programas sociales impulsados por este gobierno”.

Reyes Orona planteó que si bien se deben atender los temas netamente sanitarios, también se debe estar muy pendiente y vigilante en torno a la seguridad jurídica entre acreedores y deudores, entre gobernantes y gobernados, pues es lo que dará la salida de una crisis que apunta a ser la peor que haya vivido el país.

Sobre lo revelado por el primer mandatario respecto a que 15 grandes contribuyentes adeudan 50 mil millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT), Figueroa calificó el hecho como inaceptable. No obstante, subrayó que en medio de la emergencia sanitaria se está privilegiando el conflicto entre unos y otros. 

Necesitamos construir soluciones ante una problemática enormemente grave. No estamos siendo capaces de entender este fenómeno”, acusó.

Por su parte, Reyes Orona apuntó que lo que el mandatario federal no debe hacer es perder ganando.

“Si lo que vamos a hacer es imponer la voluntad del Estado para tratar de transferir la falta de recursos a los contribuyentes que supuestamente no han pagado, no vamos a llegar muy lejos”, propuso. “Es muy importante que el presidente establezca una mesa de negociación con grandes contribuyentes”.

Ojalá que el presidente no vaya a utilizar el amago fiscal, que se puede convertir en terrorismo fiscal, dijo.

“Que, en un entorno completamente técnico e imparcial, se llegue a dilucidar cuánto es lo que realmente deben los grandes contribuyentes, y que se encuentren los mecanismos rápidos y oportunos para que se pongan al corriente con el fisco mexicano”, finalizó.




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