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Encíclica sobre inteligencia artificial plantea 'una decisión histórica' para la humanidad: Luis Arriaga


El rector de la Universidad Iberoamericana (UIA), Luis Arriaga Valenzuela, afirmó que la nueva encíclica del papa León XIV sobre inteligencia artificial (Magnifica Humanitas) plantea que el desarrollo tecnológico requiere un “discernimiento ético, social y antropológico” y subraya que esta herramienta “debe estar al servicio de la persona y del bien común, no viceversa como se está viendo”.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, explicó que una encíclica es “una carta solemne del papa dirigida a la iglesia, y muchas veces a todas las personas de buena voluntad”, cuyo propósito es orientar la reflexión y la acción frente a temas relevantes desde una perspectiva ética y de fe. Añadió que este tipo de documentos no son “una opinión privada del papa, ni tampoco un documento coyuntural, es una enseñanza del magisterio pontificio”.

El también exrector del ITESO señaló que el texto advierte que la humanidad enfrenta “una decisión histórica” frente a la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. En ese sentido, destacó que el documento utiliza la imagen bíblica de la Torre de Babel para ilustrar cómo la técnica puede emplearse “para concentrar poder, para controlar, para uniformar, y prescindir de Dios y de la dignidad humana”.

Dijo que la encíclica recurre también a la imagen de Jerusalén para proponer el uso de la inteligencia, la cooperación y la tecnología con el fin de “reconstruir vínculos” y proteger a las personas excluidas. Explicó que el texto reconoce que actualmente existen grandes corporativos que concentran el control de la inteligencia artificial y, por ello, insiste en fortalecer la protección de los sectores vulnerables y la vida en común.

Arriaga sostuvo que el documento no plantea a la tecnología como enemiga, pero tampoco como un avance neutral. “Ahí hay intereses”, dijo, y agregó que el valor de la inteligencia artificial depende de los fines para los cuales se desarrolla, de quién la controla y de cómo afecta la dignidad humana, la justicia y el bien común.

Explicó que la encíclica forma parte de una continuidad doctrinal con otros documentos de la Iglesia católica, entre ellos Laudato si’, del papa Francisco, y Rerum Novarum, publicada en 1891 por León XIII. Sobre esta última, indicó que abordó los problemas derivados de la Revolución Industrial, como la explotación obrera, la desigualdad y la concentración de la riqueza.

Consideró que la elección del nombre León XIV refleja una continuidad con esa tradición. “León XIII también respondió a una cuestión obrera industrial, ahora se trata de responder a las nuevas condiciones humanas y laborales en la era digital”, señaló.

El rector de la Ibero advirtió además sobre los efectos laborales de las nuevas tecnologías y recordó que, de acuerdo con datos citados por la revista Forbes, se pierden alrededor de 50 mil empleos al año por el desplazamiento asociado al uso de herramientas tecnológicas.

Añadió que el actual pontífice ya había manifestado previamente su preocupación por el desarrollo de la inteligencia artificial y destacó que su formación en matemáticas le permite comprender “de un modo particularmente profundo este fenómeno”.

Asimismo, recordó que el papa Francisco también impulsó discusiones sobre el uso ético de la inteligencia artificial y mencionó que, en una reunión en el Vaticano, rectores de universidades latinoamericanas entregaron un documento para promover principios responsables en esta materia.

Arriaga afirmó que la encíclica puede tener repercusiones en la vida de las personas y en las relaciones diplomáticas, especialmente en un contexto de conflictos armados y de uso irresponsable de las tecnologías. Aunque aclaró que el documento “no es vinculante”, sostuvo que ofrece orientaciones generales sobre el uso responsable de la inteligencia artificial.

Entre los principios destacados en el texto, mencionó la dignidad humana, entendida como el valor intrínseco de cada persona “no por su productividad, inteligencia, eficiencia u utilidad económica”; además de la necesidad de que las decisiones tecnológicas beneficien a toda la sociedad y no únicamente “a los grupos de poder que controlan datos, capital o infraestructura”.

También señaló que el documento aborda “el destino de los bienes”, relacionado con el uso responsable de los recursos, el conocimiento y los bienes digitales. Recordó que la Universidad Iberoamericana emitió desde hace varios años principios éticos para el uso de inteligencia artificial y adelantó que en agosto abrirá una ingeniería en esa disciplina “con capacidades técnicas de primera, pero también con este uso ético, responsable y que oriente al bien común”.

El rector expresó su deseo de que el avance tecnológico contribuya a mejorar las condiciones de vida y no a profundizar la exclusión social. Añadió que el papa plantea la necesidad de una “planificación responsable en el uso de las tecnologías”, así como una evaluación de su impacto humano y social y la inclusión de las personas más vulnerables en los procesos de regulación orientados al bien común.



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