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Encienden enormes aros olímpicos de cara a las olimpiadas de Tokio


TOKIO – Japón ha estrenado un nuevo año olímpico con los preparativos para los Juegos de Tokio 2020 casi listos a seis meses de la cita deportiva: el relevo de la antorcha fijado, sedes prácticamente terminadas y cambios de última hora definidos.

La organización de los próximos Juegos no está siendo nada fácil para Japón, que se las ha visto con rumores de amaño en la elección de su candidatura en 2013, escándalos de sobrecostes, acusaciones de plagio en sus emblemas olímpicos originales o preocupación por las consecuencias de las altas temperaturas del verano tokiota.

El pasado noviembre el Comité Olímpico Internacional anunció el traslado del maratón y la marcha atlética a Sapporo (norte), pese a la oposición de Tokio; un mes después se adelantaron los horarios del triatlón y relevos mixtos, y todavía hay margen para sorpresas en unos Juegos cuya cuenta atrás se conmemora con numerosos actos.

CUENTA ATRÁS CON PIROTECNIA

Tokio celebra hoy viernes una nueva cuenta atrás cuando queda justo medio año para que comiencen los segundos JJ.OO. que albergará (tras los de 1964), que acontecerán del 24 de julio al 9 de agosto, seguidos por los Paralímpicos del 25 de agosto al 6 de septiembre.

Para tan señalada ocasión, se ha trasladado hasta las aguas frente al Parque Marino de la isla artificial de Odaiba, escenario de las pruebas olímpicas de triatlón y natación en aguas abiertas (10 km), una escultura de acero de los anillos olímpicos que serán iluminados en un acto que contará con un espectáculo de fuegos artificiales.

La estructura, de 32,6 metros de ancho y 15,3 metros de alto, ha sido situada cerca del icónico Rainbow Bridge, uno de los puentes más reconocibles del paisaje de la bahía tokiota y sus islas ganadas al mar, donde se concentran la mayoría de las sedes deportivas de la competición, prácticamente terminadas pese a los contratiempos.

TENIS Y DEPORTES ACUÁTICOS, LAS SEDES PENDIENTES

En un intento por hacer frente a la elevada proyección de gastos, a la que contribuyó un repentino cambio de estadio olímpico tras disparase desorbitadamente sus costes, Tokio 2020 decidió que de sus 43 sedes deportivas, sólo ocho serían de nueva construcción.

Los únicos complejos que siguen en obras a seis meses de la cita son el Ariake Tennis Park, cuya construcción se espera que termine en marzo, y el Centro Acuático, sede de natación, salto y natación artística, que se espera que concluya en febrero, explicó a Efe una miembro del equipo de preparación de los Juegos del Gobierno de Tokio.

También queda trabajo en la Villa olímpica. Aunque los bloques de apartamentos se completaron en diciembre, la plaza de madera y algunos accesos de transporte se terminarán en los próximos meses y no estarán completamente terminados hasta junio, dijo la funcionaria.

La Villa olímpica quedará oficialmente abierta el 14 de julio, diez días antes de la inauguración de los Juegos. Sus funciones como tal cesarán el 9 de septiembre y a partir de entonces los edificios se pondrán a la venta para uso residencial.

Las autoridades de Sapporo también tienen trabajo por hacer para poner a punto las carreteras y caminos del Parque Odori por los que transitarán los participantes del maratón y la marcha atlética, unas obras de reparación que, han asegurado, llegarán a tiempo.

UNA LLAMA POR LA RECONSTRUCCIÓN

Uno de los puntos en los que más mimo ha puesto la organización de Tokio 2020 ha sido la antorcha olímpica, desde su diseño inspirado en la flor del cerezo (comúnmente asociada con el país) hasta su milimétricamente estudiado recorrido, que partirá de la damnificada Fukushima y recorrerá todas las 47 prefecturas del archipiélago.

La llama olímpica será prendida en la ciudad griega de Olimpia el próximo 12 de marzo, un día después del noveno aniversario del gran terremoto y mortífero tsunami del noreste de Japón que dejó más de 18.000 muertos y desaparecidos y provocaron el segundo peor accidente nuclear de la historia en la central Fukushima Daiichi.

La organización ha escogido el lema “La esperanza ilumina nuestro camino” para el relevo de a antorcha, que además de comenzar su recorrido nipón en Fukushima el 26 de marzo, atravesará las otras regiones devastadas el 11 de marzo de 2011 y numerosas ciudades a lo largo y ancho del archipiélago durante 121 días.

Como primera toma de contacto, el 15 de febrero tendrá lugar un ensayo del relevo en las ciudades de Haruma, Kokubunji y Hachioji, a las afueras de Tokio, para poner a prueba la logística.

ACCESIBILIDAD, LA GRAN TAREA PENDIENTE

Si bien es cierto que Japón en general y Tokio en particular han tratado de acelerar la preparación del país para el previsto aluvión de visitantes que esperan tener con motivo de los Juegos, todavía hay una gran tarea pendiente en la que tanto atletas paralímpicos como ciudadanos nipones han cuestionado los avances: la accesibilidad para personas con discapacidad física.

Según una encuesta nacional del Foro sobre Discapacidad de Japón, el Centro nacional de apoyo para estudiantes con discapacidad y la agencia de noticias Kyodo, publicada esta semana, el 66 % de los encuestados afirmaron no ver ninguna mejora en el acceso o la comprensión de las discapacidades desde 2013, mientras que un 34 % dijo haber notado cierto avance.

Según otro sondeo hecho el pasado verano, un 98 % de los atletas paralímpicos encuestados consideran que se debe mejorar el acceso a las instalaciones públicas y sistemas de transporte, y que no hay muchos hoteles plenamente accesibles, un punto sobre el que el Comité Paralímpicos Internacional ya mostró su preocupación y descontento.

En septiembre de 2019 entró en vigor una normativa nacional para que hoteles u hostales con más de 50 habitaciones reserven un 1 % para alojar a personas en sillas de ruedas, y que establece, por primera vez en el país, una estandarización para estas habitaciones, aunque hay quien considera que la medida llegó con retraso. María Roldán




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