España estruja a Alemania en medio del pánico a la covid



Pérez de Vargas, ante un lanzamiento del alemán Pilipp Weber.picture alliance (dpa/picture alliance via Getty I)

En medio de la zozobra por la covid, que se sigue multiplicando en el Europeo, España subió otro peldaño. Uno importante. Cuarto partido, cuarta victoria y otra gran actuación que sigue revalorizando sus acciones. Por el resultado y el poso que deja. Tras superar el examen ante Suecia, contra Alemania se desplegó también de maravilla. A partir del minuto 25, la defensa y un Gonzalo Pérez de Vargas sobresaliente (16 paradas y 41% de acierto) secaron a los germanos, que se pasaron más de 15 minutos sin anotar y ya no tuvieron nada que decir. Del 12-12 al 12-19, un salto en el marcador que resumió el choque y la felicidad española.

Cualquier análisis, en todo caso, quedó mediatizado por la acción del bicho. Cuatro horas antes de saltar a la cancha, España perdió a Joan Cañellas y Ian Tarrafeta, que ya no volverán en el mejor de los casos hasta el último compromiso de la segunda fase, el próximo martes ante Polonia. Mucho peor fue para Alemania, que suma 12 positivos, una decena de ellos en la última semana, y resiste como puede con su amplio fondo de armario. Insuficiente frente a unos Hispanos lanzados.

Con más de un centenar de contagios entre todas las selecciones desde el 1 de enero, llegados a este punto del campeonato, los test pesan tanto o más que los brazos de los jugadores. España era una de las cinco selecciones que aún no había sufrido ningún positivo y ahora el temor es que las caídas de Cañellas y Tarrafeta deriven en un brote. El juego de la selección crece en cada examen exigente, pero todo mueve a la cautela, pendientes inevitablemente de los laboratorios igual que de la cancha. Este viernes, con menos de 24 horas de descanso, espera Rusia (15.30, Tdp), que también ha perdido a su estrella Kosorotov (17 goles).

De momento, España respondió a la primera mala noticia de la covid con una actuación de gran mérito. En tiempos de incertidumbre, nada mejor que defensa y portería. El ritmo y la música de fondo la puso Agustín Casado, un debutante que se quedó como único central puro tras el confinamiento obligatorio de Tarrafeta. España progresa y un novato como él, también. Y en plena crecida, la firma la pusieron Jorge Maqueda y Ferran Solé, con seis y cinco tantos en la segunda mitad, respectivamente.

Casado y otro pipiolo, Julian Köster, prendieron la mecha al duelo. Sorprende el caso del alemán, quizás el mejor reflejo de la variedad de recursos de los germanos para afrontar estos tiempos tan inestables. Un jugador de 21 años de la segunda división, del Gummersbach, fue reclutado de urgencia ante la avalancha de positivos, y el martes contra Polonia ya se apuntó seis tantos sin fallo y ante España empezó con buena letra: dos goles en el primer pestañeo y marcando el ritmo de los suyos. Sus pisadas, eso sí, se fueron diluyendo, pero no las de Casado, que fue el jugador con más luces del arranque español y con señales suyas a lo largo de todo el choque. Anotaba, asistía a Figueras y provocaba siete metros.

El encuentro era de foto finish, sin apenas ventajas, hasta que la defensa española marcó el punto de inflexión. Sin previo aviso, estrujó a los teutones a falta de seis minutos para el descanso y ahí empezó a decidirse todo. Le costó, eso sí, estirarse en el marcador porque negaba a su rival, pero luego falló varias acciones antes de descanso que le impidió sacar más tajada (12-14).

Los primeros ataques de la segunda mitad recuperaron a los primeros protagonistas, y el desenlace de ambos fue la señal de lo que vendría: Köster falló y Casado anotó. El duelo ya no tenía marcha atrás. España se desplegó con una rotundidad que abrasó a Alemania, y nadie simbolizó mejor la crecida que Pérez de Vargas, que mediada la segunda mitad exhibía un 71% de acierto en sus intervenciones. Lo intentaron los germanos recurriendo al siete contra seis, pero tampoco. Solo Ziecker tenía algo de decir ante el portero del Barça, un coloso en esos momentos.

Atornillados atrás, a la fiesta se terminó sumando el ataque. Primero con Ferran Solé y luego con Jorge Maqueda, discretos en el arranque del Europeo y este jueves desatados. España empieza a pensar que las semifinales ya no están tan lejos. Con permiso de la covid.

Alemania, 23- España, 29

Alemania: Bitter (p), Rebmann (p), Golla (4), Wiencek (2), Reichmann (2), Wiede (1), Zerbe (1), Köster (3), Weber (2), Stutzke (2), Dahmke (1), Ernst (1), Steinert, Drux, Ziecker (4).

España: Pérez de Vargas (P), Corrales (P), Gurbindo (1), Peciña, Maqueda (6), Fernández, Solé (5), Figueras (4), Casado (5), García (3), Gómez (4), Ariño, Guardiola, Sánchez-Migallón, Márquez (1) y Odriozola.

Parciales cada cinco minutos: 3-3, 4-5, 8-8, 10-10, 12-13, 12-14 —descanso—, 12-16, 13-20, 14-21, 18-24, 21-28, 23-29.

Árbitras: Charlotte Bonaventura y Julie Bonaventura. Excluyeron dos minutos a Golla.

Ondrej Nepela Arena de Bratislava, 1.683 espectadores.

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