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“Espero que Turquía no salga finalmente del convenio de Estambul o que acabe volviendo”

Sabine Kräuter-Stockton, integrante de GREVIO, el grupo de especialistas independientes que analizan el cumplimiento del convenio de Estambul, en una imagen de archivo.Iris Maria Maurer

La fiscal alemana Sabine Kräuter-Stockton es desde 2018 una de las integrantes del GREVIO, el grupo de especialistas independientes que evalúan si los países firmantes del Convenio de Estambul, el acuerdo del Consejo de Europa para erradicar la violencia machista, cumplen sus compromisos. La experta valora el anuncio de la salida de Turquía en una entrevista por cuestionario. Aclara que no habla en nombre de todo el grupo, cuyas opiniones conjuntas se discuten en sesión plenaria.

Pregunta. ¿Qué consecuencias puede tener la decisión de Turquía para el acuerdo?

Respuesta. Hay que tener en cuenta que Turquía aún no se ha retirado formalmente del convenio. El decreto presidencial emitido no es el instrumento válido, según establece el propio acuerdo. Hasta que el Consejo de Europa no reciba la petición oficial de retirada, Turquía seguirá siendo un Estado participante y no se sabe cuánto tardará esa notificación. Pero si Turquía se retira, no habrá un efecto directo. La convención ha sido ratificada por 34 países y es ampliamente considerada como el patrón oro en los esfuerzos internacionales para proteger a las mujeres y niñas de la violencia que enfrentan todos los días en nuestras sociedades. Más allá de las obligaciones legales, la convención también da una importante señal política a la sociedad en su conjunto de que la violencia contra la mujer y la violencia doméstica son inaceptables. La visión del convenio es arrojar luz sobre las realidades de las muchas mujeres y niñas que sufren violencia, crear conciencia y cambiar mentalidades a largo plazo. La retirada de los turcos, si realmente sucediera, significaría un gran revés para estos esfuerzos en Turquía. Pero la convención, que consiguió que la violencia pasara de percibirse como algo privado a algo público, seguirá siendo válida en los otros 33 Estados miembros. De hecho, desde mi punto de vista, es de esperar que la retirada anunciada de Turquía no se lleve a cabo o que, en el futuro, el país que dio su nombre a la Convención vuelva. A través de mi trabajo, he conocido a mujeres turcas impresionantes y maravillosas y espero que su país continúe con la Convención y les permita tener una vida libre de violencia.

P. ¿Cómo estaba cumpliendo Turquía las medidas del convenio?

R. Como en todos los demás Estados miembros que se han sometido al seguimiento de GREVIO hasta ahora, encontramos problemas en Turquía y le instamos a que introdujera cambios. No debemos olvidar que el Convenio de Estambul y los informes GREVIO son una especie de “lista de control” muy completa y asignan a los Estados miembros tareas que no pueden cumplirse de la noche a la mañana. Pero la convención los ayuda en la lucha efectiva contra la violencia contra la mujer y a reconocer cómo mejorar sus propios esfuerzos. Por lo tanto, no es de esperar que durante esta primera ronda de evaluaciones los Estados miembros ya hayan implementado plenamente todos los aspectos.

P. ¿Teme un efecto de contagio que pueda llevar a otros países a considerar retirarse?

R. En el último año ha habido comentarios de otros Estados miembros que están considerando la posibilidad de retirarse de la Convención. En mi opinión, la decisión del presidente turco no tendrá más influencia en ellos que la decisión de los muchos otros Estados miembros que están orgullosos y contentos de implementar el acuerdo y de contar con la asistencia y el apoyo de la Convención en su lucha contra la violencia contra las mujeres. Ningún país por sí solo será tan eficaz en esta lucha como lo pueden ser trabajando en común.

P. ¿La pandemia ha afectado seriamente a la lucha para frenar la violencia contra la mujer?

R. Durante los confinamientos, las mujeres que sufren violencia tienen que quedarse en casa posiblemente en las mismas habitaciones que su agresor, no pueden escapar ni buscar ayuda. Muchas organizaciones de mujeres y grupos de apoyo estiman que la situación de las víctimas de violencia ha empeorado. Todos los Estados miembros han gastado mucho en la lucha contra la pandemia, lo que significa que hay menos medios económicos dedicados a la lucha contra esta otra pandemia que es la violencia contra las mujeres. Pero, hasta donde yo sé, no hay muchos datos a este respecto.


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