Esto es lo que hay en el ‘lugar de la muerte’ que esconde el planeta Tierra

A raíz de la tragedia del Titán, son muchas las personas que se han planteado la pregunta de cuál es el lugar más profundo del planeta Tierra. Los restos del Titanic se encuentran a 3.800 metros de profundidad, en la bautizada como zona de medianoche. Pero esta no es el área más profunda de los océanos, sino la bautizada como zona hadal, que puede tener más de 10.000 metros de profundidad. Se le conoce como ‘lugar de la muerte’.

¿Cómo es el ‘lugar de la muerte’?

Esta es la clasificación de las zonas oceánicas según su profundidad: zona fótica (hasta 610 metros), zona batial (entre 1.000 y 4.000 metros), zona abisal (entre 4.000 y 6.000 metros) y zona hadal (más de 6.000 metros).

Esta zona comienza a los 6.000 metros de profundidad y puede alcanzar lo 10.000 metros. Se caracteriza por contar con una concentración de nutrientes muy pequeña y la ausencia total de luz. Los seres vivos tienen que soportar 1.100 atmósferas de presión. Debido a su profundidad, es un área que apenas se ha estudiado.

La fauna hadopelágica o hadal es de las pocas especies que se pueden encontrar en este lugar tan inhóspito. Tienen una serie de características muy concreta para sobrevivir aquí que, tal y como apunta ‘Ecología Verde’, son las siguientes: dominio de los colores oscuros, ojos telescópicos y de gran tamaño, apéndices táctiles y órganos bioluminiscentes.

Algunos de los animales que se pueden encontrar aquí son los peces rata, los pulpos dumbo, los pepinos de mar y las medusas. Los pepinos de mar  son animales de entre 2,5 y 180 centímetros que carecen de cerebro y tienen la boca y el ano en cada extremo del cuerpo. Son mayormente sedentarios y se alimentan de las pequeñas partículas contenidas en el fango marino.

En lo que respecta a la flora, debido a la ausencia de luz, no hay plantas en la ‘zona hadal’. Esto hace imposible la fotosíntesis, la cual es fundamental para el adecuado desarrollo de las plantas.

Su exploración es muy complicada, ya que requiere el uso de sumergibles ni tripulados capaces de soportar tales nivele de presión. Los recientes avances tecnológicos han impulsado una nueva oleada de exploración por estas zonas.

Sin embargo, supone un gran desafío para la ciencia. ‘AcademiaLab’ señala que «el sumergible HROV NereoSe implosionó a una profundidad de 9.990 metros mientras exploraba la fosa de Kermadec en 2014». Por lo tanto, el Titán no fue el primer sumergible en implosionar en las profundidades del océano.


Source link