Johnson recurrirá al ejército en los próximos días para aliviar la crisis de las gasolineras

Cola de automóviles en una estación de servicio del oeste de Londres, este miércoles.
Cola de automóviles en una estación de servicio del oeste de Londres, este miércoles.DPA vía Europa Press / Europa Press

El Gobierno de Boris Johnson se ha resignado a lo inevitable. El Ejército comenzará a ayudar en el reparto de combustible, con unos 300 soldados entre conductores y copilotos, para aliviar la crisis de las gasolineras. La escasez de camioneros, agravada por el Brexit y sus restricciones migratorias, ha forzado a Downing Street a adoptar una solución drástica frente a una emergencia que ningún otro país europeo ha sufrido. “Nos llevará un par de días poner todas esas tropas sobre el terreno. Pero hemos decidido hacerlo, con lo que es posible que los ciudadanos vean pronto a soldados al volante de camiones cisterna”, ha admitido finalmente Kwasi Kwarteng, el ministro de Comercio, quien ha tenido que hacer frente casi en solitario a una crisis descomunal.

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Horas antes, Johnson había salido de su silencio, a través de una entrevista institucional grabada en Downing Street, en la que reconocía que su objetivo, en estos momentos, era evitar que los problemas de suministro afectaran a las fiestas navideñas. “Lo que quiero es que estemos preparados para poder atravesar sin problemas las Navidades y más allá, no solo en las gasolineras, sino en toda nuestra cadena de suministros”, aseguraba Johnson, sin explicar directamente qué parte de la solución pasaría inevitablemente por utilizar a los militares. El Gobierno conservador `aparcó’ momentáneamente el Brexit y toda su carga ideológica y antiinmigración para anunciar que concedería visados de tres meses a los camioneros de la UE que se desplazaran al Reino Unido. La respuesta del sector, por el momento, ha sido más bien fría.

La Asociación de Gasolineras (PRA, en sus siglas en inglés) ha calculado ya, y así se lo ha transmitido al Gobierno de Johnson, que la situación causada por el pánico de los consumidores, que ha llegado a dejar secas casi al 90% de las estaciones de servicio del país, no se estabilizará al menos hasta que pase un mes. “Hemos llevado a cabo un sondeo entre nuestros asociados esta misma mañana, y solo un 27% de ellos nos ha dicho que no tenían nada de combustible. El repostaje habitual está recuperando su regularidad, y en las próximas 24 horas confiamos en registrar una nueva mejora”, ha asegurado el director ejecutivo de la PRA, Gordon Balmer. Pero esta asociación representa solo a unas 5.000 de las 8.300 gasolineras que hay por todo el Reino Unido, y admite además que el nivel de combustible en el depósito general de las estaciones está en un 20%, frente al más del 40% que suele ser habitual.

Trabajadores esenciales

Sindicatos, asociaciones médicas y la oposición laborista han reclamado al Gobierno de Johnson que otorgue por ley prioridad de abastecimiento a los trabajadores esenciales. Borja Tejero, un médico internista español que trabaja en un hospital londinense a 25 kilómetros de donde vive, explicaba a EL PAÍS que su gasolinera habitual seguía cerrada. Había optado por conducir hasta el centro, dejar el vehículo aparcado allí y echar mano del tren en el intermedio, hasta poder regresar a casa cuando concluya su turno de tres días. Soluciones de urgencia como la de otros muchos trabajadores sanitarios que cuentan estos días como han tenido que recorrer hasta nueve estaciones de servicio para llenar el depósito de sus vehículos. En muchos casos, eran contratiempos molestos. En otros, la situación cobraba carácter de urgencia.

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El hospital del University College London ha admitido que se ha visto obligado a cambiar algunas citas previstas con pacientes, en algunos casos para tratamientos oncológicos, por problemas derivados de la falta de gasolina. “Por la escasez nacional de combustible, hemos reasignado un número reducido de citas de pacientes externos durante los próximos días, porque debían ser trasladados hasta el hospital por nuestro proveedor habitual de transporte rutinario”, ha dicho un portavoz del hospital al diario The Guardian.

“No podemos hacer colas de dos o tres horas para repostar mientras tenemos pacientes a los que atender. Nadie nos ha informado sobre cómo sortear este problema”, ha protestado en la cadena Sky News el doctor David Wrigley, vicepresidente de la Asociación Médica Británica. Hasta ahora, Johnson ha rechazado la posibilidad de dar prioridad a los trabajadores esenciales, y se ha limitado a reclamar a los ciudadanos que actúen con normalidad y no vayan a llenar sus depósitos si no lo consideran necesario.

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