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Kike García, recuperado


Ha llegado el momento de la verdad porque las próximas citas ligueras del Eibar se presumen trascendentales para evitar pasar apuros innecesarios. Los armeros no están realizando un buen curso, pero ahora encaran tres duelos consecutivos en casa contra Levante, Mallorca y Real, que deberían avivarles y permitirles tener una posición mucho más desahogada en la clasificación que la que tienen ahora.



A día de hoy el conjunto armero sólo tiene dos puntos de margen respecto al descenso, aunque con una jornada menos que los demás rivales, y las alarmas ya se han encendido en el entorno del club guipuzcoano.

Aunque la renta es cada vez más exigua, en los entrenamientos de Atxabalpe se continúa percibiendo cierto sosiego. Tras descansar el lunes, José Luis Mendilibar dirigió este martes una intensa sesión que Pedro Bigas y Kike García, lesionados hasta entonces, completaron sin ningún problema junto con el resto de sus compañeros.

Si no hay recaídas inesperadas, ambos volverán a competir pronto, seguramente no el sábado ante el Levante porque es demasiado pronto, lo que convierte a Iván
Ramis en el único inquilino de la enfermería. Así las cosas, actualmente Mendilibar cuenta con 23 efectivos disponibles, lo que le da más margen de maniobra de cara a estos intensos días en los que se van a acumular los partidos. Nada que ver con la situación de semanas anteriores en las que el técnico de Zaldibar andaba justo de efectivos para realizar las convocatorias, llegando incluso a tener que convocar para algún encuentro a varios jugadores del filial.

Y es que el Eibar tendrá que afrontar próximamente tres encuentros en seis días, lo que obligará a Mendilibar a realizar rotaciones para mantener el nivel de intensidad que le gusta en los partidos y, en ese sentido, recuperar a futbolistas lesionados ahora mismo resulta una bendición dada la situación clasificatoria y la necesidad de sacar los partidos adelante ante rivales directos en la clasificación.

“Ipurua nos dará puntos”

Uno de los capitanes del equipo, Gonzalo
Escalante, quiso insuflar algo de optimismo tras la dura derrota en el Camp Nou que dejó bastante tocados tanto a la plantilla como a la afición. No tanto por el marcador, que podía ser algo esperado, sino por las sensaciones que dio el equipo. De ahí que el centrocampista argentino dejara claro que “confiamos en nosotros mismos. Llevamos tiempo sin jugar ante nuestro público porque se suspendió el último partido. Todos los demás sumaron y nos recortaron diferencias, pero estamos tranquilos”, declaró.

Asimismo, el jugador argentino quiso mirar hacia delante. “Ahora vienen un par de enfrentamientos ante equipos de nuestra liga, entre comillas. Apostamos todo a eso y seguro que Ipurua nos dará puntos para mantenernos”, sentenció.

Y es que no cabe duda de que Ipurua será decisivo porque si el Eibar es capaz de sumar al menos un par de triunfos en estos tres compromisos en casa, el futuro dentro de dos semanas se verá de otra manera


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