La CDU de Merkel se abre a las bases para encontrar a su nuevo líder

El presidente de la CDU, Armin Laschet, durante la rueda de prensa en la que ha explicado el proceso de relevo de la cúpula del partido, este miércoles en Berlín.
El presidente de la CDU, Armin Laschet, durante la rueda de prensa en la que ha explicado el proceso de relevo de la cúpula del partido, este miércoles en Berlín.MARKUS SCHREIBER (AFP)

El batacazo electoral que sufrió la Unión Cristianodemócrata (CDU) en las elecciones alemanas del pasado 26 de septiembre está obligando a cambiar muchas cosas en la formación conservadora. Por primera vez en sus 76 años de historia, el partido de Angela Merkel va a someter a una consulta entre sus bases la elección del nuevo presidente. Los más de 400.000 militantes tendrán voz y voto en un proceso en el que hasta ahora solo participaba un millar de delegados. La dirección del partido se ha rendido a la evidencia: la creciente brecha entre la cúpula y los militantes de base, que se han manifestado en contra de varias decisiones recientes de sus líderes, amenazaba con desgarrar a la formación.

Los democristianos pasan por un momento muy delicado. La derrota electoral —obtuvieron un 24,1%, su peor resultado histórico— ha acabado con el liderazgo de Armin Laschet, que apenas habrá durado un año al frente del partido cuando se vote a su sucesor. El resultado de la consulta a las bases se ratificará en un congreso federal el 21 y 22 de enero en Hannover.

Laschet fue elegido en enero de este año tras enfrentarse a otro candidato a priori más popular entre las bases, el derechista Friedrich Merz, enemigo histórico de la canciller en funciones. La CDU, que votará a su tercer presidente en tres años, busca desesperadamente un liderazgo sólido que se esfumó cuando Merkel abandonó la presidencia del partido en 2018 y anunció su retirada. La predecesora de Laschet, Annegret Kramp-Karrenbauer, ocupó el cargo poco más de un año.

Todavía no hay candidatos oficiales a presidir el gran partido conservador alemán, pero se barajan cinco candidaturas oficiosas, todas de hombres procedentes de Renania del Norte-Westfalia, como Laschet, cuyas edades van de los 41 años del actual ministro de Sanidad, Jens Spahn, a los 65 de Merz. Todos son abogados o economistas de formación. El experto en política exterior Norbert Röttgen (56 años), el jefe del grupo parlamentario Ralph Brinkhaus (53 años) y el parlamentario y jefe de la asociación de empresarios de la CDU Carsten Linnemann (44 años) completan la quiniela de aspirantes.

Ninguno ha dado públicamente un paso al frente, pero los analistas aseguran que Merz es muy popular entre las bases del partido. Tanto él como Röttgen han intentado sin éxito ascender a la presidencia en el pasado. Los medios alemanes empiezan a especular sobre las posibilidades de cada aspirante. El diario Bild publicaba este martes que Spahn podría no presentarse tras saber que habrá consulta interna porque no confía en obtener una mayoría entre las bases.

Con la elección del líder, los democristianos retomarán la batalla ideológica y estratégica que ya libraron en los dos congresos anteriores. Merz, que compitió contra Kramp-Karrenbauer y Laschet, predica una vuelta a las esencias conservadoras que, en su opinión, se perdieron durante el liderazgo de la canciller. En el partido había voces que apostaban por aclarar primero el contenido, las ideas, antes de renovar el liderazgo. Otras, en cambio, abogaban por materializar cuanto antes el relevo del amortizado Laschet para encarar las elecciones regionales de la próxima primavera —entre marzo y mayo se renuevan los Parlamentos del Sarre, Schleswig-Holstein y Renania del Norte-Westfalia, el land más poblado— con una ejecutiva del partido potente y que lleve unos meses de rodaje.

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Según la hoja de ruta que presentaron este martes Laschet y el secretario general de la CDU, Paul Ziemiak, el proceso permitirá discutir en paralelo el liderazgo y las ideas durante casi dos meses. Después de “discusiones largas e intensas”, la ejecutiva actual decidió que “el mejor camino para un nuevo comienzo” es permitir la participación de las bases en un proceso que no se dilate en el tiempo, dijo Laschet. Los líderes locales marcaron la pauta el sábado pasado cuando votaron mayoritariamente a favor de la consulta en una conferencia de los jefes de los 326 distritos electorales.

Una primera fase empieza este mismo sábado, con la presentación de candidaturas. Entre el 18 de noviembre y el 2 de diciembre los aspirantes presentarán sus programas a los afiliados, principalmente en formato digital que pondrá a su disposición el partido, pero también en encuentros en persona. Después se llevarán a cabo las votaciones, por correo o en línea. El resultado se anunciará el 17 de diciembre y si ningún candidato alcanza la mayoría absoluta, habrá una segunda vuelta. El resultado definitivo se conocerá el 14 de enero. El objetivo es que un único candidato sea ratificado en el congreso. La votación no es vinculante, pero se da por hecho que los 1.001 delegados esta vez sí harán caso a la preferencia de las bases.

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